II Casería Ambigua

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Casería ambigua II

Dos días han pasado desde que la curiosidad a mi vida muy intensamente ha llegado. Aquel hombre plantó la semilla interrogativa, ¿Qué es lo normal? El sexo juega un papel diferente en cada una de las personas. ¿Cuál será la idea central de este hombre sobre el s€xθ?

Al terminar la  clase de yoga

- Hola hermosa, al parecer se te ha caído tu cartera. No te percataste ni de su ausencia y mucho menos de mi presencia. ¿Cómo has estado?

No lo puedo creer, tan pequeño es el mundo. Es él, el hombre misterioso de noches pasada.

- Mmmm...que pequeño es el mundo. Tú aquí.

- JE, JE, JE ahora resulta que no tengo nombre

- Me imagino que si, pero cuando me hablan mientras me dan placer. Mi corteza prefrontal no funciona.

- Interesante, eres Neurologa

- No, soy psicóloga y no me has dicho tu nombre.

- Tú tampoco, pero soy un caballero. Me llamo Carlos Oropesa un placer. Te parece si tomamos algun batido de proteína.

Me amarré el cabello y caminé en frente de él. La casería continua, percibí su mirada en mis curvas pronunciadas y en un firme trasero de años de sentadillas. Nos dirigimos al bar de Gym y tomamos el batido. No hubo mucho intercambio de palabras. Sólo de miradas picante y alguna tonta sonrisa. Me acompañó hasta mi auto y me volteó hacia él. Como una fiera descifra su presa, rozando su nariz por mi cuello y dejando un beso entre medio de mis pechos.

- Mmmm...sabes tengo fetiche con la transpiración de una mujer. Se me hacen exquistamente en su punto.

Tomó mi mano y la acerco a su firmeza, sin duda ésta, estaba parada y bien dispuesta. Le digo

- Y te creo, tu amigo parece entender la sincronización de pensamiento y acción.

Lo apreté y me atreví a entrar mi mano a él. Vaya que nepe tan grueso y firme. Demasiado apetecible, mientras con mis manos lo tanteaba, él me miraba y preguntó

- Por cierto, me dirás tu nombre...o tengo que esperar a correrme en tu mano, hacerte saborear y luego obligarte a que al fin te dignes a decirme tu nombre.

Sin dejar de acariciar su entre piernas le dije en voz sensual

- Me llamo Isabela Orsini, un gusto

- El placer es mi Bella. Odio tener que decir esto, pero no quiero exponer tu reputación ante nadie. Estamos en un lugar público. Si aún te interesa saber lo que es s€xθ normal y lo que podemos disfrutar fuera de las reglas. Me puedes llamar mi niña, estaré disponible siempre que seas tú. No se, pero me encanta el color de tu piel...me hace pensar en eventos físicos excitantes.

- Nos estaremos comunicando Carlos, linda tarde.

- Espero disfrutar de tu compañía muy pronto Bella

Nos dimo un beso en la mejilla y nos despidieron. Los mensajes subliminales detrás de esa conversación me llamaban la atención. Es um hombre ardiente no hay duda, pero me despierta todo los estereotipos del s€xθ. ¿Me animaré a llamarlo?©

Keila M.

Continuará...

Tranvía de MusasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora