Flor de Primavera

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Prim, Dhalia y Hugh entraron juntos al salón donde ya los esperaban sus padres y Edmond que sonrió ampliamente al ver a Prim tan hermosa como una flor de primavera en su vestido amarillo y su sombrero a juego.

Los tres hermanos se habían tomado su tiempo para arreglarse y poner sus mejores caras, justo en ese momento parecían modelos de fotografía, si tan solo Ed supiera que a sus espaldas ya le tenían un obseno sobrenombre y peleaban como perros y gatos.

- Señorita Primrose, mis ojos no son dignos de tanta belleza- se apresuró Ed besando la muñeca de Prim sobre su guante blanco, la chica petrificó su sonrisa forzada y miró a su hermano con odio mientras que Hugh se divertía con la incomodidad de su hermana.

Ed se dio cuenta de lo evidente que era y de inmediato aduló el vestido de Dhalia besando su muñeca, claramente con menos efusividad.

- El carruaje nos espera, espero las Señoritas traigan sus sombrillas, el día es muy brillante- dijo Ed, las chicas se aseguraron de cargar con sus pequeñas sombrillas además de sus amplios sombreros.

Los cuatro jóvenes se subieron al carruaje tirado por caballos sin techo, Prim y Dhalia estaban sentadas en un extremo y Hugh con Ed frente a ellas.

- Espero hayan disfrutado la fiesta anoche, no saben el gusto que nos da tenerlas de regreso- continuó Ed mientras el carruaje entraba a los caminos del parque del centro, Prim aburrida escuchaba a medias la conversación de Ed, mantuvo su mirada hacia el lago en el centro del parque mientras giraba su sombrilla amarilla sobre su hombro.

Hugh comenzaba a fastidiarse con la sombrilla así que le lanzó una ligera patadilla en la espinilla, Prim le dirigió una mirada asesina.

Estaban comenzando una segunda vuelta al parque y Ed no dejaba de hablar del comercio de seda y los nuevos puestos militares, Dhalia estaba haciendo el trabajo de las dos al escuchar con una sonrisa atenta las palabras de Ed, pero para Prim, esa carreta ya era el infierno.

Miró a Hugh, de inmediato Hugh supo lo que su hermana pensaba y la amenazó con la mirada, Prim sonrió con molestia.

- Nos vemos en casa- dijo Prim con su voz determinante.

- Primrose- fue lo único que Hugh pudo decir antes de ver a su hermana saltar del carruaje.

La chica comenzó a correr sobre el cesped con una amplia sonrisa divertida, podía escuchar los gritos de sus hermanos detrás de ella, para cuando volteó, el carruaje se había detenido y Hugh saltaba de él como fiera con ojos encendidos, sabía que no podría ser más rápida que su hermano el militar, para su fortuna un par de caballos estaban atados en unas barandillas.

La chica divertida soltó ambos caballos, no le daría la oportunidad a Hugh de seguirla a caballo, Prim subió de un salto al lomo de uno de los equinos y con una carcajada emprendió camino a todo galope.

-¡PRIMROSE!- Exclamaba Hugh corriendo como bestia dejando de lado su porte de misterioso militar, Prim siguió su camino riendo de la cara de Hugh.

Paul y Newt entraron en sus respectivos corceles al parque, Newt aún sentía una jaqueca por el alcohol del día anterior.

- Te digo que perdiste la mejor oportunidad, no sé ya que hacer contigo- se quejaba Paul.

- Ya habrá más- dijo Newt con su usual fastidio.

- ¿Más oportunidades o más chicas?, porque si me estas diciendo que te has finalmente desprendido de tu obsesión con Windside, hombre, eso me tranquilizaría...- comenzó Paul. - ...y creo que si ya superaste a Windside es porque hay una nueva en tu corazón, dime, ¿quién es?- preguntó Paul curioso, Newt desvió la mirada fastidiado, ni siquiera valía la pena responder a eso, entonces algo a lo lejos llamó su atención, un caballo que se acercaba a ellos a toda velocidad.

- ¿Birdwhistle?- reconoció Newt a la rubia en vestido amarillo.

- ¿Birdwhistle?, interesantes gustos, ¿la mayor o la menor?- cuestionó Paul sin ver lo que Newt estaba viendo, Newt se movió a un lado de la calle.

- Paul, muévete- ordenó Newt mientras obligaba a Paul a seguirlo a la orilla de la calle.

- Newt, ¿qué rayos?- Paul no comprendía, pero justo en ese momento un corcel gris saltó frente a ellos, el vestido amarillo revoloteó sin cuidado, un sombrero voló por el aire, Newt lo atrapó.

- ¡PRIMROSE!- rugió Hugh a lo lejos, Newt y Paul lo vieron acercarse con ira en los ojos.

- ¿Birdwhistle?- finalmente entendió Paul, ambos chicos interpretaron la situación como si Prim estuviese en peligro, una dama no cabalgaría así a menos que no tuviera control del corcel.

Newt no lo pensó dos veces y comenzó su persecución, Paul lo vio alejarse a toda velocidad.

Hugh llegó hasta Paul.

- Detente Birdwhistle, Newt la alcanzará, tu hermana volverá sana y salva, estos accidentes pasan- dijo Paul convencido antes de encontrarse con el gesto colérico de Hugh.

- ¿Accidente?, esa salvaje saltó del carruaje, ¡está huyendo!, Crawford no tiene posibilidades contra ella- confesó Hugh.

- Oh- mucitó Paul sin saber como apaciguar a Hugh.

A unos metros, Newt seguía a Prim, no alcanzarla estaba poniendole los nervios de punta.

- ¡Señorita Birdwhistle, no se preocupe, la alcanzaré y estará a salvo!- exclamó Newt preocupado.

Prim soltó una carcajada.

- ¡Mi héroe!- se burló Prim entre risas, Newt sintió un escalofrío al pensar en la posibilidad de estar malinterpretando la situación.

- ¿Señorita?- cuestionó Newt aún a todo galope.

- ¡Rama!- advirtió Prim antes de agacharse, Newt no escuchó a tiempo por lo que no pudo esquivarla, Prim escuchó detrás de ella el sonido de las hojas golpeando la cara de su persecutor seguido por un quejido ahogado, Prim se detuvo y se giró con su sonrisa burlona en el rostro.

Newt logró mantenerse sobre su caballo y quitó la rama de su cara mientras maldecía entre dientes, Prim  lo veía a unos pasos frente a él con sus rizos dorados enmarcando su rostro sudado y sonriente.

- ¡Burgués!- saludó Prim.

- Veo que no está en peligro Señorita Birdwhistle- afirmó Newt de mala gana, Prim se acercó.

- El único peligro que corro es el de morir de aburrimiento si escucho más pláticas sobre el comercio de seda- rió Prim con tal diversión que incluso le robó una pequeña media sonrisa a Newt.

Por el beso de una damaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora