Holi, aun no termino de reescribir los 10 primeros capítulos, pero pa que vean que si los estoy haciendo juiciosa les publico el primero, de momento (si les gusta publicare pronto el capítulo 2).
Advertencia 1: Los capítulos son más largos debido a que la narración esta mucho más trabajada.
Advertencia 2: Quiero que comenten si o si. Necesito saber sus opiniones porque yo no estoy escribiendo solo para mí.
Advertencia 3: me demorare un poco en terminar la reescritura de toda la historia dado que estoy apenas forzándome a salir del bloqueo escritor :c
(Notas de autora, casi no las hago para que no pierdan el hilo).
«Diálogos».
"Cartas".
♡♕♡♕♡♕♡♕♡ = cambio de escena dentro del Navier's Pov
El agotamiento se cernía sobre mí. El trabajo como emperatriz nunca fue sencillo y la maternidad, aunque compleja, solía darme un respiro; aun así, las ocurrentes y cotidianas travesuras de mis dos pequeños príncipes ponían a prueba mi paciencia.
La suave y cálida voz de Heinley resonó en el cuarto compartido, sacándome de mis pensamientos. «Extrañé tanto a Reina hoy» el dulce apodo provocó una sonrisa.
Respondí, suspirando, tratando de ignorar mi acelerado corazón. «Fue un día ocupado, descansemos». Me acerqué a la cama y, sin meditarlo demasiado, me deslicé entre las sábanas.
Antes de intentar dormir, pude ver como el desconsuelo llenaba sus hermosos ojos púrpuras y sus labios formaban un adorable puchero. El colchón se hundió a mi lado, mientras un tono infantil teñía su voz. «Pero hoy casi no vi a Reina».
Me recosté en su pecho. «Lo sé». Sus brazos fuertes y confiables me abrazaron. Propuse en un murmullo. «Vayamos a cabalgar con Lari y Kai mañana».
Antes de escuchar su respuesta, Morfeo me atrajo al mundo de los sueños.
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La falta de calidez fue suficiente para atraerme de nuevo a la realidad, busqué a tientas a Heinley, pero el colchón se sentía... frío, no había ningún signo de que alguien más hubiera pasado la noche conmigo. El ambiente de la habitación era anormalmente silencioso, no lograba captar algo que indicara la presencia de mi esposo trayendo el desayuno, o el que mis traviesos príncipes vinieran a despertarme después de enterarse de nuestros planes en familia.
Unos toques en la puerta, seguido del sonido de pasos acercándose, me hizo abrir mis ojos. Una voz conocida, pero que no debería de haber escuchado, resonó en mis oídos. «Buen día, su Majestad».
La Condesa Eliza, cordial y amable, invitó a entrar a las demás damas de compañía, mi mirada recorrió a cada persona y objeto del lugar. Respondí a la mirada inquieta de las mujeres presentes: «Buen día». Me levanté de la cama tratando de ignorar la decoración del lugar donde pasé momentos dolorosos y en algunos casos, felices.
Entre los pensamientos más locos que cruzaron mi mente estuvo la creencia de que este era solo un extraño sueño, pero la opresión en mis pulmones debido al corset, fue como un baldado de agua helada. La Condesa Eliza murmuró: «Lo siento, su Majestad. Lo ajusté demasiado». El regreso de mi respiración trajo consigo pequeñas lágrimas que luché por controlar al instante.
La idea de un viaje en el tiempo era alocada pero no imposible, si había manera de que una persona sin magia, la obtuviera, y de que un mago recuperará, aunque de manera lenta su magia perdida, o de uno que pudiera cambiar su forma, entonces era posible que existiera alguno con la capacidad de retroceder o avanzar en el tiempo, fuera consciente de esto o no.
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Una vez más
FanfictionLa emperatriz Navier despierta el día en que el emperador Sovieshu conoce a Rashta. Nuestra bella emperatriz perfecta tiene todos sus recuerdos, quiere regresar con Heinley y tener a sus hijos, ¿logrará divorciarse y casarse con su amado de nuevo? ©...
