Pov: Christopher
Siento unos pequeños besos por mi cara y como me revuelven mi cabello, el olor me parce muy familiar más no es el de mi mujer, me relaja un poco hasta que vuelo a reaccionar.
¿Quién me besa si no es Atenea?, rápidamente abro los ojos trato de adaptarme a la luz y veo a mi mamá acostada a mi lado, ¿Qué mierda hace aquí?
— ¿Mamá? — creo que es un sueño así que vuelvo o a cerrar los ojos.
— Hola mi amor, despierta cariño, el desayuno ya está listo— me pego más a ella.
— ¿Qué haces en mi casa? — murmuro— ¿Y quién carajos abrió las persianas? a Atenea no le gusta y a mí tampoco.
Escucho que se ríe y me abraza.
— Tu estas en mi casa mi niño, y esta es mi habitación, sabes que yo suelo abrirlas al despertar.
Lo que dice me desconcierta y me separo un poco de ella para abrir los ojos. Recorro toda la habitación y no sé cómo llegue aquí.
Me siento y todo me da vueltas, la puerta del baño se abre y sale Alex mirándome con fastidio.
Las arcadas me invaden y me voy corriendo al baño.
— Respira cielo, todo estará bien— Sara me acaricia mi espalda.
— Deja de consentirlo tanto, solo es un estúpido crío que no sabe tomar con medida.
— Calla Alex, mejor dile a la empleada que suba un jugo de naranja.
Los ignoro y me aferró al retrete vomitando, cuando siento que ya saqué hasta los intestinos me levanto a limpiarme.
— Bebé te espero afuera, buscare una pastilla para que la tomes con tu juguito— sabe que no me gusta que me trate así pero lo hace.
Me ducho y al salir me tiende mi ropa.
— Tu papá y yo te esperamos abajo para desayunar, toma el jugo y la pastilla cariño.
— Gracias— murmuro— ¿Atenea no ha llamado?
— Si, lo hizo hace unas horas dijo que no te preocuparas, ella estaría en la casa porque alguien iría a hacerles un cine y que cuidaría a Emi.
— Me visto y bajo.
— Te espero bebé— me besa.
— Para de decirme así.
Solo se ríe y niega yéndose.
Cuando estoy listo hablo con Atenea, y al final bajo. Me siento a un lado de Sara.
— ¿Te sientes mejor mi amor?
— Hujum— sirve fruta, jugo y al final un homelet.
— Ya estarás contento ¿no?, nos arruinarte la noche, y el día que teníamos planeado salir.
— Cállate Alex— lo riñe Sara— No le hagas caso mi amor, para mí no hay mejor cosa que estar contigo.
Solo ignoro a Alex, pero no deja de joderme y comienza a hartarme.
— No sabes hacer otra cosa que no sea joder Christopher, si Atenea no te soporta ¿por qué debemos hacerlo nosotros.?
— Ya fue suficiente Alex.
— No lo digo enserió, siempre nos arruinaste todo ya me tienes harto y...
Siempre es mala idea venir aquí. Me levanto abruptamente, y tomo mi celular.
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Siempre fuiste tú
General FictionAtenea Guzmán de la Torre: Una mujer perfecta no solo físicamente, con tan solo 25 años de edad es una empresaria multimillonaria exitosa, también es una de las mejores comandantes que la FEMF ha tenido. Christopher Morgan Harts: Un hijo de puta (có...
