Pov: Christopher
Atenea trae alegría en cualquier jodido lugar, y hoy fue la demostración de eso, todos la recibieron como si se hubiese ausentado por años, sus amigas sobre todo, hasta el maldito calvo le hizo un comentario al respecto alegrándose de que este a salvo al igual que mi hijo.
Sus amigas me la arrebataron apenas salimos de la reunión y aunque me opuse a que se apartará de mi insistió tanto que la deje ir, eso sin apartarle la mirada de las cámaras.
Comienzo a tomar mi café, viendo como Emiliano se remueve despertándose en mis brazos, estos días sin tenerlos pegados a mí fue más difícil de lo que ellos creen.
— ¿Mami? — murmura a través del chupete sin abrir los ojos. Blanqueo los ojos.
¿Porque lo primero que tiene que decir al despertar es preguntar por ella y no por mí?
— Soy tu padre— su cara se arruga de inconformidad. Abre los ojos y al verme los vuelve a cerrar molesto.
— Despiértate ya— tarda un poco pero se sienta e intenta tallar sus ojos pero lo detengo para que no se lastime, cosa que lo enoja— ¿Cómo te has portado estos días con tu mamá? — pregunto mientras enciendo la laptop.
Espero su respuesta pero se remueve inquieto queriendo bajarse de mí.
— Te estoy hablando, quítate el chupete— no me hace caso y grita molesto cuando se lo quito yo.
— ¡Leja, e mío! — se desespera e intenta quitármelo, pero lo aparto.
— Ya deberías dejar de usar esto— niega, dejo que me lo quite y se lo vuelva a poner. Succiona molesto y me mira receloso— ¿Qué te pasa? ¿Estás enojado conmigo o que mierda?
— Mami...— comienza a buscarla
— Esta con sus amigas, ahorita viene.
— Mi mami.
Mami, su mami, siempre es lo mismo.
No sé qué le pase, no sé si sean sus brotes de crecimiento o porque este molesto.
— ¿No me vas a hablar? — me harto de preguntarle y no obtener respuestas. Como no me contesta echo la silla atrás y lo separo de mi— Anda al sofá y espera ahí a tu madre debo trabajar.
Niega y comienza a querer llorar cuando lo intento bajar cosa que me estresa aún más.
— ¿Qué quieres entonces? — intento no gritarle pero acaba con mi paciencia.
— Tigo— responde.
Para no hacerlo llorar y no mandarlo a la mierda le doy el iPad y me pongo a trabajar con el pegado a mi como sanguijuela.
Atenea demora mucho, Emiliano no me discute cuando le doy el biberón y lo pongo en su mini sofá aun lado mío.
— ¡Traigo noticias! — repentinamente Patrick entra.
— ¿La puta puerta está de adorno o qué? — me molesto.
— ¿Estás en modo ogro o qué? — repite y se burla.
— Vuelve a llamarme así y te cortare las bolas.
— ¡Miren quien está aquí! — me ignora y se acerca sonriente a Emiliano— ¡El sobrino favorito del tío Patrick!
— Déjalo, no está de humor y yo tampoco— Emiliano solo choca las palmas con el pero sigue con los ojos pegados al iPad.
— Que novedad— se ríe y se pone a ver los dibujos animados.
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Siempre fuiste tú
General FictionAtenea Guzmán de la Torre: Una mujer perfecta no solo físicamente, con tan solo 25 años de edad es una empresaria multimillonaria exitosa, también es una de las mejores comandantes que la FEMF ha tenido. Christopher Morgan Harts: Un hijo de puta (có...
