Pov: Christopher
El día de Atenea al fin llego. Emiliano ha sido difícil de controlar, su inquietud es cosa que ella no puede lidiar hoy.
— Deja de moverte— lo regaño por milésima vez pero me gruñe.
Termino de ponerle los zapatos, a su madre le pareció buena idea vestirnos igual.
— Quita eto— jala el moño del traje.
— No, deja eso así y ven a sentarte que tengo que arreglarte ese cabello.
Reniega y no me queda más que tomarlo a la fuerza, su cabello está demasiado largo qué en poco tiempo ya se podrá hacerle una coleta.
— Mañana no me importa aunque llores te cortare ese cabello— me ignora y se concentra en el accesorios de su mamá.
— Quielo titi.
— Ahorita te daré un biberón.
— No ese no— cepillo su cabello e intento hacer que deje la cabeza quieta.
— Hoy no quiero berrinches, al lugar que iremos te tienes que comportar, te quedarás quieto a mi lado— niega y se levanta del sofá.
— ¡Papi yo quielo il a jugal con By! — lo vuelvo a sentar y niego.
— Este es un día importante para tu madre— le recuerdo porque sé que entiende— Después de esto y cuando tenga un día libre haremos algo los tres.
Su cara se queda procesando lo que digo y llena sus cachetes de aire y al final termina asistiendo. Termino con el cabello y al fin ambos quedamos listo.
Lo pongo frente al gran espejo de nuestro vestido, para que se vea. Tiene cara sería pero aprecia cada detalle de el mismo.
— Te ves bien, casi igual de perfecto que tu padre.
se ríe como si realmente me entendiera cosa que me hace hacer lo mismo. Me pide los brazos y lo tomo.
— Vayamos a esperar a tu mamá.
En la sala de la casa nos encontramos con Leonardo, Recce y Alex. Me molesta un poco el que estemos casi uniformados. Lo único que nos distingue es que ellos usan camisa blanca y nosotros vamos todo de negro.
— Que hermoso está el bebé de mi princesa— Leonardo es el primero en notarnos.
Emiliano se remueve para que lo baje y al hacerlo corre directamente a ellos. Todos empiezan con sus cursilerías hacia mi hijo, si Emiliano es un niño mimado estando con ellos se pone peor.
— ¿Polemos llevalos? — señala el sofá lleno de juguetes y los tres malditos asienten.
— No— les borro la estúpida sonrisa— Solo llevaras uno.
Emiliano voltea a ver a sus abuelos, y ellos a mí.
— Si se entretiene con los juguetes estará quieto— niego y antes de que podamos entrar en una discusión el sonido de los tacones se comienza a escuchar.
Yo y los otros cuatro pares de ojos vemos dirigimos la atención hacia las tres mujeres que bajan las escaleras, el aire se atasca en mis pulmones, tanto que tardó en reaccionar y es hasta que tengo a Atenea frente a mí que puedo salir de mi trance.
— Que belleza de damas hay en esta familia— Reece y Alex empieza con los halagos.
Leonardo saca su móvil y le toma fotos a su nieta. Emiliano grita por su mamá y se emociona con su vestido.
— ¡Me encata mami, te milas muy hemosa! — Atenea se ríe y lo toma sin dificultad.
— Tu también te ves muy hermoso bebé, todos se ven muy guapos— comienza a acercarse a mí.
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Siempre fuiste tú
General FictionAtenea Guzmán de la Torre: Una mujer perfecta no solo físicamente, con tan solo 25 años de edad es una empresaria multimillonaria exitosa, también es una de las mejores comandantes que la FEMF ha tenido. Christopher Morgan Harts: Un hijo de puta (có...
