CAPITULO 97 pt1

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Pov: Christopher

El camino a casa fue silencioso, después de lo que paso Atenea no volvió a pronunciar palabra, sé que no está enojada conmigo, pero si esta sobre pensando. Me jode que le arruinaran este día, todos parecen estar al tanto de la situación ya que tampoco hablan sobre esto.

El único que sigue animado es Emiliano, no ha parado de hablar y jugar con el hermano de Atenea sin mostrar señales de querer descansar.

— Gracias por estar conmigo hoy, descansen— murmura antes de subir de prisa las escaleras.

— Tío me tego que il, mami no me epelo— le quita el peluche.

— Esta bien campeón, descansa.

— Decanta— todos sus abuelos le dan un beso, bueno él se lo da a Regina y vine por mi para que subamos con su mamá.

Ya en la habitación lo primero que hace es quitarse los zapatos y correr a Zeus. Empiezo a quitarme el moño, junto con el saco y arremango la camisa.

— ¿Mami eta enojala? — pregunta desanimado pero niego— ¿Tu de hiciste ago?

— Tu madre está cansada, deja que se bañe— me mira como si no me creyera— Le ayudare con su vestido tu espérame aquí que ahorita te bañare a ti.

Frunce su ceño y niega.

— Yo no me quielo bañal— se queja pero no le pregunte.

Entro al vestidor y ella solo está sentada frente a su tocador quitándose los pendientes. Ya se deshizo el peinado e intenta desabrochar su vestido así que me acerco para hacerlo yo.

— Emiliano cree que estas enojada— suelta un suspiro y frota sus ojos— Te dije que yo me encargare.

— ¿Y cómo lo harás? ¿Piensas matarla?

— Si, si no hay opción.

— Me quiero bañar— pone distancia entre nosotros como si la sofocara.

— Le pido a Sara que bañe a Emiliano y nos duchamos juntos.

— Quiero ducharme sola, báñalo tu ¿sí? — a veces me desespera pero ya no le digo nada más y dejo que haga lo que quiera.

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Pov: Atenea.

Al salir del baño me siento más tranquila, encuentro a mi Emi sentadito en la cama en compañía de Zeus, cuando nota mi presencia se acerca a la orilla, me pide los brazos y rápidamente lo tomo.

— ¿Etas enojala comigo?

— Como dices eso mi amor, claro que no— le quito su cabellito de la frente— No has hecho nada malo.

— La mujel que me tilo me hito ensucial tu vetido.

— Yo lo se mi vida, y aunque hubiera sido tu culpa solo fue un accidente— hace un puchero y no entiendo que lo tenga tan triste si hace un momento todo estaba bien— ¿Que sucede chiquito?

Se tapa su carita con sus manitas y comienza a llorar. Destiendo la cama y me siento con él, mi niño es tan sentimental, un bebé frágil y por eso mismo temor a que aquella mujer lo pueda separar de mí.

— ¿Qué le pasa a mi bebé? — pregunto, pero el niega y solo llora— ¿Algo te puso triste?

No responde, a veces me pregunto si el embarazo no lo afectara a él también, si a Christopher en algunas ocasiones le da asco la comida, a él podrían darle estos cambios de emociones tan rápido.

Siempre fuiste túDonde viven las historias. Descúbrelo ahora