Pov: Christopher
Salgo azotando la puerta, camino al salón para ir por Emiliano y largarme de aquí de una vez.
Llegó y solo veo Atenea arrullando en sus brazos a mi hijo. Siento envidia por primera vez de Emiliano, yo también quisiera tener mi cara recostada entre esas preciosuras que tiene está mujer en el pecho.
Me acerco a ellos y ella se tensa.
- Emiliano ya tiene sueño, Sara fue por su biberón- dice en voz baja sin dejar de arrullarlo.
Solo asiento, no puedo dejar de verlos. Sara regresa agitando el biberón para después entregárselo Atenea.
Ella sonríe feliz cuando el empieza a succionar, Emiliano no quiere dejar de verla, lucha por mantener sus ojitos abiertos pero le resulta imposible y termina por quedarse dormido.
- ¿Sé quedarán a dormir? - pregunta Sara en voz baja -Sus habitaciones siempre están listas.
- Claro que se quedarán, ya es tarde, así que vayan a acostar al niño para que ustedes también puedan descansar- nos dice Alex.
- Yo ya tengo reservación en un hotel y... - interviene Atenea pero Alex no la deja terminar.
- Ya hablé para cancelarla- ella lo fulmina con la mirada- No me veas así, mejor anda arriba a dejar al niño para que puedas descansar, ahorita las de servicio te enseñaran tu habitación y te llevarán tus maletas.
Sara se acerca a darnos un beso de buenas noches.
- Descansen mis amores, los amo- nos dice y se va.
Atenea se acerca a Alex.
- No vuelas a tomar decisiones por mí - le dice para después darle un beso en la mejilla y Alex le devuelve el gesto, trata de irse pero Alex la frena diciéndole algo en el oído, a lo que ella solo asiente.
Cuando nos quedamos solos no hace otra cosa más que observarme.
- ¿Qué también quieres que te dé un beso de buenas noches? - preguntó burlón.
Suelta una risa ronca y niega.
- Lárgate a dormir Christopher- ruedo los ojos y salgo en busca de la hermosa mujer que tiene a mi hijo.
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Entro a la habitación de Emiliano y veo Atenea sentada en la mecedora aún con él en brazos.
- Tu hijo es precioso - dice ella acariciando delicadamente su carita.
- Claro que lo es, es un Morgan y aparte se parece demasiado a mí- le digo con una sonrisa arrogante.
- Ustedes los Morgan tienen el ego demasiado grande- dice ella soltando una sonrisita divertida.
- No solo el ego lo tenemos grande- rueda los ojos ante eso.
- Basta no me interesa saber cuánto te mide.
Emiliano se remueve entre sus brazos, decido acercarme para tomarlo ahora yo, lleva con ella toda la noche y ya ha de estar cansada.
Al tomarlo hace un puchero como si estuviera en desacuerdo.
- Me puedes pasar un chupete del cajón de la esquina- le pido Atenea. Lo toma se lo coloca y se inclina a darle un beso en su mejilla, al enderezarse estamos tan cerca que nuestras respiraciones de juntan.
Me inclino ahora yo a ella para darle un pico, lo cual la sorprende, me giro para darle un beso ahora a mi hijo y acostarlo.
Reviso que el monitor este encendido una vez teniendo todo listo me giro a ella que me observa cada movimiento que hago.
- Vamos- me encamino a la puerta con ella delante mío, antes de salir le damos una última vista a mi hijo.
Una vez en el pasillo no me lo pienso dos veces, la atraigo hacia mí de la cintura, la beso ferozmente y ella no duda en corresponderme de la misma manera.
La alzó apretándole el culo como en la mañana. Entre besos, mordidas y pequeños jadeos logro llegar a la puerta de mi habitación, cuando estamos por entrar alguien por milésima vez en el día nos interrumpe.
- Se-señores disculpen la interrupción pero el señor Morgan me pidió que le enseñará la habitación a la señorita De la Torre- dice una mujer de servicio
Estoy a punto de explotar y creo que Atenea se da cuenta de eso porque se adelanta hablar.
- ¿La habitación está en este mismo pasillo? - le pregunta a la mujer, y se remueve en mis brazos para que la baje pero me niego hacerlo.
- Si señorita- contesta.
- Bueno entonces deja la puerta abierta para que sepa cuál es, lleven las maletas adentro y yo en un rato iré- le dice y puedo notar su desesperación, lo que me hace sonreír.
- C-claro que si señorita, permiso que descansen- Atenea le da las gracias y la mujer se va a toda prisa.
Cuando al fin entramos a la habitación la aviento a la cama si mucha delicadeza, me le voy encima y le empiezo a besar el cuello y el inicio de los pechos.
Trato de desabrochar sus pantalones y ella los míos pero para abruptamente separándose de mí.
- Espera Christopher, quiero preguntarte algo antes de continuar- me dice y la miro confundido.
- Si vas a preguntar si estoy limpio claro que lo estoy- me le adelanto antes de que pregunte, trato de besarla de nuevo pero gira la cara evitándome.
Suspiro con pesadez apartándome de ella, sentandome en la cama.
- Bien dilo rápido, que la polla me está por reventar- le digo ya hastiado de esta situación.
Se queda mirando a otro lado de la habitación.
- ¿Christopher estás en alguna relación?, Con relación me refiero a tener algo más que solo follar de vez en cuando- pregunta de la nada y eso me hace fruncir el ceño.
- Mira no sé a qué venga está pregunta pero no, no estoy en ninguna jodida relación- digo harto tratando de que acabe el maldito interrogatorio- Ahora dime a qué viene el tema y acabemos con esto.
- Christopher tienes un hijo y..-
- ¿Y mi hijo que tiene que ver aquí? - preguntó ya a la defensiva, nadie me había puesto a mi hijo de excusa para no follar.
- Hey cálmate, el niño no tiene nada que ver pero solo quería asegurarme que no estuvieras con su mamá o alguna otra- me dice tratando de calamares ella también, me he dado cuenta de que no tolera que le alcen la voz- Y antes de que preguntes solo es porque yo no me meto con hombres que estén en alguna relación.
Se acerca hasta sentarse a horcajadas en mi regazo y me empieza a besar, primero los labios, luego la mandíbula y poco apoco desciende hasta mi cuello dejando pequeños besos húmedos en el, hace presión un uno y succiona, sé que mañana tendré una marca ahí pero no la limito y dejo que haga y marque todo que quiera, total yo le haré lo mismo.
SI TIENEN ALGUNA SUGERENCIA NO DUDEN EN DEJARLA 💗
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Siempre fuiste tú
Fiction généraleAtenea Guzmán de la Torre: Una mujer perfecta no solo físicamente, con tan solo 25 años de edad es una empresaria multimillonaria exitosa, también es una de las mejores comandantes que la FEMF ha tenido. Christopher Morgan Harts: Un hijo de puta (có...
