Pov: Christopher
— Muy bien tenemos casa sola— es lo primero que dice Atenea cuando las puertas de la casa son cerradas.
De haberse ido Emiliano con sus abuelos eso solo podría significarse que follaríamos hasta el amanecer, pero con el aquí, solo significa que pasaremos una noche "familiar".
No me molesta pasar tiempo con ellos, en realidad creo que es lo que más me gusta. Sin importarles el desastre que hacen construyen un "fuerte" en la sala de cine. Por un momento me olvido de las conferencias, los viajes qué están por venir, de los Mascherano, de todo. Solo somos nosotros tres.
Cenamos, anochece y después de un baño alcanzo a mi mujer quien arropa a nuestro hijo. Escucho a Atenea contarle una historia a Emiliano, él está sonriendo sin dejar de verla y de acariciar su vientre. Me adentro y es cuando veo a Zeus arropado con ellos dormido pero moviendo sus orejas.
Atenea me da una mirada rápida y me sonríe, regresa la vista a nuestro hijo continuando con la historia, le da besos, lo arrulla, hace de todo pero no logra hacer que cierre los ojos, la historia parece llegar a su final.
— Así pudieron descansar y tener dulces sueños, fin.
Ambos se sonríen y ella lo llena de besos haciéndolo estallar a carcajadas.
— Mi amor sabes que debes cerrar los ojos o no funcionará— Emiliano parece no querer dormir y me mira sonriendo.
— Papi.
Lo tomo en mis brazos y le tapo los ojos con mi mano provocando la risas infantiles. Me abraza, Atenea comienza a quitar los peluches de adentro de la cuna y a encender el monitor.
— Ya debes dormirte así que deja de estar jodiendo, cierra los ojos ya que ahora es mi turno de estar con tu mamá.
Atenea se ríe y se une a nosotros.
— Te amamos mucho mi amorcito.
— Mami titi— pide y el bostezo se le escapa.
— Ya tomaste titi amor.
— Ahora me toca a mi— Atenea me da una manotazo en mi espalda para que me calle.
— Todos iremos a dormir.
Ja ya veremos.
Ambos se dan un beso y luego me lo dan a mí. Me inclino para dejarlo y pareciera que el sueño comienza a llegar, sus párpados comienzan a pesar, Atenea acerca el sillón donde duerme Zeus a la cuna y lo cubre besando su cabeza.
— Dulces sueños bebé peludo, te amo— deja otro beso en la cabeza de Emiliano y suspira cerrando los ojos al fin.
— Te amo mami...
— Yo te amo más bebé — le da el peluche de lobo y me besa a mí.
Me la llevo afuera y se aparta.
— Quiero comer— me muerde el labio.
— Yo te daré.
— Hablo enserió, quiero comer— se va y la sigo.
— Pero ya cenamos.
— Bueno quiero comer algo de nuevo ¿hay algún problema con eso? — se molesta y niego— Ok ¿Y si me preparas algo?
Sonríe feliz.
— Si tu no sabes ni prender la estufa yo menos, es temprano y podemos pedir algo— me siento en el taburete y ella saca todo lo que encuentra.
Su vientre ya sobresale del pequeño short, mientras la veo atascarse de pastel y helado me concentro en esas enormes tetas que se ensucian con gotas de helado.
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Siempre fuiste tú
Fiksi UmumAtenea Guzmán de la Torre: Una mujer perfecta no solo físicamente, con tan solo 25 años de edad es una empresaria multimillonaria exitosa, también es una de las mejores comandantes que la FEMF ha tenido. Christopher Morgan Harts: Un hijo de puta (có...
