- Mentiría si dijera que no me gustaría repetirlo - susurra contra mis labios y no me contengo.
Paso mis manos por su cuello, profundizando el beso ansiosa por sentirlo más cerca, quiero que me tome con fuerza, mi vientre es un nudo de emociones y una ola de placer recorre mi cuerpo.
Me deshago de su corbata, él desabrocha su camisa y me despojo de mi blusa.
Su torso desnudo, el cabello cubriendo su frente y su mirada baja tan jodidamente sexy me hace sentir deseosa de probarlo más, me acerco acariciando su torso, besando su cuello, las venas son notorias y trazo el camino lamiendo sobre ellas. Su pecho sube y baja agitado mientras sus manos descansan en mi cintura, apegándonos.
- Tengo algo en mente - susurro pasando mi lengua sobre su torso, bajando por su ombligo sin despegar mi vista en su rostro.
- Pequeña traviesa - su media sonrisa deja ver su perfecta dentadura y el fuego en sus ojos me hechiza.
Me deshago de su cinturón, besando su vientre bajo, el músculo de su cadera traza un camino directo a su entrepierna, justo a mi destino. Con hábiles movimientos se despoja de sus prendas, viste sólo su camisa a medio abrir que le da un aire sensual que me provoca hasta las trancas. Lo empujo al sofá de la sala mientras que me arrodillo frente a él, bajando los tirantes de mi brasier, sólo para provocar y comienzo a besar sus fuertes muslos. Entiende lo que pretendo, ya que respira pesado y muerde sus labios, dejándolos cada vez más rojos, más apetecible. A medida que me acerco a su ansiosa excitación, se tensa bajo mis caricias y viéndolo fijamente, rodeo mis manos intentando cubrir su longitud, pero sin lograrlo, mi boca ayudará, y con mi lengua saboreo la punta, recogiendo su excitación, saboreando. Un gemido contenido sale desde su garganta, y la excitación crece en mí, deseando llevarlo al límite.
Comienzo a masturbarlo lentamente con mis manos y él se apoya con ambos brazos sobre el sofá, apretándolo de vez en cuando y mi cuerpo responde ardiendo de deseo por poseerlo. Saco mi lengua y bajo, lamiendo sus hinchados testículos con suavidad contenida.
- ¡Oh! Mierda, si - gime cerrando los ojos y su miembro se hincha en mis manos.
Una corriente estimulante viaja por todo mi cuerpo, obligándome a frotar mis muslos para darme un poco de atención.
Repito la acción unos minutos y deseosa por como gotea su glande, me apoyo en sus caderas e intento tragarlo completo. Gime fuerte y levanta sus caderas profundizando, su mirada nublada por el deseo, sus rojos labios entreabiertos con respiración superficial me llevan al límite, haciendo mi incomodidad más grande por sentirlo. Completamente ajena a todo, empujo su miembro hasta lo más profundo de mi garganta, mi nariz pegada a su pelvis y lo siento temblar bajo de mi.
- ¡Maldición! - toma mi cabello, jalando de él, como si no fuera suficiente cercanía.
Me alejo y saboreo mis labios, procurando sentir su sabor sin desperdiciar nada y una fina capa de sudor se forma en su vientre.
- Me harás perder la cabeza - advierte con voz temblorosa mientras lo vuelvo a masturbar con mis manos, lamiendo las venas cada vez más notorias en su longitud.
Aumento la intensidad, mis manos y mi boca haciendo todo el trabajo, mientras él gime y levanta sus caderas para dar más, jalando mi cabello contra su polla. Un par de minutos son necesarios para notar que está cerca. Me aferro a sus fuertes muslos, apretándolos, enterrando mis uñas a cada embestida en mi boca, entre gruñidos y movimientos erráticos lo dejo hacer.
- Estoy... cerca - advierte deteniéndose, su ceño fruncido y su mandíbula tensa, le dan un aspecto perfecto.
Maldición siempre es tan guapo.
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Limbo - Lee Know
FanfictionA Lee Minho nunca le han faltado las mujeres, pero cuando se enamoró de Migyung, no quiso formalizar con nadie, ya que ninguna lograba despertar lo que ella con sólo una sonrisa. A pesar de que ella estaba casada con su amigo Jisung, aún la amaba, a...