Parte 8

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Me despierto y enseguida el dolor en mi cuerpo es el fiel recordatorio que todo era real, y no sólo la jodida pesadilla que me persiguió toda la noche.

Al verme al espejo después de una ducha, compruebo los estragos en mi rostro, aureolas moradas eran fáciles de ver y la hinchazón en ciertas zonas eran una molestia cada vez que gesticulaba. Completamente rendido opto por un jeans y sweater para salir, los lentes de sol son infaltables, al menos ocultaría algo y así podría evitar preguntas incómodas, además de algo de maquillaje ligero, sólo para amainar el tinte violeta en mi piel. Termino por cubrir ligeramente mi frente con mechones de cabello y me rindo.

Lo que más odiaba era el hecho de que pude ir a ver a Eunji a su apartamento, pero ahora debía esperar al bendito día que tuviera terapia y evitar que se preocupara por mi pelea con Chan, todo por mis impulsos. Qué jodida situación, pelearme con mi amigo porque ahora es "novio" de Eunji.

A pesar de todo, decido darme una vuelta por su edificio sólo para comprobar si Chan está allí. Al llegar me encuentro satisfecho ya que no hay rastro de él alrededor, por lo que conduzco tranquilo a la oficina.

Entro a paso firme omitiendo la atención indeseada de todas las miradas poco disimuladas que voltean al verme pasar.

- Hola Hyunjin - me adentro en su despacho sin llamar antes, encontrándome a Yeji sentada en su regazo, quien tarda unos segundos en reaccionar y se levanta enseguida - ¿Qué tal, Yeji? - saludo sin inmutarme en absoluto, sabía que esto pasaría tarde o temprano, la hostilidad entre ellos antes siempre fue injustificada.

- Mi-Minho - susurra avergonzada - ¿no te enseñaron a tocar?

La quedo viendo un instante mientras arregla su cabello.

- Pensé que estábamos de acuerdo en que Hyunjin era un grano en el culo - molesto a Yeji que se sonroja evitando la mirada ofendida de Hyunjin.

- ¿Q-qué dices? - esta se desentiende por completo de sus palabras tiempo atrás y contengo la risa, sólo por la jodida herida en mi labio inferior que ardía como un infierno.

- ¿Qué diablos te pasó?

- Ah, eso - me encojo de hombros despreocupado - volví a entrenar, ya sabes los meses fuera me pasaron la cuenta.

No quería dar más explicaciones al respecto, sigo escéptico en confiar demasiado cuando no sabía del todo lo que pasaba.

- Ajá - parece conforme con mi excusa - entonces... ¿Qué haces aquí? - interrumpe Hyunjin.

- Vine a hablar contigo, aunque creo que será otro día - corro la mirada a los dos allí.

- No, no es necesario, de hecho, justamente te iba a llamar más tarde - interviene Hyunjin.

- ¿Sí?

Ambos asienten compartiendo una mirada cómplice.

- El cumpleaños de Yeji será en unos días y nos gustaría que asistieras.

¿Fiesta? era lo último que quería en estos momentos, no tengo ánimo para eso.

- Se los agradezco, pero no creo que pueda asistir.

- Anímate, vendrán todos, será un fin de semana épico.

- ¿Todos? - un destello de luz crecía en mi mente - ¿fin de semana?

- Ajá. Será en la casa de mis padres a las afueras de la ciudad, celebraremos entre todos nuestros amigos por el fin de semana - dice Hyunjin orgulloso entrelazando su mano con la de Yeji.

- ¿Quiénes todos? - curioseo, quizás sí...

- Los amigos de ambos, unas amigas de Yeji... ¿quieres que te presente a alguna?

Limbo - Lee KnowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora