67. Lucy Snow

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CAPÍTULO 67: LUCY SNOW

POV PEETA

−Debe ser por aquí –murmuro para mí mismo.

Finnick me dijo que podía encontrar aquel hermoso lugar en esta zona del ala ¿este? Saco la pequeña brújula que me prestó de mi bolsillo para poder ubicarme. Es tan fácil perderse estando bajo tierra, no tienes nada que te sirva de referencia, excepto las ocasionales señales o carteles que te indican zonas puntuales de cada piso. Pero la brújula me confunde aún más porque la flecha no deja de moverse y decido hacerla a un lado y recorrer el enorme espacio por mi cuenta. Tal vez, él sepa usar este objeto y se haya acostumbrado, pero yo no.

Mi vista busca desesperadamente un cartel con las indicaciones de lo que hay detrás de cada puerta y al fin lo encuentro. Veo un mapa gigante con el tamaño de los lienzos más grandes que yo mismo he utilizado gracias a todos los materiales que se ofrecieron a conseguirme muchos artistas del Capitolio y que me enviaban cada mes sin falta, sobre todo quien era mi profesor por video llamadas y algunas veces en persona cuando venía a visitarme para ver mis progresos. El mapa me indica que debo seguir de largo y luego doblar a la izquierda hasta la quinta puerta, que es la que da acceso al invernadero.

Bien, no estuvo tan difícil.

Sonrío y sigo el camino indicado. Mis entrenamientos por el día han terminado y deseaba cambiar de ambiente solo para relajarme y tal vez, organizar mentalmente alguna cita con Katniss en un lugar que nos haga sentir bien a ambos, que nos recuerde a casa, a la humanidad en sí misma, aunque no podamos salir a la superficie. Cuando llego a la puerta y leo el cartel, simplemente abro la puerta y entro. Aunque hay un sensor de reconocimiento facial y otro para pasar una tarjera de identificación, parece que ahora no está habilitado porque dice que actualmente no es necesario pedir permiso para estar dentro, solo recomiendan que se cuiden las plantas del lugar y no se dañe nada de lo que haya allí. Me pregunto si solo limitan el acceso al lugar en temporadas específicas. Lo primero que me asombra del lugar cuando estoy dentro es el pasto que se expande por todo el suelo en las partes que rodean de los senderos de piedra, me recuerda a algunos de esos jardines botánicos que hemos visitado con Katniss en el Capitolio y algunos distritos seguros durante nuestro tour, pero diseñado completamente bajo tierra. ¿Cómo es posible? Hay árboles por todos lados de menor y mayor tamaño, césped natural con flores entre medio, rosales, plantas de olivo o flores, arbustos e incluso las enredaderas ocupan cada espacio libre en las paredes. El espacio no parece tener fin, empiezo a caminar por el sendero tocando cada planta, cada hoja y cada pétalo de flor. Ya olvidé la última vez que pude hacerlo estando sobre tierra firme en la superficie. Creí que no valoraba tanto la naturaleza como Katniss hasta que me vi privado de ella. Ahora incluso la combinación de aromas que siento mientras camino, me parece tan maravillosa y única, que no puedo dejar de mirar cada micro espacio que crearon para todas las plantas viviendo bajo tierra. Sin embargo, cuanto más me acerco a la zona de los rosales de las zonas del fondo, los acordes de una guitarra hacen que me detenga.

¿Acaso hay músicos en el Trece? Eso sí es extraño, ni siquiera Katniss ha mencionado nada sobre eso.

La introducción es demasiado larga o tal vez esa persona no planea cantar, solo practicar con instrumentos. Es muy afinado o afinada. No hay ninguna duda de que tiene experiencia con la guitarra. Me voy acercando más porque la curiosidad que siento es demasiado grande. De espaldas veo a una persona encapuchada, delgada y vestida con ropa elegante, pero de colores neutros con una guitarra en sus manos, una criolla, creo. Katniss me explicó la diferencia entre las guitarras una vez, aunque confesó nunca poder aprender a tocarlas bien, a pesar de que su padre tenía un par de ellas.

VOLVIENDO A TI (Everlark)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora