CAPÍTULO 11: ALIANZAS
POV KATNISS
Cuando salimos, nos encontramos con Finnick apoyado contra la pared de forma casual. Nos sonríe cuando nos ve y mi hermana va hasta él y lo abraza. Sonrío ante la escena.
-Hola, Finn.
-Hola, Prim. ¿Qué tal la noche?
-Por extraño que parezca luego de varios intentos pude dormir.
-Me alegro. –Le dedica una sonrisa encantadora. –Pero sólo serán algunos días, no vamos a estar aquí siempre. –La tranquiliza.
Pero no hay seguridad de eso. Podemos estar semanas o días. Espero que sean días, porque apenas salgamos de aquí, quiero sacar a Peeta, Johanna y Annie del Capitolio. Y cuanto antes sea mejor.
Los tres nos dirigimos al comedor, hicimos fila en el mostrador para que nos den el desayuno. A lo lejos veo a Sae sirviendo, es entonces cuando noto la presencia de Haymitch y Beetee mas cerca de Sae y otros cocineros. Odio a Haymitch después de lo que nos hizo, pero sé que aunque sea una vez debo confiar en él, al menos para esto. Si quiere a Peeta de vuelta, como me dijo Finnick en la noche, nos debe ayudar.
-Finnick. –Murmuro y me giro a verlo. Pero me doy cuenta que él también los estaba mirando hasta hace un segundo antes.
-Luego vamos con ellos entonces. –Me contesta. Asiento.
Los seguimos con la mirada mientras se sientan en una mesa vacía. Aquí en el bunker no hay un orden, y todos se sientan donde quieren. De hecho, las actividades se han reducido al mínimo, hoy no figura ningún entrenamiento pero si clases teóricas de combate, a las que Finnick y yo debemos asistir. Sé que Finnick ha estado entrenando, Prim y mi madre le han recomendado eso, para poderse despejar, pero yo no he ido ni a un sólo día de entrenamiento, prefería quedarme esas horas encerrada en un armario, que entrenar.
Cuando nos dan un desayuno que consiste en pan y pequeños potecitos de mermelada empaquetados y té, nos dirigimos hasta la mesa donde están los dos vencedores. Mi expresión se mantiene neutra y seria. No tengo nada en contra de Beetee, pero aún me cuesta siquiera mirarlo a mi mentor. Me digo a mi misma que esto que haré es por Peeta y sigo a Finnick sin quejarme.
-Buenos días. –Habla Finnick cordialmente. Él es así, siempre trata bien a las personas, no como yo. – ¿Podemos sentarnos aquí?
-Claro, Finnick. –Dice mi mentor y yo me tengo que controlar para no hacerle algo. –Pero no creo que la Preciosa quiera acompañarnos.
Lo fulmino con la mirada. Pero la normalmente burlona mirada o sonrisa de Haymitch no aparece, hasta su voz suena cansada.
-Sí, quiero. –Respondo, sin lograr sonar dura como deseaba. ¿Qué me pasa? ¿Será la sorpresa de ver a Haymitch tan frágil? No lo veo desde hace semanas, salvo cuando asisto a las reuniones en la Sala de Comando, pero siempre acabo ignorándolo y me mantengo apartada de él. Esta es la primera vez que le dirijo palabras por propia voluntad. Aunque tampoco, porque esta vez también lo hago por obligación. Mi esposo es mi prioridad número uno.
Finnick y yo nos sentamos en la mesa. Prim se sienta al lado de Finnick. Al comienzo el silencio se hace incómodo, pero Finnick lo rompe y se pone a hablar con ellos, mientras yo sigo en silencio. Tomo un sorbo de mi taza de té, parto uno de los bollos de pan con mi mano en dos partes y las unto con dulce. Me llevo una mordida a la boca. El sabor me inunda y siento mis ojos escocer por las lágrimas que quiero derramar. Son parecidos a los que Peeta hacia para mí, en forma y tienen sabor a queso. Suelto el pan como si quemara y lo dejo en la bandeja.
ESTÁS LEYENDO
VOLVIENDO A TI (Everlark)
FanfictionUniverso alterno de En Llamas y Sinsajo. La relación de Peeta y Katniss fue muy diferente desde el momento que volvieron de la Gira de la Victoria, ellos se empezaron a acercar mucho más, volviendo su "amistad" más confusa. Se casaron en secreto...
