28. Bebé (Parte II)

2.1K 144 12
                                        

CAPÍTULO 28: BEBÉ

POV KATNISS

-PARTE II-

No he podido dormir ni un minuto durante la noche. Por la mañana no tengo tiempo para pedirle a mi familia que busquen a las dos personas en las que mas confío. De hecho cuando "despierto", y salgo de la habitación ellas ya no están.

Me quedo en el comedor, tirada en el sofá sin ánimos de hacer nada más que amargarme por mi situación, llorar y de vez en cuando acariciar a Buttercup y alimentarlo. Hasta que tocan la puerta y voy a abrir. Buttercup me sigue. Apenas ve a Finnick, pasea por sus piernas, pidiéndole que lo alce y él lo hace. Entrando al compartimento junto con Haymitch.

-¿Mal día, Preciosa?

No lo dice en tono burlón, sino paternal y preocupado. Se acerca y me abraza.

-Estábamos preocupados porque desde ayer no fuiste a visitar a Peeta y ni a comer desde el desayuno. –Comenta Finnick.

-Por cierto, el chico no ha dejado de preguntar por ti. Está volviéndose loco porque tú no estás con él y teme que te haya pasado algo. –Dice Haymitch llevándome al sillón y obligándome a sentarme. Ellos se sientan a mis costados.

-Algo escuché mientras mi madre y Prim creían que estaba dormida. ¿Es para tanto?

-Lo es. Él te necesita. Está aquí y tú eres lo único que le queda y eres su esposa. Además sigue tan afectado que cree que te puede perder en cualquier momento, que Snow puede lastimarte, o Coin puede enviarte a batalla como lo vio en las propos. Y tú no ayudaste, Preciosa, cuando te despediste de él alterada. Debes entender que la mente de Peeta ahora es muy frágil. Fue torturado por semanas y Snow lo amenazaba constantemente con matarte si no obedecía o intentaba escapar. Él tardará en recuperarse al igual que los demás.

-Lo hemos ido a ver varias veces. –Continua Finnick. –Incluso los médicos. Cada una o dos horas estaba preguntando por ti al que entrara. Lo sedaron en la noche porque estaba alterado y no despertó hasta esta mañana. No había forma de que se durmiera sin medicación. Y yo lo fui a ver y me encontré con Haymitch cuidándolo mientras él dormía. Murmuraba tu nombre en sueños y cuando despertó y no te encontró pareció decepcionado. Le aseguramos que seguías en el Distrito Trece y que posiblemente estabas en tu compartimento descansando y se relajó un poco. Pero quiere verte. No sé qué te pasó, Kat. Es muy extraño que desentiendas de él un día y medio completo.

-Lo sé. –Digo sintiéndome culpable por causarle dolor. –Lo lamento. No pensé que mi ausencia afectaría tanto a Peeta. Es que aún no puedo digerirlo.

-¿Qué no puedes digerir? –Pregunta mi mentor.

-Me hice el test justo después de despedirme de Peeta.

-Supongo que hablas del test de embarazo.

Asiento.

-¿Y qué dio, Kat? –Pregunta Finnick, aunque ya debe imaginar la respuesta.

-Estoy embarazada. Ocho semanas.

Todo se sume en un silencio absoluto. Me alegra que no me feliciten, porque eso me haría sentir peor.

-Falta que esté listo el resultado del análisis de sangre y orina, pero no va a decir nada diferente. Peeta y yo seremos padres.

-Entonces supongo que nuestros hijos van a nacer con poco tiempo de diferencia, Katniss. –Comenta Finnick entre preocupado y feliz.

-¿Qué dices? –Casi grito.

-Antes de la cosecha, Annie y yo no nos cuidamos y actualmente cursa un embarazo de diez semanas. Los doctores dicen que es un milagro que el feto haya sobrevivido a tanta tortura y pobre alimentación durante un prologado tiempo. Annie no lo sabía tampoco. Nos enteramos ayer.

VOLVIENDO A TI (Everlark)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora