CAPITULO 59

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NARRADOR

Todos al escuchar lo que dijo Fanny se quedaron estupefactos. Albert y Erick abrieron los ojos del asombro, pues nunca imaginaron que ella estaría enterada de todo. Los padres y suegros se levantaron para irse mientras decían

—Creo que mejor los dejamos solos

—Vamos a llevar a los niños de paseo

—Ustedes tienen mucho de que hablar

Fanny los miro antes de que se vayan y exclamo

—Con ustedes hablaré más tarde. Porque también lo sabían y me lo ocultaron

Como el rayo se fueron a buscar a los niños y se marcharon en sus autos. Los antes mencionados acusados estaban clavados en el piso con el alma suspendida en un hilo. Ellos observaban la mirada inquisidora de ella, Erick era el más afectado, porque temblaba, su mente sabia muy bien que había cometido una falta, pues traspaso un límite que no debió cruzar. Albert se adelantó para decir acongojado tratando de justificar

—Amor, yo...

Fanny lo silencio diciendo muy seria

—Espera un momento, ahora solamente quiero hablar con Erick

Él miró a Erick con su semblante triste y fue a sentarse en un sofá sin dejar de mirarlos a los dos. De improviso Fanny tomo de la mano al niñero y se lo llevo hasta el despacho privado de su esposo y lo hizo entrar cerrando la puerta tras de sí. El chico se paró en medio, entonces ella inhaló y exhalo muy profundo y solamente indagó

—¿Por qué lo hiciste? Porque estoy segura de que fuiste tú quien lo comenzó todo

Erick tartamudeaba para contestar, ya que las lágrimas rodaban por sus mejillas

—Yo... yo, ehm

Sintió que le alzaban su cabeza agachada con una sola mano y manifestar

—Erick, no me temas, no soy un ogro vengativo, creo que hay una explicación para todo esto y quiero escucharla. Ven siéntate aquí junto a mí y dímelo

Ambos se sentaron y Erick liberó el aire que tenía retenido para hablar

—Albert sufría su ausencia, las mujeres se le ofrecían y Él... Él rechazaba a todas, entre ellas había muchas de sus amigas. Sollozaba en las noches y yo... yo lo oía parado en la parte de afuera de la puerta de su habitación. Sin embargo, había algo que nadie sabía (aspiro mucho aire para después soltarlo y seguir diciendo) Yo, me enamoré de Él desde el primer día que pise esta casa

Ella intervino de inmediato diciendo

—La verdad que yo lo supuse al ver como lo mirabas Erick, aunque nunca creí que te atrevieras a hacerlo.

Erick no pudo aguantarse el llanto para después continuar hablando

—Nunca di a notar nada, nunca quise entrometerme, aprendí a amar a los niños, me concentraba en ellos, porque eran un pedacito de Él. En todos estos años solamente aprovechaba cada ocasión para solo admirarlo. Pero, cuando usted se fue a esa misión, el tiempo pasaba y lo notaba triste. Una noche regreso a casa un poco ebrio y se sentó en la sala, al verlo así, le pregunte si estaba bien y me pidió que si tenía tiempo para escucharlo y le dije que sí

Erick gimoteó un poco para seguir hablando

—Hablaba de que la amaba, de que la extraña muchísimo, que odiaba que estuviera allá en peligro y a merced de ese narco. Decía que si ese hombre se atreviera a tocarla lo mataría. Después de que hablaba solamente de usted comenzó a dormirse y le sugerí que subiéramos para que se acueste en su cama. Lo acosté, le quite los zapatos, le quite la camisa y le afloje el pantalón y

SIEMPRE MI SUMISODonde viven las historias. Descúbrelo ahora