NARRADOR
En el gimnasio estaba una mujer enamorada, pero muy enojada, se sentía traicionada. Su familia, sus suegros estaban enterados y permanecieron callados aceptando la relación entre el niñero y su esposo. Nunca imagino esa situación, pues, suponía que lo que estaba informada era solamente lo de su esposo y Erick. Afuera se escuchaban los fortísimos golpes dados al saco de entrenamiento y las palabras dichas con voz alta. Albert utilizó las llaves que tenía para introducirlas en la puerta y abrirla
Entro muy despacio y la observo que estaba de espaldas golpeando el saco con puños y piernas, oteaba a ese saco que temblaba por la fuerza impuesta, era uno de los sacos más pesados. Se quedó parado ahí mismo mirándola y escuchando sus gruñidos y jadeos mientras masacraba ese saco guindado en medio del ring. Sus ojos tristes de verla en esa situación y sentirse culpable por haberla traicionado.
Cuando parece que termino de sacarse la frustración y la furia, dejo de golpear para quedarse parada mientras su respiración era muy rápida. Estaba con su cabeza cabizbaja sin moverse ya ni un ápice. Su esposo aprovechó este ,momento para en forma muy silenciosa subir al ring para tratar de razonar con ella. "Grave error" Porque estaba cansada más no despistada, pues Albert se acercó mucho para decir en voz baja
—Mi gordis
A pesar de su gran entrenamiento policial no se esperó lo que sucedió después. Solamente alcanzo a ver una sombra fugaz para después sumirse en la oscuridad. Su cuerpo fue lanzado hacia atrás cayendo abruptamente al suelo del ring golpeándose la cabeza quedando inconsciente. Aunque ya estaba inconsciente antes de caer al piso del ring. Su esposa parada allí simplemente observándolo acostado ya con los ojos cerrados. Mientras ella respiraba con fuerza. Su mente estaba desconectada en ese momento, su cerebro no reaccionaba que quien estaba golpeado allí, era su esposo
Pasaron varios minutos. Hasta que reacciono diciendo
—Pero ¿qué paso? (miró a su esposo tirado allí) Mi amor, ¿qué te pasó? Albert, despierta, Albert
Lo movía con mucha fuerza pero nada que despertaba, se quedó arrodillada ahí, mirando alrededor y se percató de que ellos dos estaban solos. Optó por llamar al guardia más antiguo y pedirle ayuda diciéndole el sitio en donde se encontraban. Después de varios minutos llegaron cuatro de sus guardias y vieron el cuadro en el gimnasio. Ella les ordenó que llevaran a su esposo a la habitación y lo dejaran acostado en la cama.
Mientras sus hombres obedecían sus órdenes, Fanny salió del gimnasio y camino hasta donde estaban los monitores de vigilancia, le pidió a quien estaba ahí le mostrara el video de hace media hora. El hombre buscó la hora ordenada y se veía que ella estaba entrenando cuando al quedarse quieta se atisbó a su esposo ingresar, hasta que se oyó que hablo y ella simplemente saltó para darle un tremendo rodillazo y dejarlo inconsciente.
Después ella observó cómo se quedó parada mirándolo y a la vez sin verlo, más parecía que miraba al vacío hasta que reaccionó, ya no necesitaba ver nada más. Se levantó para salir y subir la escalera hasta su habitación. Sus fuertes pasos resonaban cuando subía la escalera, camino por el pasillo hasta que llego a la puerta semi abierta. Entro y vio el cuerpo de su esposo acostado ahí y al guardia más viejo limpiándole la sangre de la nariz. Al verla ingresar se levantó dejando la lavacara con agua en la mesita y el trapo a un lado
Ella se sentó para terminar de limpiarlo, después lo reviso y escuchaba su respiración calmada. Fue entonces cuando comenzó a hablar
—Ay mi amor, ya sabes que cuando estoy entrenando y más como me sentía nadie debe entrar furtivamente. Pude haberte matado. Debiste esperarme aquí en nuestra habitación, hubiese estado más tranquila. (tomo una de sus manos para besarla y continuar) Me imagino que querías hablar conmigo. Debes sentirte culpable
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SIEMPRE MI SUMISO
Romance2da Parte de MI ESPOSO MI SUMISO. Ella infiltrada en las filas de un narco para engañarlo y lograr su captura, su esposo la espera con ansias y deseos de volver a ser sometido por ella, a pesar de ser un hombre dominante con las mujeres, solo su esp...
