SIGUE NARRANDO LUIGGI
El Ambiente en el comedor de mi casa se fue calmando, Amín ya se tranquilizó de su arrebato. Mi esposa me miro dulcemente para hablar
—Mi amor ¿no crees que será mejor despertarla para que coma con nosotros? Porque si ha venido dormida casi todo el tiempo, debe de estar con hambre y sed
Mi gran amigo también me observaba con sus manos en la cintura y me hizo un gesto diciendo
—¿Y?
Alce mis manos hacia el cielo para refutar
—¡Mi Dios, qué pecado he cometido! Está bien
Estaba por dar un paso cuando mi bella esposa me agarro del brazo suavemente para decir
—Espera mi amor, mejor es que yo vaya. De mujer a mujer. Además, debe darse un baño refrescante y cambiarse de ropa
Asentí y fui a sentarme en un sofá de la sala. Amín me acompaño sentándose en el sofá a mi lado. Vi a mi esposa subir la escalera y entonces mi gran amigo pregunto
—Luiggi, siempre te voy a agradecer que no dejaras que me capturaran. Estoy con la duda de ¿cómo convenciste a Guzmán? Porque Él quería agarrar a todos
Le respondí calmadamente
—Eres mi amigo Amín. Desde antes de que comenzara la emboscada, por eso estaban mis dos hombres, para sacarte de ahí. Además de que hable también con mi amigo el general Núñez. Acepto no tan gustoso, pero, en fin. Ya estás aquí
Amín sonrió pero todavía tenía más preguntas
—¿Y Amanda? ¿A quién se le ocurrió sacarla de allá?
Le conteste con pocas palabras
—Fue un pedido de mi ahijado Mike Núñez, parece que la llego a querer y quería protegerla, ella simplemente era un juguete de Antonio. No participaba en las negociaciones. Oh, ahora que estamos hablando de esa chiquilla ¿tú sabes cómo es ella? En el avión se comportó como una loca, aunque después lloro cuando le dije que mi ahijado no se llamaba Gerardo
Mi gran amigo se recostó en el sofá con sus manos hacia atrás sosteniendo su cabeza y hablar
—Ah, Amanda. Luiggi ni te imaginas lo que trajiste a tu casa. Un tornado no es nada comparado con ella. Amanda no tiene pelos en la lengua, es irrespetuosa, engreída, malcriada, a veces Antonio decía que le apetecía lanzarla por la ventana de un edificio, jajajaja. Es tremenda, fue capaz de ponerle laxante a Antonio, lo tuvo cagando todo el día jajajaja
Era increíble todo lo que estaba escuchando, esa mujercita era capaz de hacer todas esas barbaridades. Sopesaba la información y solté
—Pero a mí me tiene que respetar. Yo no soy su amante ni su juguete. Puede ser mi hija. Por más caprichosa que sea, la voy a dominar
La carcajada que lanzo Amín fue estruendosa, se agarraba el estómago por la risa, las lágrimas rodaban por sus mejillas, hasta que se calmó para hablar burlón
—Pobre Luiggi. ¿Crees que vas a lograrlo? No sabes en lo que te has metido amigo mío. Antonio era muy permisivo, a Él no le importaba que ella le destruya sus cosas porque las sustituye y ya. En cambio, tu, no eres para nada parecido. A ti te gusta que respeten tus cosas. Eres muy posesivo, te gustan las cosas en orden y otra cosa, cuando ordenas algo estás acostumbrado a que te obedezcan. ¿Y Amanda? ¡Ah, no! Ella es otra cosa
Se levantó para ponerse frente a mí y todo jocoso decir
—Te va a sacar canas. ¿Obedecerte? Jajajaja, ¡suerte con eso! ¡pobre Luiggi!
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SIEMPRE MI SUMISO
Romance2da Parte de MI ESPOSO MI SUMISO. Ella infiltrada en las filas de un narco para engañarlo y lograr su captura, su esposo la espera con ansias y deseos de volver a ser sometido por ella, a pesar de ser un hombre dominante con las mujeres, solo su esp...
