CAPITULO 77

11 1 0
                                        


SIGUE NARRANDO ALBERT

Estuvimos en el mall unas horas más, para mí era un suplicio, porque mi familia estaba expuesta, mi mirada estaba alborotada, trataba de concentrarme en observar a mis hijos jugar, ver a mi esposa riéndose con ellos. Sentí de improviso una mano en mi espalda y la voz de Erick

—¿Pasa algo? Te noto distraído desde que salimos del patio de comida. No dejas de mirar para todos lados

Esto no quería que sucediera, que ninguno se percatara de lo que hago. Resuelvo no decir nada y simplemente respondí

—Oh, nada. Solamente que vigilo por si acaso. Aquí en estos centros comerciales uno está expuesto a que te roben. No te preocupes

Justo los niños lo llamaron y se fue con ellos. Estaba con los nervios en punta, cuando resonó mi celular, al ver quien era, conteste

Hola ¿qué averiguaste?

Comandante, ha hecho el cambio

Cuando recibió una visita conyugal

¿Qué? Pero ¡ese hombre no tiene esposa!

Usted sabe que aquí vienen mujeres

Para tener relaciones por un pago y

Él solicitó a una y cuando se fue,

nadie noto el cambio

Por lo que pregunte al alcaide

Es que fueron a revisar y

Se percataron de que es una mujer

La que está en la celda

¡maldición!

Comandante voy a interrogarla

Estoy aquí en la cárcel

Ella ya está en otro lugar seguro

Espera, yo quiero interrogarla

Personalmente

¡Voy ahora mismo!

Estando, hablando, alcance a ver a algunos policías que rondaban el mall. Le hice señas a uno de ellos y me reconoció

—Mi comandante, a sus órdenes

Le ordené que buscara a los demás para hablar con ellos. Tomo el intercomunicador para solicitar su presencia. A los minutos vinieron ocho policías que se pusieron firmes al estar frente a mí y comencé a hablar

—Mi familia está ahí, son dos niños, mi esposa y el tutor de mis hijos. Quiero prioridad uno. Un fugitivo está por aquí en este mall, me amenazó con dañar a mi familia. Deben vigilarlos hasta que entren a mi casa. Luego notificaran a mis guardias de mi orden y no se retirarán hasta nueva orden ¿entendido?

Me respondieron con firmeza

—Sí señor

Lo que no preveía es que mi esposa se diera cuenta de la presencia de ellos y de su rapidez para rodearlos en forma disimulada. Fanny vino hasta donde estaba parado y me miro con agudeza para preguntar

—Mi amor ¿qué pasa? ¿Por qué está seguridad? Además de que te noto nervioso

Ella no se conformaría con una mentira de que es simple seguridad, ella era experta en percatarse de cuando hay una situación peligrosa. Así que no tuve más remedio que decirle la verdad. Entonces le narré lo sucedido en el baño. Al principio se quedó sin decir ninguna palabra ni ninguna expresión en su rostro, solamente estaba con su cabeza agachada, hasta que soltó

SIEMPRE MI SUMISODonde viven las historias. Descúbrelo ahora