Lord Renly

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Buenos días, tardes y noches, dependiendo de donde lean.

Me disculpo por la demora. El trabajo, la universidad, y más recientemente, los terremotos del 24 de junio (soy de Venezuela) me tuvieron un poco ocupado. Escribía según podía. 

Pero ya tengo adelantados los siguientes capitulos.

Espero lo disfruten.

-X-

Renly I.

El castellano de su hermano era Lord Monford Velaryon, Señor de las Mareas, y no llevaba armadura. Cabalgaba a lomos de un semental alazán, y su portaestandarte iba en uno tordo. Sobre sus cabezas ondeaban el venado coronado de los Baratheon y el hipocampo plateado de la Casa Velaryon, sobre campo verde mar. Lord Monford era un hombre bien parecido, con la barba platinada bien recortada.

Si el número y esplendor de la comitiva Renly lo impresionaban, no lo dejo ver.

«Por supuesto que no, es un Velaryon». Por las venas del Señor de las Mareas corría sangre de la Antigua Valyria, y de su Casa habían salido tres esposas para príncipes Targaryen. Entre sus antepasados estaba la mismísima Serpiente Marina. «Pero algo habrá que pueda hacer para persuadirle».

Todos los componentes de la comitiva eran de la más alta cuna, y los grandes señores brillaban centelleantes bajo el sol de la mañana. El acero plateado y las incrustaciones de oro daban luz a sus armaduras, y los yelmos de guerra tenían penachos de sedas, plumas y bestias heráldicas labradas con esmero, todas con piedras preciosas en lugar de ojos. Nadie iba más esplendido que Renly. La armadura de plata con grabados rúnicos en oro blanco centelleaba bajo el sol, y la larga capa amarilla caía sobre los cuartos traseros de su corcel, una magnifica bestia blanca.

La larga sombre que proyectaban los muros de Bastión de Tormentas se cernió sobre ellos, y Renly alzo la vista para ver su hogar ancestral. Casi había olvidado lo inmenso e imponente que era. Renly no había estado tan cerca de Bastión de Tormentas en muchos años. Hasta que tuvo dieciocho años, tras más de diez años como rehén de los Stark, no había tenido permiso regio de abandonar el Norte. Para entonces, era evidente, su hermano Stannis lo veía como un desconocido. Oh, sí, lo recibía en Bastión de Tormentas, como era su deber, pero para Renly siempre fue claro que no era bienvenido. Tras dos cortas visitas, jamás piso nuevamente la fortaleza de los Baratheon.

Con una orden suya, la comitiva se detuvo, a pocos metros de Velaryon.

-Lord Renly-dijo Velaryon, con una cortesía casi forzada. No hizo amago de descabalgar, y por tanto, Renly tampoco.

-Buen día, mi señor-dijo Renly con una sonrisita, mucho más amable que Velaryon-. Está lejos de casa. Marcaderiva está al norte.

Velaryon soltó una risa seca.

-Seguramente no pensaba encontrarme aquí.

-En eso tiene razón.

-Yo tampoco esperaba encontrarlo aquí-replicó Lord Velaryon-. Lord Stannis estaba seguro de que traicionaría a su Casa para apoyar las pretensiones del cachorro pero no quise creerlo. Es evidente que me he equivocado. Stark lo ha hecho uno de los suyos, y ahora lucha por el usurpador de Aemon Targaryen.

-Lamento ser una decepción para usted, mi señor-dijo Renly. En su rostro se formó una sonrisa, que desconcertó a Velaryon-, aunque debo confesar que me sorprende que Stannis me conozca tan bien.

-Su Majestad el Rey Aemon es el legítimo soberano de estas tierras-anunció Lord Selwyn Tarth. El Lucero de la Tarde, muy alto, muy poderoso y muy rico, había sido el primero de los vasallos de Stannis en jurar lealtad a Aemon, cuando Renly planto su estandarte en las Tierras de las Tormentas, y había puesto a su disposición más de cuarenta navios de guerra, que ahora bloqueaban Bastión de Tormentas desde el agua. Stannis había marchado a la guerra con apenas una fracción de sus vasallos, muchos de los cuales se aliaban ahora abiertamente con los Grises-. No se le llamara usurpador en nuestra presencia.

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⏰ Última actualización: 4 days ago ⏰

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