¿Dónde estás guerrero? Tú que fuiste el primero... ¿Dónde estás amigo? Tú que lo intentaste y tu vida arriesgaste para salvar la mía.
En mis noches y mis días alejado de tu lado, lloro desconsolado por lo que nos ha pasado, sé que a nadie le has contado todo lo que por mi tú has hecho, pero se, que si ha de existir un cielo tú ya te lo has ganado.
Decisiones de mi ser que me alejan del camino, rumbo oscuro y sombrío que me pierde de tus pasos, no logré ser suficiente, siempre de ti dependiente, como un niño asustado.
Y sé que desde niño me costó soltar tu mano, mirada que hace años traía calma a mi vida, es una melodía tu voz de entre mi llanto, mis ojos ahora secos, dolidos por el tiempo, desean ver tu rastro.
Sabía lo que harían, sabía lo que eran, las intenciones contigo jamás serían buenas, trinchera y laberintos en valles desolados, donde sólo vivirías por uno o más días, a cambio de condena, tan fría y tan certera hacia el fin de mi camino.
Por eso decidí, con sonrisa en mi cara, y el corazón en llamas, irme yo en tu lugar, pues gotas de agua como el mar, tú y yo por igual somos, a los ojos de aquellos que supuran tanto mal.
Feliz me encuentro yo, frente a todos ellos, arrodillado justo aquí; mi futuro cementerio, con la mirada caída por no poder ver otro día, en el suelo se hacen líneas por las gotas de mi llanto...
Y espero, que de alguna forma me oigas, de alguna forma sepas, lo que eres para mí, brillante y alta estrella, iré junto a mi sol, iré junto a mi luna, espero tu fortuna te sonría diferente.
Apúntame destino, apunta y no falles, así tú lo querías, pero pude burlarte, en este día de hoy, tan negro como noche, en este paredón donde no valen los hombres, será mi último adiós, postrado justo aquí, en este oscuro callejón.
ESTÁS LEYENDO
Laberintos
PoésieCaminando entre las sombras de mis miedos y fracasos, es en tu regazo donde al fin yo me consigo.
