Echo un último vistazo a mi hermoso escondite antes de regresar a casa:
El césped parece una enorme alfombra verde que se extiende desde donde termina la línea de árboles que mantiene oculta la totalidad de nuestras viviendas, para luego abrir paso a un casi perfecto círculo de cielo despejado.
Tiempo atrás cuando lo descubrí, me enamoré inmediatamente de su privacidad, y desde entonces cada sábado es inaplazable, ya que aquí misteriosamente no siento mi lazo con Tyler. Me siento libre.
Inspiro hondo y cierro los ojos queriendo rendirme ante el ensueño:
- Debo irme-pienso en voz alta, hablándole a mis amigas las flores -, me encantaría quedarme y dormir despreocupadamente. Sin Ashley, sin Tyler, sin dones, valdría la pena si no estuviera segura de ponerlas en peligro.
Siento mis vellos erizarse y me pongo alerta, es la primera vez que pasa estando aquí. ¿Cómo podría Tyler estar tan cerca?
Me impulso rápidamente quedando sentada. Paso la mirada por todo el espacio que se extiende frente a mí.
- Vale la pena hacer locuras por amor y debo confesarte que hoy me has vuelto loco.
Cierro con fuerza los párpados al dar un respingo por el susto. Intento ignorar lo nerviosa que me ha puesto su comentario, trato de confundir el sonido de su voz con el chillido de una alimaña ¡Quiero convencerme de que esto se trata de un mal sueño! ¡Que al abrir los ojos él no estará aquí a mi espalda!
- ¿Sabes algo, Alysha? -añade, y me parece escuchar una leve risilla mientras camina hasta detenerse frente a mí- Si una chica permanece con los ojos cerrados en presencia de un chico ¿Qué crees que pasará? Historia romántica, bella durmiente, cuentos de... hadas ¿te dicen algo esas cosas?
Abro de inmediato mis ojos como lámparas ¿¡Qué estaba insinuando!?
El volumen de la risa de Tyler aumenta abruptamente y se cuela en mis oídos.
Levanto la mirada y pongo los ojos en rendijas como advertencia, inyectó la mayor cantidad de veneno posible en ellos mientras me quito con brusquedad los cabellos atravesados sobre mi rostro. Él ha profanado la santidad de mi escondite y debe pagar por ello.
Sí, lo mataré con gusto.
- No encuentro lo gracioso -el temple en mi voz me hace sentir el poder de mi don, puedo acabar con Tyler en nuestro primer encuentro oficial, porque su presencia como guardián no cuenta, sus intervenciones cuando algo sale mal tampoco, nunca hemos tenido realmente una conversación y no la deseaba. No quería ningún otro encuentro con él y mucho menos a solas.
Primero y último, un cadáver no podría planearlo.
- Tranquila, no voy a besarte -suelta poniendo un gesto serio-. Esperaré el día de nuestra boda.
ESTÁS LEYENDO
TOUCH
RomanceTouch es el primer libro de una serie de mi autoría llamada Los hijos del Rey Midas, escrito desde el punto de vista de distintos personajes. Cuenta la historia de una chica favorecida con un fantástico don, guardianes y cazadores a su paso, intriga...
