Capítulo 4: Ojos azules

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Lunes



Antes de caer en cuenta estoy en la escuela con mi hermana.



Ashley me odia más que nunca.



Hoy me muevo por inercia.

Mis pies me llevan de un lado a otro aún cuando mi cuerpo y mente continúan desconectados.



Mi mal humor competía con el de mi hermana, todo provocado por la misma persona, Tyler.



Al dar inicio la primera hora de tortura, ocupo mi lugar cuando el profesor deposita sus cosas sobre el escritorio parándose frente al pizarrón. Mi mente habita en una extraña dimensión de color azul. Es como estar viviendo una película en la que alguien le daba pausar y retroceder para mantenerme en la escena que había protagonizado junto a Tyler el sábado pasado. Temblaba justo cuando rosaba su nariz con la mía.



Me abrazo a mi misma y me repito que pronto será cosa del pasado.



Llevo dos noches sin lograr conciliar el sueño por más de dos horas, una sensación nueva me embriaga haciendo que mi cuerpo se caliente, no me explico como puede atraerme alguien que sabes que está pero no logras ver.



El profesor de matemáticas escribe sin detenerse un instante, explica un nuevo tema en el pizarrón copando cada centímetro desde la parte superior. Me toca hacer un esfuerzo extraordinario para tratar de entender al menos de que se trata y más, al no poder sacarme a Tyler del pensamiento.



«Mi futuro no podía limitarse a estar casada con él»



Quiero coger mi cerebro a cachetadas, necesito quitarle la tontera. Me atiborra de pensamientos sobre unos ojos azules totalmente hipnotizantes. Agarro el cuaderno y me doy golpecitos en la frente, necesito olvidar ese encuentro con Tyler ¡tengo que sacarlo ya de mi cabeza!



- Señorita Donovan, ¿Se siente usted bien?



Quedo mirando atónita el rostro contraído del profesor, sujetando el cuaderno con ambas manos a punto de impactar en mi frente de nuevo. Escaneo todo a mí alrededor. Mis compañeros me miran como si estuviera loca. Perdí la noción del tiempo, del lugar en que me encontraba, ¿¡Qué está pasando conmigo!?



- Si tanto sufrimiento le causa mi clase puede salir -Agrega.



- ¡Oh No, señor Jenkins! Lo siento, fue...


No me viene a la mente una explicación para lo que acabo de hacer, salvo unas ganas enormes de matar a Tyler, por enésima vez. Me encojo de hombros y me hundo en mi silla.



- Entonces no tendrá ningún inconveniente en entregarme mañana a primera hora todos los ejercicios de la página 80, ya que su vasto conocimiento en la materia le ha restado interés a mi clase.



Niego con la cabeza, deseando olvidar mi vida en Frigia y desaparecer por completo del mundo donde habita Tyler .



Cuando las clases terminan lo único que quiero es huir a casa. El dolor de cabeza me está matando y necesito urgentemente un analgésico. Todo es culpa de Tyler, y culpa de Ashley por no retenerlo, y culpa de Dioniso por haberle dado el don a Midas y hacerme nacer en Frigia.


Recojo todo rápidamente y me apresuro a salir del salón sin fijarme bien en mi camino. Tropiezo con cada adolescente en fuga.


Y entonces me encuentro arrinconada contra la pared en menos de un segundo.



- Lo siento. -opto por disculparme con quién sea, apelando a que simplemente lo deje por la paz.



- Hola bebé ¿Hoy no quieres que te lleve?- el chico pone una mano en mi cadera y me aprieta contra su cuerpo- tal vez podamos hacer algo divertido en mi auto.



El breve instante de confusión se torna en un malestar violento.



- ¡Quítame las manos de encima!- exijo retorciéndome.



Planto mis manos sobre su pecho y lo empujo para liberarme pero no lo consigo.



¡¿Dónde está mi guardián ahora que lo necesito?!



El manilargo sale volando contra la pared opuesta y una sombra se posa frente a mí.



- ¿Jamie, qué diablos hiciste?- Chilla mi hermana al otro lado del muro de contención que me protege.



El chico mira con los ojos desorbitados en dirección a mi hermana y de vuelta al escudo frente a mí.



- ¡Lo siento, Tyler! No sabía que era tu chica - Sonríe ahora con nerviosismo alejándose de la pared para abrazar a mi hermana- ¡Oh baby! ¿Ves lo que pasa cuando te alejas mucho de mí? Puedo confundirte con tu hermana.



Ashley lo golpea en el costado. ¡Vaya insulto, ese era nuevo! Tyler da un paso para arremeter de nuevo contra él pero lo detengo por el brazo. Ashley le lanza a "Jamie" un golpe con el libro que sostiene en las manos por mostrarse tan imprudente al provocar a mi guardián.



Salgo de su protección y hago camino rápidamente hasta los casilleros para guardar mis libros. No controlo la tentación de girarme y veo a Ashley lanzando insultos como loca, y Jamie reposa derribado en el suelo.



Maldigo.



Ahora seré la protagonista del cotilleo. Tyler va a enloquecerme. Al menos ha desaparecido entre los espectadores.



Inicio mi caminata a casa ignorando el leve cosquilleo que baja por mi columna, tendré que evitar acercarme demasiado a él hasta que todo en mi cabeza sea puesto en orden y sus ojos azules no sean una amenaza a mi buen juicio. Doy vuelta en la esquina del parque de los niños y un recuerdo me asalta:


- Lys, él es Tyler. Cuando crezcan será tu guardián, te protegerá cuando papá y yo no estemos contigo.


Mi madre me pone frente al niño que me saca unos buenos centímetros en estatura.


- Hola, mi nombre es Alysha.


El niño me sonríe y se acerca a darme un beso en la mejilla. Me sonrojo.


- Eres muy bonita, princesa.


Abro enormes mis ojos desconcertados.


Ashley llega de la nada y apartándome de su camino le da un beso en la mejilla a él.


La desilusión me consume cuando miro sus ojos azules. No entiendo lo que siento y me abrazo a mamá mientras me salen las lágrimas.

Estoy tentada a mirar atrás cuando siento que el vello en mi nuca se levanta pero tengo temor de mi misma por todos los sentimientos que estoy experimentando.

Echo a correr sin saber como describir la extraña sensación que me enferma del estómago...

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