De repente cada sonido había dejado de escucharse y cada sensación había parado de sentirse. Y ya nada a mi alrededor tenía sentido.
Si mi corazón aún estuviera vivo, se hubiera quebrado en mil partes o hubiera dejado de latir en este instante. Ni siquiera podía respirar, incluso dolía cuando el oxígeno atravesaba mis orificios nasales.
Tampoco podía moverme, pues había olvidado el significado de movilidad y ahora estaba tan tiesa como una estaca mientras no dejaba de mirar a la extraña frente a mí, la cual había estado atormentando la mente del amor de mi vida durante meses y ahora se aparecía en nuestra casa para decir que el destino de ambos era estar juntos.
También había olvidado como sentirme respecto a eso. Yo ya estaba muerta, en el sentido mas literal de todos, pero esto era más terrible que cualquier muerte, y aún peor, que cualquier infierno. Pero aquellas palabras aún vagaban por mi mente, haciendo eco, atacándola una y otra vez como dagas afiladas.
«Soy tu Selecto».
Eso es justo lo que ella había dicho. Ella le había dicho a mi novio que su destino era enamorarse de ella y estar juntos...Ella y no yo.
De repente quería huir, correr y alejarme de ella y su maldito destino, su maldición. Mi condena.
Y eso estuve a punto de hacer, mientras veía los cuerpos de todos los vampiros hacerse más pequeños cada vez, intenté retroceder cuando ella dio un paso más hacia mi novio y estuve apunto de correr cuando ella le sonrió.
Suficiente. Por favor, suficiente.
Pero no pude correr, y no es porque no haya tenido la intención de hacerlo. Sino por la mano enroscada en mi muñeca, sujetándola con fuerza.
La chica baja la mirada hasta nuestras manos, y alcanzo a ver de reojo como la mandíbula de Alex se tensa y sus ojos se oscurecen sin dejar de observar a la chica mientras ella sigue con la mirada clavada en nosotros. Alex baja su mano por mi piel hasta entrelazar sus dedos con los míos en un agarre firme y seguro.
Y aunque eso no me hacia salir de la realidad, evitaba que me derrumbara aquí mismo. La chica se tambalea y retrocede, sube lentamente su mirada por mi cuerpo hasta llegar a mis ojos
¿Ahora si me ves cierto?
Trago con fuerza y elevo la barbilla para mantener una expresión sería y llena de firmeza, no dejaré que se de cuenta dé que puede afectarme. Al menos no aún. Contengo el aliento cuando Alex vuelve a hablar.
—Creo que debes estar cometiendo un error—le dice a la chica—. Tú no puedes ser mi selecta.
Ella parece ofenderse ante sus palabras y en ese momento casi soy capaz de reír. Eso es lo que suele causar el enorme ego de Alex Pearson en las personas.
Dudo que una chica como tú lo entienda preciosa, así que te aconsejo que des media vuelta y te vayas a la mierda.
—Yo...—titubea—. No lo entiendo...¿Quién es ella?
No puedo creer que tenga el descaro de preguntarlo...¿Es que no es obvio maldita zorra?
—Ella es Sarah—habla Alex, señalándome con su otra mano—. Mi novia.
Malia, Talia, Carlia o como sea que se llame da un paso atrás, como para vernos de un mejor ángulo y con una capa confusión en su rostro.
Se centra en Alex de nuevo, otra vez, como si él fuera lo único en la habitación.
—¿Sarah Cooper?...la descendiente de Rupert Stinks...—titubea—. ¿Es tu novia?
—Pareces estar bien informada—interviene Rihanna—. Me sorprende que no supieras que es la novia de mi hermano—se cruza de brazos.
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Demons| TC2
Vampire"Vivir para morir...Y vivir estando muerto" ¡Segundo Libro de The Creatures! Es necesario leer el primero para entender este. #2 en Inmortales 27/octubre/2019 #70 en Vampiros 21/Abril/2018 #146 en Vampiros 3/Noviembre/2017 Esta historia me pertenece...
