Alexander Pearson
«¡Tenemos que detenerlo!».
Aquel único pensamiento se mantenía en mi cabeza mientras miraba aterrado la situación. Tres vampiros que me sujetaban de los brazos me impedían hacer otra cosa que no fuera hablar a la mente de Sarah, y decirle a Eric inútilmente que no hiciera una estupidez.
Planeaba salvarlo, iba a sacrificar su vida por la de ese malnacido.
Miro a mi alrededor tratando de hallar una forma de escapar, de evitar el desastre que está por venir. Pero lo único que vi fue a Sarah, de pie en el balcón, mirando atenta la escena.
Había logrado liberarse de los vampiros que nos atacaban. Ahora podía correr y ayudar a Eric...
O eso es lo que Sarah haría. Pero esta no era Sarah.
«¿Qué estás esperando? Sabes lo que planea hacer, tienes que ayudarlo».
No recibí ninguna respuesta, pero el vampiro seguía avanzando hacia Tobías, con la espada alzada.
«¡Haz algo! ¡Salvalo!»
Pero lo único que ella hizo, fue retroceder por el pasillo, y desaparecer entre las sombras...
—Alex, ¿Hay algo que tengas que decirme?
No contesté a esa pregunta, el sólo hecho de pensar en lo que podía suceder si lo hacía, me impidió hacerlo.
Sólo...no quiero más peleas.
—Obviamente, que no me lo digas tiene otra razón—prosigue Adelí, y eso me pone de los nervios—. Tiene que ver con Sarah ¿Cierto?
Me remuevo incómodo en el asiento, dispuesto a no mirar a nadie en esta habitación, en especial a la pelirroja.
«Piensa bien lo que vas a hacer Alex». Cierro los ojos al escuchar la tenebrosa voz de mi novia en mi cabeza.
—¿Ella te está obligando a que no me lo digas?—me quedo en blanco al ver la sombra de Adelí alejarse de mí y deslizarse hacia Sarah—. ¿Es que tiene miedo de que la mate?
Podía ver el rostro de Sarah en mi mente, su sonrisa engreída y sus ojos oscuros.
—¿Sabes qué...?—dice—. Deberías decirle de una vez, tal vez me mate y así apagues tu humanidad de una vez por todas.
Sin poder evitarlo, suelto una risa llena de amargura.
—Eres increíble—digo negando con la cabeza. Lentamente me pongo de pie, sin dejar de mirar mis converse azules—. Un amigo acaba de morir...Y tú en lo único que piensas es en seguir las órdenes de Tsalia.
—No se le puede hacer nada ya—dice con frialdad—. Está muerto, al igual que lo estarán todos ustedes si no apagas tu humanidad.
—¿Cuantas veces más hace falta que te lo diga?—la miro desafiante—. ¡No voy a apagar mi maldita humanidad!
Sarah me gruñe, y en cuanto lo hace un temblor sacude la casa entera. Tobías se aferra al suelo mientras los demás miran a su alrededor anonadados. Sarah y yo nos mantenemos clavados en el suelo en una batalla de miradas.
—Adelí, si quieres que el humano siga con vida será mejor que lo saques de aquí...Ahora—escucho que dice James, preocupado. Y eso me preocupó a mi también porque, James nunca se preocupa por casi nada.
—Yo lo llevaré a su casa—le sigue Kenna, quien no había dicho una palabra desde que Adelí contó lo que había sucedido con Eric.
—¿Estás segura?—le cuestiona James.
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Demons| TC2
Vampiro"Vivir para morir...Y vivir estando muerto" ¡Segundo Libro de The Creatures! Es necesario leer el primero para entender este. #2 en Inmortales 27/octubre/2019 #70 en Vampiros 21/Abril/2018 #146 en Vampiros 3/Noviembre/2017 Esta historia me pertenece...
