Silencio. Sólo había eso en toda la casa, silencio. Marshall se había quedado callado después de que yo explotara, se había ido a su habitación sin decir palabra y sin despejarme las dudas.
Yo, no entendía nada, estaba enojada conmigo misma, por no saber contenerme. Ahora quizá lo había estropeado todo y nunca sabría por qué él hizo todo aquello.
- Lo hice por estar cerca de ti. - una voz resonó detrás de mí, haciéndome sobresaltar. Me giré para ver a Marshall, rascándose la nuca nervioso.
- Estás todo el día cerca de mí, sigo sin entender.
- Pero no de esa forma.. Bel, te necesito cerca, igual que antes. Besarte, abrazarte, ver como te sonrojas cada vez que te digo algo.. atrevido podría decirse. - ambos reímos levemente. - ¿Lo entiendes ahora?
- No, no lo entiendo, dejamos de ser una pareja hace tiempo. Tú puedes hacer tu vida por un lado, mientras yo hago la mía por otro. - y de nuevo, Bel metiendo la pata. Vi como Marshall apretó la mandíbula y miraba hacia otro lado.
- Sí.. tienes razón, supongo que todo esto es una tontería.
- No quería decir eso.. - me interrumpió antes de poder decir nada más.
- Pero lo has dicho. No sé por qué pensé que las cosas seguirían igual, tú no pones de tu parte, aunque tuve que imaginármelo.. Siempre serás esa niña infantil y boba de siempre, no vale de nada intentar cambiar por ti.
Me acerqué a él lo máximo posible, para darle una bofetada. No entendía, no llegaba a comprender qué demonios tenía él en la cabeza, ahora mismo, para tratarme y hablarme así.
Estaba enojada, muy, demasiado. Ahora sí que no me importaba mandarlo todo a la m****a, pero nadie tiene derecho a hablarme así.
- ¡Eres un estúpido! No tienes ni el más mínimo derecho para decirme esas cosas. No eres nadie en esta casa, ¿es que no te das cuenta? Estás aquí gracias a mí, gracias a que no le dije a Katy que te echara a la maldita calle. Y después de todo lo que te he perdonado, después de que te he tratado lo mejor posible, vienes y me hablas así. ¡Eres un imbécil, Marshall Bruce Mathers! - golpeé su pecho con una de mis manos hecha puño.
- ¿Un imbécil yo? ¿Por qué? ¿Por quererte? Venga ya, Bel. Deja de ser tan mimada.
- No me quieres, simplemente tienes tu orgullo herido Marshall, tu amor hacia mí se fue hace mucho tiempo.
- ¿Aún recuerdas cómo nos conocimos? En el momento que Katy nos presentó, mi amor hacia ti nació de la nada, aunque apenas eras una niñita mimada. Pero eso no ha cambiado en todos estos años.
- Vete al infierno. - me llevé las manos a la cabeza, masajeando mi sien con mis dedos. Cerré los ojos, intentando controlar las lágrimas que querían salir. Esta situación no me gustaba nada, odiaba con todo mi ser pelear así con él y lo odiaba por sacar lo peor de mí.
- Sólo si tú vienes conmigo. - me dijo con una media sonrisa socarrona en su boca.
Cuando tenía pensado contestarle alguna que otra grosería, me besó, él me besó de nuevo.
Intenté resistirme y separarme , pero él me agarró por la cintura acercando mi cuerpo aún más al suyo. Mis intentos de resistirme salieron en vano, a los pocos segundos, puse mis manos alrededor de su cuello, acercando su rostro al mío.
¿Bel qué demonios te pasa? pensé.
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Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}
FanfictionPrólogo: A veces en la vida los recuerdos dolorosos vuelven, esos recuerdos que han dejado una huella importante en nosotros. Cuando crees que has olvidado ese suceso que te ha roto en pedazos, de repente, vuelve a tu vida con una velocidad sobrehum...
