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Capitulo 67

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El tiempo pasaba de nuevo rápido. Demasiado. Ya sólo quedaban unos pocos meses para mi boda y yo estaba inaguantable. Me estresaba fácilmente por cualquier cosa, los preparativos me tenían de los nervios. Pensaba que nunca terminaría de prepararlo todo, aunque contara con la ayuda de mis amigas y de mi familia. Y ahora todos estaban viendo a una Bel irritable.

Dormía pl...ácidamente, en esos momentos estaba de lo más tranquila porque no me preocupaba por nada; pero siempre algo me tenía que interrumpir el sueño. El teléfono de la casa comenzó a sonar, haciendo que me despertara sobresaltada. Gruñí en mis adentros, apartando las sábanas de mi cuerpo y posando los pies en el frío suelo.

- ¿Quién llama a estas horas? - respondí murmurando después de llegar al teléfono.

- Bel, cariño, necesito que vengas conmigo a mirar algunas cosas para la boda.

- ¿Mamá? Oh dios, ¿en serio tienes que llamarme ahora? - pregunté acentuando la última palabra.

- Mi amor, no podemos hacer las cosas en el último momento. Aún quedan muchas cosas por preparar. Vamos dormilona, desayuna y prepárate.

Respondí a mi madre con un sonido de mi garganta y colgué el teléfono con rabia. Suspiré pesadamente, dándome la vuelta para ir hacia la cocina. Los chicos aún estaban durmiendo. Bueno, Marshall dormía, Joshua y Katy prefiero no saber qué estaban haciendo en estos instantes. Reí para mí por mis pensamientos.

Comencé a hacer el desayuno para todos, después de todo tendría que hacer algo si no me dormiría en el primer sitio que encontrara. Unos brazos fuertes rodearon mi cintura, asustándome. Besó mi mejilla y luego bajó a mi cuello, mientras yo intentaba apartarme de él.

- Marshall, estoy haciendo cosas, déjame. - susurré poniendo pucheros, dándome la vuelta hacia él.

- Vamos Bel, deja de gruñir y diviértete un poco. - siguió dando besos en mi cuello haciéndome reír.

- Tengo que ir con mi madre para mirar unas cosas de nuestra boda. Si te parece, dejamos las cosas sin hacer y la boda será en medio del parque, con borrachos mirando y las palomas de invitadas. ¿Te parece Marshall?

- Eres una tonta. - me dijo riendo mientras se alejaba de mí al escuchar unos pasos por el segundo piso. -Parece que los chicos esta noche se lo han pasado bien.

- ¡Marshall! Es su privacidad, deja que hagan lo que quieran. - susurré al ver como Katy bajaba las escaleras y se acercaba a nosotros sonriendo.

- Yo les dejo Bel, pero que me dejen ellos dormir a mí.

Marshall se sentó en una de las sillas de la mesa de la cocina mientras reía aún, mirando de reojo a Katy, la cual en seguida se sonrojó al entender lo que pasaba. Vino hacia mí y me abrazó levemente.

- Buenos días, comprometidos. - Katy estaba insoportable también desde que Marshall me pidió matrimonio. Siempre que nos veía juntos, nos llamaba comprometidos o hablaba de lo bien que nos veríamos en la boda.

- Buenos días Katy, ¿cómo has dormido? - preguntó Marshall con un toque de ironía en su voz.

- Lo siento chicos, pero..

- ¡No! - la interrumpí. - No quiero saber los detalles ni que nos pidas disculpas, prefiero no saber nada de lo que tú y Joshua hicieron anoche. Así que tranquila, todo está bien, ¿sí? - ella asintió sonrojada de nuevo, sentándose al lado de Marshall.

- Por cierto Bel, ¿qué tienes que hacer esta tarde?

- Mi madre ha llamado hace unos diez minutos diciendo que tendríamos que mirar cosas de la boda. - le respondí a Katy mientras terminaba de hacer el desayuno y lo servía en la mesa.

- Entonces iré con ustedes. Aún no he mirado mi vestido y sabes lo que tardo yo en encontrar uno que sea de mi estilo. - asentí mirándola justo en el momento que Joshua llegaba.

La tarde estaba pasando demasiado lenta junto a mi madre y a mi mejor amiga. Las dos estaban entusiasmadas con todo, mirando cada tienda que se les antojaran y hablando de todos los preparativos. No voy a decir que yo no estaba entusiasmada, pero ellas exageraban demasiado con todo.

- Bel, hija, ¿qué te parece este centro de flores para las mesas? Las rosas azules son preciosas, ¿no crees?

- Sí mamá, sabes que siempre han sido una de mis flores favoritas. - asentí sonriendo mientras tomaba una de las flores del jarrón y la acercaba a mi nariz para olerla.

- Bien, entonces ya lo tenemos todo. Al menos todo lo más importante, sólo queda que Marshall y tú hagan la lista de los invitados.

Katy nos llevó hacia una tienda de vestidos, donde ella elegiría el suyo. Salía y entraba del probador miles de veces, escogiendo cada vez un vestido aún más hermoso que el otro.

Mi madre la ayudaba a elegir mientras yo miraba otros tantos vestidos ya que andaba aburrida.

Unas manos frías y delgadas agarraron mi brazo mientras estaba distraída mirando algunos complementos. Esa persona me giró, haciendo que la mirara. Al ver su cara, la sangre me empezó a hervir, tuve que morderme la lengua para no gritar e intenté irme de allí pero me lo impidió.

- Vamos Bel, sólo quiero hablar contigo niña. - su voz chillona me traspasaba los oídos y me molestaba. Me giré hacia ella de nuevo y la encaré.

- ¿Hablar de qué, Vanessa? ¿Quieres volver a acostarte con Marshall? Oh, pues lo siento mucho, pero nos vamos a casar. - le enseñé el anillo al ver como se reía sin creérselo.

¿Cómo se atrevía esa perra a volver? ¿A hablarme siquiera? Lo que parecía una tarde aburrida y cansada, se había convertido en una pesadilla, de nuevo. Justo cuando pensaba que nada más podría amargarme la vida, llegaba Vanessa.

Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora