Vaya, qué.. Sorpresa, no pensaba encontrarte aquí.
¿Pensaron en Marshall? Acertaron, estaba delante de mí. Su aspecto no era el mejor del mundo: sus ojos ya no tenían ese brillo particular, su pelo despeinado le daba un toque rebelde, y se notaba que estaba cansado.
Algo dentro de mí hizo 'click' al verlo así, pero mi orgullo no me permitía mostrar compasión o cualquier otro sentimiento hacia él en estos momentos.
- ¿Buscabas a alguien? - pregunté, aunque mi voz estaba entrecortada y tartamudeaba un poco. Estaba nerviosa, mis manos sudaban y tenía la sensación de caerme en cualquier momento.
- Venía a ver a Katy y a Joshua, ¿no están? - ni siquiera me miraba a la cara, sus ojos estaban clavados en el suelo, o en algún punto muerto.
- Hoy es su aniversario del primer mes, pensé que lo sabrías.
- Pues no.. Ellos me dijeron que viniera, no sé por qué. - se rascó la nuca, nervioso.
Entonces, en ese momento entendí. ¿Para qué mis queridos mejores amigos habían mandado a Marshall a venir? Dios, no podían ser más predecibles e infantiles.
Sabían que yo no saldría hoy, que no tenía escapatoria porque no estaban ellos para ponerle a Marshall alguna excusa sobre mi paradero. Muy bien, amigos, ésta les quedará pendiente. - Pensé mentalmente.
- Pues no están. Pero, si quieres pasar.. - me hice a un lado y señalé la entrada de la casa con el brazo, invitándolo a entrar.
- No, no. Em.. Yo mejor me voy, ésto sería demasiado incómodo, además tengo cosas que hacer, estoy buscando trabajo para ayudar en los gastos de donde me hospedo, pero gracias Bel. - sonrió levemente y se acercó a mí para depositar un beso en mi mejilla. Sentí ésta arder. ¡Oh por dios! ¿En serio, Bel?
- Claro. Suerte hasta pronto. - cerré la puerta soltando un suspiro, me di la vuelta y me apoyé en ella, tapando mi cara con las manos.
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Mi despertador sonó, provocando un ruido espantoso, haciendo que me sobresaltara y soltara un gruñido en forma de fastidio.
Hoy empezaban las clases de nuevo en la universidad, lo tenía todo preparado: la ropa, los utiles, pero lo único que tenía que perfeccionar; era mi sueño. No me podía mantener en pie, y mis ojos se cerraban cada dos por tres, haciendo que mi desayuno fuera difícil y cansado.
Al terminar de desayunar, salí de casa, seguida por Katy, ya que ambas íbamos siempre juntas. Joshua no iba a la universidad, además tenía que trabajar, por lo cual se había ido más temprano que nosotras.
Ambas nos subimos en mi coche, para ir directas al centro de la ciudad, donde estaba la universidad; por suerte aún era temprano, llegaríamos a tiempo.
-¿Crees que habrá gente nueva? - me preguntó Katy mientras se retocaba el maquillaje.
- Katy, tienes novio, no pienses en chicos nuevo y novatos. - me reí ante la expresión de su cara.
- No lo digo por mí, Bel, lo digo por ti, deberías buscarte un novio, olvidar a Marshall de una buena vez.
- No es tan fácil, ¿sabes? Además, no quiero hablar de Marshall, por favor. - ella asintió y no volvió a hablar en todo el camino, cosa que agradecí.
Al llegar a la universidad, pudimos ver que estaba abarrotada de gente por todos lados. Supuse que sí habían llegado alumnos nuevos, ya que era demasiada la gente que se amontonada en la entrada. Pude divisar a varios chicos que no estaban mal, pero borré esos pensamientos; no quería pensar en chicos, ahora simplemente me hundiría en los estudios, como he hecho siempre.
Pero algo llamó mi atención según íbamos caminando hacia la entrada. Dos chicos, uno de ellos rubio y el otro castaño, ambos eran atractivos y estaban mirandonos a nosotras, mientras hablaban de algo que no pude entender, ya que estábamos demasiado lejos.
Nos sonreían, por lo que pude ver, y yo, inconscientemente, les devolví la sonrisa; aunque mis ojos no se despegaban del castaño.
¿Qué estás haciendo, Bel? - pregunté mentalmente.
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Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}
FanfictionPrólogo: A veces en la vida los recuerdos dolorosos vuelven, esos recuerdos que han dejado una huella importante en nosotros. Cuando crees que has olvidado ese suceso que te ha roto en pedazos, de repente, vuelve a tu vida con una velocidad sobrehum...
