Esta noche teniamos una cena. Mi madre había decidido invitar a casi toda mi familia, para informarles a todos sobre la boda y para que conocieran a Marshall. Mis primos Sam y Emily habían llegado unos días antes, ya que lo quisieron así. Me alegraba un montón de verles de nuevo, ellos son una parte muy importante de mí.
Estaba terminando de maquillarme en el baño de mi habitación mientras Marshall terminaba de vestirse. Él no paraba de preguntarme si le agradaría a mi familia, estaba nervioso y se le notaba demasiado. Intenté tranquilizarlo miles de veces pero era imposible. Terminé de ponerme brillo labial y salí del baño.
- No vale la pena que uses brillo labial. - me dijo Marshall en un tono que no llegué a descifrar. Se acercó a mí y me agarró por la cintura.
- ¿Qué?? ¿Por qué?
- Porque yo enseguida te lo quitaré. - le miré confundida y antes de poder hablar, atrapó mis labios entre los suyos. Reí durante el beso, pasando mis brazos por su cuello. - Odio cuando te pones esta clase de vestidos. Me vuelves completamente loco Bel.
- Esa es la intención Marshall. - reí ante su mueca de desesperación y lo empujé unos centímetros de mí. - Será mejor que bajemos. Todos deben estar esperando por nosotros.
Marshall asintió y me agarró la mano para disponernos a salir. Abrí la puerta y los murmullos de mis padres junto a mis amigos se hicieron audibles. Podía escuchar la risa chillona de Katy, la escandalosa de Alison y los gritos de Joshua al contar sus bromas. Suspiré al pensar en lo afortunada que era al tenerlos a todos a mi lado y en mi vida.
Bajamos las escaleras aún agarrados de la mano y al llegar abajo mi madre nos esperaba sonriente. Nos llevó hacia la entrada donde mi padre y mis amigos estaban esperando.
- Bien, la reservación al restaurante era para dentro de una media hora, así que tendremos que darnos prisa. Bel, algunos ya están allá, tus tíos y Sam con Emily van en camino. Faltamos nosotros.
- ¿Los abuelos también están allá? - cuestioné.
- Sí hija. Ahora vamos, ¡vamos todos, no quiero llegar tarde!
Reímos todos ante la prisa de mi madre y salimos todos para ir a los coches correspondientes. Marshall, Katy, Alison, Joshua y yo iríamos en mi coche mientras mis padres irían en el suyo propio.
- Tus abuelos son adorables Bel.
- ¿Verdad que sí? Los quiero más que a mi vida, a los cuatro. Aunque a veces entre ellos se lleven mal, siempre han estado ahí para mí. - sonreí mientras miraba a los padres de mi madre hablar con los padres de mi padre. Pensé que sería difícil este momento, ya que entre ellos no había una muy buena relación, pero todo salió perfecto.
- Tengo miedo que después de un tiempo, no me acepten.
- Marshall, cariño, hoy te han aceptado. ¡Te adoran! No cambiarán de opinión, ¿de acuerdo? Todos saben por todo lo que tú y yo hemos pasado, se sienten bien al saber que serás tú el que me cuidará a partir de ahora.
- Me aterra el pensar que los decepcionaré a todos. Y a ti. Pienso que en algún momento haré algo mal, te dañaré de nuevo y... - besé a Marshall apasionadamente para hacerlo callar. Para dejar que siguiera diciendo estupideces.
- Basta. No volverás a dañarme ni a fallarme. Deja de atormentarte a ti mismo y de atormentarme a mí con ese tema. Se acabó Marshall, ahora somos felices y es lo único que importa.
Desvié mi mirada a Katy, la cual estaba tirando del brazo de Joshua hacia los baños del restaurante. Alcé una ceja, imaginándome todo lo que harían allá dentro. Alison se acercó a nosotros con una mueca de asco en la cara, haciéndome reír. Se puso a mi lado y agarró mi brazo, abrazándose a él.
- ¿Sabes lo que van a hacer aquellos dos, cierto? - preguntó con un deje de asco en la voz. - Lo peor es que les he escuchado hablar, he escuchado cómo Katy suplicaba, Bel.
- ¿Katy suplicando? Eso es imposible.
- Oh, créeme, se notaba que estaba desesperada por desahogarse. ¿Te imaginas lo que han estado haciendo mientras cenábamos? Por debajo de la mesa.. Ugh. - reí fuertemente ante las imaginaciones de mi amiga.
- No te rías tanto Bel. Recuerdo una de nuestras salidas cuando comenzamos a salir hace años. En el cine con unos cuantos amigos míos. Al parecer, Bel tenía mucho calor y me lo contagió a mí también. - habló Marshall, haciendo comillas en la palabra calor. Me sonrojé notablemente y escondí la cara en su cuello.
- ¡Madre mía! Si yo pensaba que Deep era una chica legal e inocente. No lo puedo creer.
Mi padre interrumpió la burla de Alison pidiendo silencio, ya que él quería decir unas palabras. Le agradecí mentalmente, no me quería ni imaginar lo roja que estaba en esos momentos por culpa de Marshall. Me prometí a mí misma devolverle la jugada.
- Quería decirle unas cosas a mí hija. - me miró y sonrió - Sé que tal vez no hemos sido los mejores padres del mundo. También sé que no estuvimos ahí cuando peor lo pasaste, pero debes saber que te queremos más que a la vida misma. Eres nuestra única hija y ahora quiero que sepas todo esto. Estamos sumamente orgullosos de ti y de la mujer en la que te has convertido. A tus veinte años eres más madura que muchos de los que estamos aquí. Yo me incluyo. - todos reímos y pude notar como mi padre tenía los ojos cristalinos. - No soy hombre de emocionarse o llorar. Tampoco de hablar así, ahora me llamarás cursi Bel. Pero te amo hija, y espero con todo mi corazón que, a partir de ahora, seas sumamente feliz.
Corrí hacia mi padre y le abracé lo más fuerte que mis brazos temblorosos me permitían. Lloraba como una niña pequeña- Escuché como todos soltaban un ‘aww’ al presenciar la escena. Mi padre temblaba levemente y sollozaba, nunca vi a mi padre así y eso me habia conmocionado aún más. Le susurré un ‘gracias’. Mi garganta no me dejaba decir más, pero quería que él supiera todo lo que le quería. Le agradecía el haber cuidado de mí, el haber sido el mejor ejemplo a seguir, el ser el mejor padre del mundo.
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Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}
FanfictionPrólogo: A veces en la vida los recuerdos dolorosos vuelven, esos recuerdos que han dejado una huella importante en nosotros. Cuando crees que has olvidado ese suceso que te ha roto en pedazos, de repente, vuelve a tu vida con una velocidad sobrehum...
