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Capitulo 58

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Marshall paró el coche en un lugar que parecía ser una playa desierta. Durante todo el camino ninguno de los dos emitió palabra alguna, reinaba un silencio; pero un silencio nada incómodo.

Mi mente divagaba sobre muchas cosas, principalmente sobre él y lo que seríamos a partir de ahora. Estaba segura que le quería, después de todo, mi tonto y enamoradizo corazón era incapaz de olvidar a ése ojiazul.

Parpadeé un par de veces cuando el olor a mar llegó a mis fosas nasales. Amaba la playa, siempre me relajaba cuando estaba mal, el sentir la arena entre mis dedos conseguía que todo se me olvidara. Pero ahora mismo no pretendía olvidarme de lo que tenía en frente de mis narices.

- Bel, yo.. siento haberte besado antes. Al ver a Tyler cerca de ti, algo se encendió dentro de mí. - me pareció tierno que él me pidiera perdón. Reí un poco al ver su cara de preocupación.

- No sé de dónde te has sacado que necesitas pedirme perdón, Marshall. Todo está bien, de alguna forma u otra, yo deseaba ese beso.

- Después de todo el daño..  que te he hecho..

- Después de todo lo que hemos vivido, ¿crees que me olvidaría de ti tan fácilmente cariño? me han dicho que siguiera a mi corazón y mi corazón está contigo Marshall.  - Pude ver como sus ojos tenian un brillo especial y èl tomo mi mano entre la suya.

- ¿Te apetece un paseo por la playa? - preguntó mirándome con una sonrisa traviesa en su rostro. Reí al verlo y al imaginarme lo que pasaría en ese momento por su mente y asentí levemente.

Mientras caminábamos por la blanca arena de aquella playa solitaria, hablábamos de cualquier tontería que se nos pasaba por la cabeza. Marshall me contaba lo que habia echo durante el tiempo que no supe nada de él: había conseguido vivir en un piso con dos chicos, con los que hizo amistad en seguida. Estaba trabajando en una pequeña empresa periodística. Le iba bastante bien.

- Oye .. ¿Has sabido algo de Vanessa, después de lo..? - dejé la frase sin completar, ya que al recordar lo ocurrido, un dolor se apoderó de mi pecho.

- Nada. La verdad es que, me estuvo buscando un par de veces, pero yo no le hacía ni el menor caso. No se merece nada esa perra.

- Lo sé. Agradezco que ya no estés en contacto con ella ni nada. - susurré mirando el suelo.

- Nunca tuve contacto con ella, salvo aquel día. Pero te juro que me sigo odiando día tras día por aquello ; pero más la odio a ella por drogarme. - dijo mientras con su mano levantó mi mentón y me hizo verle a los ojos.

Sin decir una palabra más, me aferré a él. Pasé mis brazos por su cintura y le abracé fuertemente. Dios, cuánto lo extrañaba y cuánta falta me hacía. Nunca pensé que volvería a verle, a tenerlo cerca; pero sólo Dios sabía lo feliz que era en estos instantes.

Mi corazón decidió por mí y yo estaba de acuerdo con aquello. No lo quería.. lo amaba, amaba a Marshall; y de eso estaba segura que no me arrepentíria.

Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora