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Capitulo 66

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 Cariño, todos sabemos que eres una de las personas más maduras y responsables del mundo. Para tener la edad que tienes, te comportas como toda una adulta y sabes cómo sobrellevar las cosas. Por eso, creemos que ya es hora de ir más allá, ¿no crees? - habló mi madre con lágrimas en los ojos.

- No entiendo qué quieres decirme mamá. ¿Ir más allá en qué?

- En nuestra relaci...ón. - contestó Marshall.

Estaban hablando de.. ¿Matrimonio? Abrí mis ojos completamente, sorprendida por el tema del que hablaban mis padres. Por supuesto que amaba a Marshall con toda mi vida, pero aún creía ser demasiado joven como para casarme. ¿En serio Marshall querría esto? ¿Amarrarse a mí, siendo tan joven, para toda la vida?

- Sé que somos jóvenes, Bel, pero yo de verdad quiero pasar el resto de mi vida contigo. Quiero tener hijos contigo y verlos crecer. Quiero despertarme todas las mañanas contigo a mi lado y sonreír al pensar en lo feliz que soy al tenerte siempre a mi lado.

En ese instante Marshall respondió todas mis dudas al decir aquello. Estaba segura de que yo también quería estar toda mi vida con él. Qué más da ahora que dentro de unos años.

Asentí repetidas veces con la cabeza ante la atenta mirada de mis amigos, mis padres y la de Marshall cuando este se hincó en el suelo apoyado en una de sus rodillas. Sacó una cajita preciosa color coral y, después de abrirla, de ella sacó un anillo de compromiso.

- Bel.. ¿Te gustaría hacerme el hombre más feliz del mundo y casarte conmigo? - de nuevo asentí, incapaz de soltar palabra alguna y Marshall sonrió aún más; si eso era posible. Se levantó del suelo y puso cuidadosamente el anillo en mi dedo anular. Se acercó más a mí, tomo mi cara entre sus manos y me besó; mientras escuchaba de fondo los aplausos de la gente que estaba en la fiesta.

- Ya no podré llamarte mi pequeña, ¿verdad? - habló mi padre haciéndonos reír. Negué mientras me acercaba a mi progenitor.

- Siempre tienes que poner la pizca de gracia en todas las ocasiones, ¿verdad papá? - sonreí abrazándome a él. - Siempre seré tu pequeña, ahora y dentro de veinte años. Pase lo que pase.

- Bel, harás llorar a tu padre. Y sabes lo insoportable que se pone diciendo que eso no es de hombres.

- Cuídamela bien Marshall, sé que la quieres y que nunca permitirás que le pase algo malo. - dijo mi padre ignorando el comentario de mi madre; a la cuál fui a abrazar después.

- La cuidaré con mi vida y juro que lo haré mejor de lo que lo he hecho últimamente. Ya nada más le pasará a Bel. Lo juro.

- ¿Sabes lo que toca ahora, cierto? ¡Tenemos que empezar a preparar las cosas de la boda Bel! Los invitados, la decoración, el vestido.. Oh, también tengo que mirar mi vestido de dama de honor, porque seremos Alison y yo; así que tengo que buscar dos vestidos hermosos a juego.. ¿De qué color prefieres? Había pensado en violeta, o azul celeste..

- ¡Ya basta Katy! - interrumpí el monólogo de mi amiga. - Me estás estresando y apenas llevo menos de veinticuatro horas de comprometida. Tenemos meses para mirarlo todo, ¿de acuerdo? Tranquilízate, en serio; me daras dolor de cabeza.

- Lo siento Bel. Pero sabes cómo adoro las bodas y las decoraciones. Sé que aún tenemos mucho tiempo, pero no puedo esperar. ¡Mi mejor amiga se casara! Siempre pensé que me casaría yo antes. - su comentario me hizo reír, causando que Katy me mirara mal y me lanzara un cojín.

- Auch. Perdón. Es que tus relaciones nunca han durado mucho.

- Porque era una inocente que se dejaba llevar por unas cuantas palabras bonitas y..

- Una cara linda y unos músculos voluptuosos. - reí de nuevo haciendo enfadar a Katy aún más. En ese momento entraron a la habitación Joshua y Marshall.

- ¡Bel! Deja de meterte conmigo. - Josh rió y se acercó a ella, abrazándola por la espalda.

- ¿Qué le haces a mi pequeña, Deep?

- ¡No le hago nada! Simplemente me gusta verla enfadada, parece una niña pequeña. Me encantan sus cachetitos inflados. - reí más fuerte, tirándome en mi cama mirando el techo. De pronto sentí un peso encima y algo me impedía ver bien. - ¡Marshall! Quítate de encima, pesas.

- ¿Así es cómo me hablas? Te recuerdo que seré tu marido dentro de pocos meses, no te conviene hablarme así.. - se acomodó en mi cama y me abrazó contra él, sentándome encima de su regazo.

- Chicos. - llamó Katy nuestra atención. - ¿Seguirán viviendo aquí? Digo, yo no quiero que se vayan después de casarse. Se me haría difícil vivir sin ustedes, después de todo.

- Yo no quiero irme. ¿Mudarme de nuevo? No lo creo... Me gusta esta casa, he vivido en ella tres años y no me gustaría dejarla. Ni a ustedes. - miré a Marshall y éste asintió. - Nos quedaremos entonces.

- Eso me parece estupendo Bel. Ahora, si me disculpan, me llevo a mi amiga para hablar sobre las cosas de la boda. Despídete de ella Marshall. Nos vemos luego chicos, ¡byee!

Katy agarró mi brazo y tiró de mí, separándome de Marshall y llevándome a rastras hacia las escaleras; mientras yo protestaba riendo. En mi mente me preguntaba cómo sería mi vida después de esto. Estar casada con Marshall era algo que me haría completamente feliz, cuando estábamos juntos y yo no era nada más que una chiquilla; siempre pensaba en eso.

Después de todo, la vida comenzaba a responder a mi favor. Pese a muchas cosas malas, sufrimientos y engaños.

Parecía que al fin Bel Deep sería feliz con la gente a la que quería.

Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora