Sentía todo mi cuerpo caer, escuchaba algunas voces que no supe reconocer a lo lejos, pero no era capaz de moverme. No sabía en realidad qué pasó, simplemente recordaba el arma dispararse; pero nunca supe a quién le había dado. No estaba segura si había sido a mí misma, porque me sentía bien, no estaba dolorida. Sentía paz y tranquilidad dentro de mí.
Lo único que veian mis ojos era todo negro, nada más que eso. Estaba muy cansada, una parte de mí deseaba abrir los ojos y saber qué pasó, pero otra sólo pedía dormir, descansar y olvidarme del mundo. Pero la preocupación por Marshall, por mis padres me impedía conciliar el sueño de nuevo. Necesitaba saber que ellos estaban bien, que a ninguno les habia pasado nada y que la que terminó herida fui yo antes que ellos.
- Despertará en cualquier momento. Lo único que le ha pasado es que, por la impresión, y los nervios junto con el miedo; le han hecho desmayarse. Gracias a Dios el golpe no fue demasiado fuerte, por lo que Bel está fuera de peligro. - escuché decir a una voz lejana. Se me hacía conocida, pero aún no terminaba de ponerle cara.
- Todo pasó muy rápido. Aún no me puedo creer nada, mi pequeña ha pasado por demasiado y parece que todavía el sufrimiento no termina.
- Pero ahora sí que terminará. Por fin estará tranquila, Tyler no la volverá a tocar. - no supe descifrar sus voces, pero estaba segura que una de esas personas era mi madre.
Al escucharles decir que Tyler no me tocaría más, un alivio enorme me recorrió todo el cuerpo. Aunque no entendía del todo bien lo que pasaba. ¿Marshall estaba bien? ¿Mis padres han sufrido algún daño? ¿Qué pasaba con Tyler?
Quería preguntarles todo eso, pero seguía sin poder abrir los ojos, se supone que despertaría pronto.
Escuché la puerta abrirse y cerrarse levemente. Unos leves murmullos y luego volvió a abrirse y cerrarse de nuevo. Un perfume conocido vino a mí. Intenté hablar al saber de quién venía, al reconocerlo; Marshall estaba conmigo. Él estaba bien y mi alivio aumentó mucho más. Quería besarlo, abrazarlo y decirle que ahora todo estaría bien. Que nada ni nadie nos volverían a separar.
- Escúchame bien, sé que puedes y que ahora mismo estás pensando lo mismo que yo, Bel. - comenzó a decir Marshall en susurros. - Cuando despiertes, cuando vuelva a tenerte junto a mí; nada ni nadie nos separará de nuevo. Porque no permitiré que nada te pase. Porque me da igual si tengo que matar, destruir a alguien; te amo y haría cualquier cosa por ti. Despierta pronto, despierta y hazme el hombre más feliz del mundo. - una gota cayó en mi mano, haciéndome saber que Marshall estaba llorando. Eso me partió el alma en mil pedazos.
{ ~ Narra Marshall ~}
Estaba destrozado por dentro y por fuera. Mi pequeña princesa no despertaba, y según el doctor sólo había sido un desmayo a causa de todo lo que pasó. Necesitaba verla abrir esos preciosos ojos chocolate que tenía. Necesitaba sentir sus labios junto a los míos y prometerle que nunca más nadie le haría daño. Deseaba con todas mis fuerzas que Bel me dijera otra vez un ‘te amo’ y sonreír como tonto ante aquello.
Empecé a sollozar, haciendo que las lágrimas cayeran en su cuerpo. Mi cabeza estaba apoyada en su pecho mientras escuchaba los latidos de su corazón, que poco a poco iban aumentando de intensidad. Me aferré a su cintura y respiré hondo para quedarme con todo su aroma. No entendía cómo no despertaba, mierda; si solo era un simple desmayo.
De repente la sentí moverse, despacio. Una de sus manos se dirigió a mi cara, limpiando algunas lágrimas que había en ella. Miré a Bel sorprendido, mientras ella me miraba con una débil sonrisa en su hermoso rostro. Sin pensarlo dos veces, agarré su cara entre mis manos y junté mi frente con la suya, mirándola aún a los ojos.
- No sabes lo que me alegra verte, Bel. - murmuré mientras acariciaba su cabello.
- Sabes que no me iré a ningún lado, nunca.
- Creo que debemos hablar. Tendré que explicarte todo lo que ha pasado y.. - ella me interrumpió antes de que pudiera seguir hablando.
- No es necesario hablar ahora mismo, sólo déjame disfrutar de ti unos minutos. - pidió haciendo un adorable puchero que me hizo sonreír. Asentí antes de besarla intensamente. Cuando me separé de Bel la abracé lo más fuerte que pude hasta que la puerta de la habitación del hospital nos interrumpió, dejando ver a sus padres.
- ¡Mi linda niña! - gritó la madre de Bel haciéndonos reír a todos. Corrió a abrazarla igual que unos segundos estaba haciendo yo.
- Estoy bien mamá, pero si me sigues apretándome así; no lo estaré.
- Deja a tu madre, lo ha pasado muy mal cariño. - habló su padre con voz grave mientras sonreía y pude notar cómo sus ojos se cristalizaban. - Tus amigos han venido a verte, pero quiero abrazarte antes de que ellos te acaparen toda. - se acercó a Bel mientras los dos reían y su madre se separaba. - Me alegra que estés bien, pequeña.
- Cuando entren Katy, Josh y Alison, hablaremos todos juntos y te contaremos lo que ha pasado, ¿de acuerdo? De momento vamos a dejarte estar con nosotros tranquila, necesitas descansar y no alterarte. - hablé yo mientras me tumbaba al lado suyo en la camilla. La abracé por la cintura y ella, sonriente, apoyó su cabeza en mi hombro.
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Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}
Hayran KurguPrólogo: A veces en la vida los recuerdos dolorosos vuelven, esos recuerdos que han dejado una huella importante en nosotros. Cuando crees que has olvidado ese suceso que te ha roto en pedazos, de repente, vuelve a tu vida con una velocidad sobrehum...
