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Capitulo 72

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Desperté gracias a unos besos húmedos en mi hombro. Giré sobre mi misma y me puse boca abajo, abriendo ligeramente los ojos, los cuales se molestaron por la claridad del sol que entraba por la ventana. Escuché unos ruidos abajo según iba despertando mejor.

Miré a Marshall con una sonrisa, acercándome a él para besarle. Me acarició el pelo y me rodeó el cuerpo con sus brazos..., atrayéndome hacia él. Volví a escuchar los ruidos de nuevo y miré preocupada a Marshall.

- Joshua está limpiando la casa. Bueno, intentándolo. - reí ante la mueca que Marshall había puesto.

- Creo que será mejor ir a ayudarle. No me apetece que tengan que venir los bomberos y la policía porque Josh haya incendiado la casa o algo parecido. - ambos reímos y yo intenté levantarme, pero Marshall agarró mi mano y me tumbó de nuevo en la cama.

- Necesita aprender él solo Bel. Le vendrá bien para cuando se vaya a vivir con Katy y le toque a él hacer las labores de casa. Sabiendo cómo es Katy y lo poco que le gusta limpiar..

- Tienes suerte de que sea yo la única que limpia en ésta casa. - picotee su mejilla con mi dedo índice y sonreí.

- ¿Cómo estás? ¿Llevas bien el estar casada conmigo?

- Es la mejor sensación del mundo. Saber que ahora seré tuya para siempre, no hay nada que me haga más feliz.

- ¿Sigues estando segura de no querer hacer lo típico de la luna de miel? A las mujeres les encanta eso. Bel, si tú quieres nos vamos ahora mismo a dónde tú quieras.

- No Marshall, sabes que no me gustan esas cosas. Si viajamos, será para estar un tiempo largo; no para volver a casa después de cuatro días. No soy el tipo de chica que sigue las reglas y los clichés.

Marshall asintió y ambos nos levantamos de la cama. Miré la hora y aún era temprano, no pasaban de las diez de la mañana. Nos duchamos juntos y bajamos a ver qué tal le iba a Josh con su limpieza.

- ¿Cómo lo llevas amigo? - le preguntó Marshall

- Pensaba que sería más complicado. Al menos me he librado de ponerme a hacer mi intento de desayuno, ya que Bel lo hara - reí y me serví mis cereales diarios en un bol lleno de leche.

- ¿Katy dónde está?

- Ha salido a hacer unas compras, me ha dicho que luego nos invitará a comer a los cuatro. Por cierto Bel, tus padres han llamado hace un par de horas y han dicho que volverán esta noche a Beverly Hills.

No pude contestar a Joshua, una sensación rara y molesta se apoderó de mi estómago y cuando me quise dar cuenta, estaba de rodillas delante del bidé del baño. Marshall corrió detrás de mí y me agarró el cabello para no mancharlo, mientras me acariciaba levemente la espalda.

Cuando terminé de vomitar todo lo que pude desayunar, enjuague la boca con un poco de agua y volví a la sala.

- ¿Estás bien, Bel? Seguramente, algo de la cena de anoche te sentó mal. Entre las emociones de estar recién casada y todo, quizá se te revolvió el estómago.

- Puede ser. Aunque siento algo extraño en el estómago. Me noto hinchada, sin embargo no me siento mal. No siento síntomas de ponerme enferma ni nada.

Comencé a pensar en qué demonios me había podido hacer daño en el estómago, pero de repente me puse pálida y llevé una mano a mi boca; tapándola. Me acerqué a un pequeño calendario que había en la cocina y lo miré atentamente, calculando los días.

Me giré para mirar a Marshall y a Joshua que tenían cara de confusión, pero nada les pude decir ya que Katy llegó a casa en ese momento. Corrí a ayudarla con las bolsas, intentando disimular mi nerviosismo.

- Estoy muerta. Llevo una hora más o menos allá fuera. Hace un calor tremendo. - comentó mi amiga mientras colocábamos todo lo que ella había comprado.

- ¡Éso es! Bel, puede que el calor te esté afectando. Aunque es bastante raro, pero no se me ocurre nada más que te pueda pasar.

- ¿Qué te ha pasado Bel? - me preguntó Katy con una mueca de preocupación y confusión. Sonreí de lado, nerviosa.

- Bueno, hace un momento he vomitado de repente. Pero estoy bien, en serio. No me encuentro mal ni siento síntomas nada.

- ¿Entonces qué te pasa? - Marshall se puso a mi lado y me miró a los ojos, intentando descifrar algo. Aparté la mirada de la suya y me centré en lo que tenía que decir.

- No lo se. Pero creo que estoy embarazada...

Y ahora vuelvo a enamorarme de ti.. {Terminada}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora