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Contemplar el rostro de Agoney mientras dormía, ese era su plan. Despertar y encontrarse con el rostro perfecto y relajado de su novio a escasos centímetros del suyo, o incluso, bajo suyo. Pero ahora sabe que no está sobre el cuerpo moreno como otras veces, lo sabe porque la piel de su cuerpo contacta con las sábanas de su cama. Es consciente de eso aunque no haya abierto los ojos, porque ha despertado hace unos minutos debido al sonido del móvil.

Escucha el móvil por segunda vez, el sonido primero era lejano, pero ahora lo siente más cerca. Estira su brazo hasta la mesilla, sin despegar su rostro de la almohada y lo coge  para llevarlo hasta su oreja.

– Hola – responde bajito, aún con ganas de dormir.

Por favor, dime que te duele el culo – pide una voz al otro lado.

– ¿Perdona? – pregunta abriendo los ojos al escuchar aquello.

¿Raoul?

– ¿Ricky? – pregunta sin entender.

¿Pero no es el móvil de Agoney? – pregunta el mallorquín.

– Si... Pero estamos, estábamos durmiendo, y era la segunda vez que llamaban así que he contestado – responde en medio de un bostezo – ¿Eras tú?

Sí, ¿Entonces mi moreno duerme?

– No, mi moreno es el que duerme – dice tajante, sacándole una carcajada a su amigo.

Bueno, respóndeme tú.

– ¿Qué cosa?

Si le duele el culo... – dice simplemente.

– ¡Pero serás idiota! – eleva la voz enfadado y se voltea al ver que Agoney se queja a su lado – A ti eso no te importa.

Oh, venga, si me lo contará de todas formas – le pica Ricky.

Pero Raoul no le responde y para no molestar a Agoney, que simplemente se ha girado en la cama para seguir durmiendo, se levanta y sale de la habitación sólo vistiendo un bóxer.

Oye, ¿Te gustó el trabajito que hice? – pregunta el ojiazul segundos después al saber que Raoul no va responder a su pregunta.

– ¿De qué hablas? – pregunta el rubio sin entender.

¿Cómo que de qué hablo? – pregunta de forma exagerada – Ago siempre ha tenido un buen culo, pero es que verlo en directo, sin nada de por medio es otro mundo, vaya cu–

Escucha un par de quejas del otro lado, la carcajada de Ricky de fondo y segundos después es Javier quien está al teléfono.

Raoul, no le hagas caso, sólo quiere picarte.

– Tranquilo, lo tengo claro – dice Raoul apoyándose en la encimera.

¡Voy a montarme una estética porque tu novio ha quedado muy bien luego de pasar por mis manos! – grita el mallorquín.

– Pero qué–

Adiós, Raoul – se despide rápido Javier y cuelga.

Raoul inspira un poco y segundos después siente el teléfono vibrar, abre el mensaje al leer el nombre en la pantalla, porque sabe que es para él.

<Msj Ricky: Sí, Raoul, fui yo quien
le dejó a tu chico ese culo de bebé
que debiste comerte anoche,
pero otro día me agradeces,
sigue disfrutándolo por mi 😏>

– Tengo que matarle, es la única solución –dice intentando reír, pero no lo consigue y sólo niega con la cabeza.

Piensa en si Ricky le estará picando o si de verdad habrá sido él, personalmente, quien ayudó a su novio a depilarse. Sólo de recordar la manera en la que el mallorquín observa el cuerpo de Agoney cada vez que le tiene en frente, le molesta, pero también le entiende. El canario es muy atractivo, y ahora que le recuerda desnudo, imagina cómo Ricky debió comérselo con los ojos.

Confundidos - Ragoney (en Edición)Where stories live. Discover now