🐿️ Capítulo Once 🐿️

694 62 36
                                    

"¿No ves que estoy corriendo?"

⊰᯽⊱┈──╌❊╌──┈⊰᯽⊱

La rubia deslizó una sonrisa por sus labios, al separarse Jughead soltó un suspiro y separó sus manos de su cintura para acariciar la mejilla de la chica.

— ¿Está mal que haya disfrutado un beso de mi asesino? —cuestionó Betty mientras sonreía.

Jughead asintió. — Lo está, pero siempre hacemos algo malo en nuestra vida. —comentó.

La rubia se separó aún sonriente, pudo notar que el ojiazul tenía una leve sonrisa en su rostro por lo que soltó una pequeña risa.

— ¿Qué pasa? —preguntó burlón con una ceja alzada.

— Tu sonrisa. —informó. — Pocas veces sonríes de verdad, y esta es una de esas. —explicó.

Jughead asintió divertido, la volvió a mirar como si algo de ella lo atrajera y es lo que no entendía. ¿Por qué esa chica le interesaba tanto?

— ¿Nos vemos mañana entonces?

— No soy tonta, Jug. —afirmó Betty, el ojiazul frunció el ceño. — Mañana es sábado. —él entendió.

— Entonces el lunes, ¿si?

— ¿Me vas a matar el lunes? —alzó las cejas, Jughead negó. — Entonces sí.

El chico caminó sin girarse, se le quedó viendo mientras caminaba de espaldas con una sonrisa. Ella se despidió con la mano, sacudiendo los dedos también con su rostro sonriente.

Al ya no verlo regresó a su casa y trás cerrar la puerta se recargó en esta y se dejó resbalar mientras soltaba un suspiro, con dos de sus dedos tocó sus labios recordando el beso y aún sintiéndolo en su boca, su sabor si es que tenía uno. Escucho unas llaves proveniente de afuera y supo de inmediato que se trataba de su padre.

Era sábado ahora, la rubia despertó debido a la luz del sol que entraba por su ventana y alumbraba por completo la habitación rosada. Algo que quería y pensaba que era extraño ya que nunca lo quiso, fue querer asistir a la escuela. Supuso que era porque ya había conseguido amigos, a parte era mejor que estar encerrada en su casa.

Un ruido en su ventana la hizo reaccionar, volteó hacia esta y logró ver al pelinegro. Sorprendida fue a abrirle. — ¿Qué haces aquí? —preguntó con una sonrisa mientras Jughead pasaba.

— Algo en mi quería verte. —confesó.

— Espero que ese algo no sean ganas de cometer un crimen. —bromeó pero el chico se quedó en silencio. — No. —negó ella firme

Jughead se acercó. — Vamos no es un asesinato real, sólo quiero mostrarte una cosa. —suplicó.

— No quiero quitarle la vida a nada ni a nadie, ni siquiera una planta merece morir. Es vida.

— Escápate por este día, sólo unas horas y aprenderás a vivir un poco. —explicó éste con un puchero.

Betty se mordió el labio para pensar. Sus padres no sabrían que se escapó, nunca iban a su habitación. Después de unos segundos asintió a la fuerza, su subconsciente la hacía querer ir.

𝐈𝐟 𝐈 𝐊𝐢𝐥𝐥𝐞𝐝 𝐒𝐨𝐦𝐞𝐨𝐧𝐞 𝐅𝐨𝐫 𝐘𝐨𝐮Donde viven las historias. Descúbrelo ahora