Me detuve frente a su puerta y aguardé unos minutos antes de decidirme a tocar, no iba a usar la llave, no solo porque había dejado casi todo en mi casa sino porque no se sentía bien hacerlo. No después de haber descubierto tanto en una noche. No después de estar llorando fuera de su casa y de haber esperado a que no se notara en mi rostro.
—Está abierto —su voz algo rasposa me recibe del otro lado, cuando abro la puerta lo encuentro recostado en su cama llena de pañuelos. Al menos era verdad que estaba enfermo— Ey, no sabía que vendrías.
Apenas se mueve a un lado haciéndome lugar en la cama. Me quedo quieta y solo atino a cerrar la puerta, el frío estaba cortando mi piel, había estado esperando demasiado tiempo fuera decidiendo que hacer.
—¿Está todo bien? —pregunta cuando nota que yo seguía petrificada en el mismo lugar. Mis pies no podían moverse de allí, las palabras de mi papá aún se repetían en mi cabeza.
—Alguien del otro equipo golpeó a Nate en el partido —finalmente hablo porque era incapaz de decir otra cosa. ¿Cómo podía preguntarle por Fran, sobre esa noche? No cuando nunca hablaba sobre su pasado o sobre algo siquiera.
—Ah, eso —dice con calma bajando su mirada sobre mi y buscando mi mirada inmediatamente cáptando que algo no iba bien. De todos modos se relaja dubitativo contra el respaldo de la cama palmeando el lugar vacío a su lado para que yo vaya.
—¿Lo sabias?
—Me enviaron un mensaje, no jugué porque me sentía mal— estaba casi segura de quien había enviado ese mensaje— ¿Esta todo bien Julie?
Trago saliva y asiento. La piel de mi mano me ardía de tanto rasgarla sin darme cuenta. Pero supongo que él lo había notado, había mirado hacia abajo demasiadas veces.
—Discutí con mi papá —ladea la cabeza observándome evaluativamente una vez más. Rogaba porque no notara que había estado llorando.
Me animo dando un paso hacia su cama pero no me siento, aún permanezco de pie frente a él con mis manos cruzadas sobre mi.
—¿Por qué nunca me dices nada sobre ti, James? —sus ojos parecen desorbitados ante mi pregunta pero aún así no dice nada, aguarda a que vuelva a hablar. No lo hago.
—¿Qué es lo que se supone que tengo que decirte Julie? —su tono condescendiente solo me molesta más y no puedo evitar morder mis labios molesta. Quería golpearlo y gritarle que era un imbecil y que lo había arruinado todo.
—De ti James —lo señalo con el dedo— De todo. Yo no sé nada de ti y tú lo sabes todo de mi. Solo obtengo pequeños fragmentos de ti y me tengo que conformar con eso porque...—me detengo porque estaba a punto de decir que lo quería y no era momento para usar esa palabra con A.
—¿Y eso a que viene? —se mueve incómodo en su cama— Si esto es porque no te avise de Nate, yo...
— ¡No! —lo detengo— Esto es porque no se nada sobre ti, y si te pregunto, desvías el tema. No tengo idea de porqué no querías que tú madre me vea o que es lo que ocurre con ella y por qué la odias tanto, o de tu padre, del que siquiera se su nombre por ejemplo...o acerca de tu hermano.
La voz se me corta y sale más baja al mencionar esto último. Su rostro pasa de sorpresa a furia en solo unos segundos tras mencionarlo.
—¿Por qué surge esto ahora? —quita sus mantas de encima de forma abrupta y salta de la cama acortando el espacio entre los dos, un espacio que necesitaba— ¿Por qué mierda te importa mi madre? ¿O el nombre de mi padre?
—Porque mientras yo te cuento todo, tú nunca me cuentas nada —le reprocho usando el mismo tono de voz que él, no iba a acobardarme ahora. Las palabras de mi padre me habían afectado demasiado— Nunca te abres conmigo.
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Antes que te vayas
RomanceDespués de romper con su novio, su amiga intenta que Julie vuelva a creer en el amor y la arrastra a una cita doble con el chico del que una vez estuvo enamorada. La vida es confusa y mucho más en tu último año de secundaria, o cuando tus amigas ti...
