Julie
La desastrosa fiesta había terminado por fin, mi papá se había encargado de avergonzarme por completo frente a todos. Y lo peor de todo, yo me había quedado quieta mientras él hablaba de mí y de Seth, de los planes del próximo año como si supiera que es lo que yo deseo. Me quede quieta mientras buscaba con la vista a James, para ese momento, si llegó a tener dudas sobre Seth, estás ya se habían dispersado. Y fue justo así, cuando lo vi de espaldas entre la multitud que se había reunido para brindar, se marchaba y esta vez no podía culparlo.
Seth no había dicho nada todo este tiempo, hasta que llamó la semana pasada para decirme que pensaba volver por mi cumpleaños. No podía decirle que no, no podía hablar con mi padre sobre lo incómodo que era esto para mi, no cuando ya lo había hecho y él me había ignorado. Solo no pensé que Seth actuaría como un novio todo el tiempo, mi error fue no corregirlo desde el mismo momento en el que puso su mano en mi cintura y tiro de mi hacia él frente a James. Tal vez lo supo todo el tiempo. Tal vez yo había creído que simplemente no le importo que lo haya engañado y lo dejo pasar. No, Seth parecía sábelo todo.
—¿Quieres té? —dice Seth detrás de la cocina mientras calentaba el agua, había olvidado lo cómodo que se sentía cuando estaba en mi casa, como si fuese un anexo de la suya.
Asiento sin decir nada. Me limito a observarlo, me sentía molesta, molesta con la forma fácil que tenía de estar en mi casa o cerca de mi familia. Me molestaba que entrara otra vez a mi vida como si fuera dueño de todo, se había ido, habíamos terminado y él actuaba como si aún fuera mi novio.
—¿Seth? —camino a su lado para estar cerca suyo.
—¿Si? —dice con una sonrisa que yo iba a borrar en un instante y no puedo sentirme peor.
—¿Recuerdas cuando te dije que había besado a alguien el verano pasado?
—Si —Seth deja las tazas sobre la isla en medio de la cocina y su sonrisa se borra tal como había predicho— ¿A qué viene eso?
Era una maldita desgraciada. Eso estaba claro.
—Era James —y me doy cuenta de qué tal vez no recordaba su nombre—El chico que me regaló el libro.
—Eso explica porque me miro tan confundido —deduce—¿Te acostaste con él?
—¿Te digo que es James con quien te engañe y me preguntas si me acoste con él? —digo sin poder creérmelo.
¿Qué diferencia había entre besarlo o acostarme con él, que diferencia había entre hacerlo o sentir algo más por él? ¿No es tal vez peor darme cuenta de que me gustaba James de una forma en la que solo debía gustarme mi novio, a decir que lo besé o me acoste con él?
—Responde Julie —ordena dando un paso hacia mi.
—No tengo porque responderte Seth.
—Eso significa que si —frunce sus labios disgustado pero ya no había algo que pueda hacer para hacerlo sentir bien. No podía cuidar de todos, no sin dejar de lado lo que yo sentía. El hecho era que James me había echo sentir del modo en que mi novio debía hacerlo. No era su culpa, yo fui la responsable de todo, solo quería saber si podía sentir algo.
—No te concierne Seth, nosotros terminamos y no tengo porque contártelo si no lo deseo.
—Supongo que ya lo superaste todo...entonces no entiendo porque me llamaste por teléfono llorando Julie.
—¡Porque te extrañaba Seth!
—¿Mientras te acostabas con él? ¿Cómo puedes hacer eso?
—Eres mi mejor amigo ¿Qué se supone que debo sentir? ¿Olvidarme por completo de ti?
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Antes que te vayas
RomanceDespués de romper con su novio, su amiga intenta que Julie vuelva a creer en el amor y la arrastra a una cita doble con el chico del que una vez estuvo enamorada. La vida es confusa y mucho más en tu último año de secundaria, o cuando tus amigas ti...
