Después de romper con Jasper, Valentine se da cuenta de lo sola que está. Por esa razón, tras conocer a Lowell y convencerlo de ayudarle a ser la número uno en la lista de chicas más bonitas del instituto, se envuelve en la extraña y misteriosa vida...
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Mi vida entera se había basado en ser la mejor estudiante, en ser la mejor hija, en ser la mejor amiga y novia.
1. Mejor estudiante: implicaba desvelarme estudiando para los examenes, entregar todos mis trabajos... En fin, ser una completa nerd.
2. Mejor hija: a pesar de saber que no tenían favoritismo, a mis padres les bastaba con mi buen comportamiento y las buenas calificaciones.
3. Mejor amiga y novia: Siempre estaba disponible cuando el chico al que amaba me necesitaba. No importaba si eran problemas con su familia, con la escuela o porque simplemente tenía ganas de tontear.
Mi vida era así de simple. No problemas escolares, porque era de las más destacadas. No problemas familiares, porque era una muy buena hija y no problemas de amistad o noviazgo, porque Jasper (además de ser mi mejor amigo) era el único novio que había tenido en toda mi vida.
Para ser la primera vez que sufría de desamor, me estaba tomando con demasiada madurez este asunto. Me había mantenido tranquila aunque por dentro quería gritar y golpearlo.
¿Amigos?
¿Quería que fuera su amiga?
Yo no quería ser su amiga. Yo lo amaba, y quería estar con él. Jamás pensé que algún día sufriría este dolor. Era realmente como lo describían, incluso peor.
Cuando llegué a casa, después de aquel bochornoso momento, agradecí que mis padres no se encontraran. Tomé una ducha y me senté en el pequeño banco junto a la ventana. Abracé mis piernas mirando afuera. La calle estaba vacía y solo era alumbrada por el farol. Las lágrimas no dejaban de descender por mis mejillas. Me sentía tan tonta. Era obvio que esto pasaría algun día ¿No?
La verdad es que no.
Él siempre había sido tan atento y lindo. Fue mi primer beso, mi primera vez. Mi primer todo. Tenía la esperanza de que quizá todo mi futuro estaría junto a él. Pero esos planes se habían ido al diablo cuando lo escuché gemir un nombre que no era el mio.
¿Debía ir a buscar a la tal Cristie para tener un enfrentamiento?
Definitivamente no. Eso sería caer demasiado bajo.
Lo único que me quedaba era hacer nada. Hacer nada y acostumbrarme a una vida en donde Jasper no estuviera tan presente. Porque él quería que siguiera siendo su amiga, pero yo simplemente no podría estar cerca suyo mientras él estuviera enamorado de otra chica. Incluso con solo pensarlo dolía como el infierno.
No logré dormir hasta que el reloj marcó las tres de la mañana, incluso había despertado por el dolor de cuello que sentí. Me di cuenta que me había quedado dormida en el umbral de la ventana.
—Valentine, llegarás tarde—Escuché como papá tocaba la puerta.
Me puse de pie al ver la hora. Definitivamente era tarde, si no me apuraba no llegariamos a clases.