Cap.5-Los mellizos del mal

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Las clases estaban cada vez más pesadas, aunque siempre que estábamos a finales de semestre se ponían de esa manera. Parciales, proyectos finales, exámenes orales. Todo eso junto de cada una de las materias.

A veces, cuando hablaba con mi hermano para quejarme de eso solía reír levemente y decirme:

«Chaneque, eso no se compara con la joda que seguramente vas a llevarte en la universidad»

Aún me faltaba un año para graduarme, pero sabía a la perfección que quería estudiar medicina igual que Rayner.

Mis papás estaban muy orgullosos de él. Siempre fue muy inteligente y a pesar de que les dolió dejarlo irse a otro país, estaban más que seguros que iría a triunfar. Algún día ellos sentirían lo mismo gracias a mi. O al menos eso esperaba. Al menos eso era lo que todo el tiempo me decía Ray.

Lo extrañaba bastante.

La última vez que lo había visto fue en las vacaciones por navidad y ya casi se cumplían cuatro meses desde aquello. Solo venía a casa en algunas semanas libres que le daba la universidad, pero parecía que hasta en sus días libres le salían cosas nuevas para estudiar. Y cada vez que se iba era el mismo drama conmigo.

Verme llorar en el aeropuerto se volvió tan cansado para mi familia que decidieron que lo mejor sería que yo me despidiera de mi hermano aquí en casa para no hacer el ridículo todo el tiempo.

Lo cual me recordaba, mañana sería su cumpleaños. Justamente recordaba ahora que miraba mi pequeño calendario en la puerta de mi casilla en donde anotaba cosas importantes como exámenes, tareas y cumpleaños, que a pesar de saber de memoria varios, me gustaba tachar lo días para no perder la noción del tiempo.

Sonreí al ver las fotos pegadas. Tenía varias y en la mayoría estaba Jasper y... No tenía porque deshacerme de ellas, aún era mi amigo ¿No? Lance era mi amigo y tenía fotos de él ahí, también con Noel y Zev. Y ni hablar de Layner. A quien por cierto no había visto en estos últimos días.

-¿Val?

Volteé en seguida.

Sonreí y me recargué contra el casillero.

-Hola.

Parecía asombrado. Yo por otro lado, aguante las ganas que tenía de abrazarlo. Era extraño, llevaba más de cuatro días sin hacerlo cuando antes era lo primera que hacía cada vez que lo veía.

Mi Jasper. Se veía tan guapo con su cabellera lacia despeinada cayendo a los costados y sus ojos oscuros que todo el tiempo me hipnotizaban cuando me sonreía.

-¿Qué te sucedió?

-¿Me veo mal? -Mis hombros cayeron de inmediato.

-No, no... -Se apresuró a decir.-No es eso... Es solo que... Vaya... -Pasó sus manos por su cabellera.

Esa cabellera que me gustaba despeinar mientras me hacía el amor. De verdad lo extrañaba bastante.

-Lance me dijo que te habías hecho un cambio, pero no me esperaba que fuese tan... Sorprendente.

-¿Te gusta?

Sonreí dando la vuelta, justamente como lo hacía cuando él me acompañaba al centro comercial a comprar mi ropa. Sonrió.

-Te ves preciosa, flaquita.

Ahí estaba esa emoción en mi corazón que palpitaba como un loco por él.

Pasé un mechón de mi cabello detrás de mi oreja, con nerviosismo. En estos casos por lo general me lanzaría sobre él y besaría su rostro una y otra vez. Justo ahora no podía hacer eso.

AlusiónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora