Cap.19-Un regalo inesperado

7.3K 788 336
                                        

Últimamente, me gustaba ver a las porristas practicar. Era increíble la manera en la que sus esbeltos cuerpos volaban, haciendo todas esas acrobacias en el aire.

Samadhi me había ofrecido integrarme, pero, de no ser por todos los clubs de los que ya formaba parte, me lo hubiese pensado.

No era algo a lo que le prestara atención hasta hace unos días en los que sin darme cuenta, me había quedado embobada apreciando lo que hacían.

Sonreí cuando vi como Samadhi caminaba en mi dirección. Siempre que me veía ahí me sonreía, suponía que empezaba a acostumbrarse a su público.

-¿Ya lo pensaste bien? -Inquirió.

-¿El qué? -Pregunté, evidentemente confundida.

-El unirte al equipo.-Señaló, a su espalda.

Abrí mi boca, comprendiendo. Negué, riendo levemente.

-No creo que sea algo que pase. No nací con esos dones.

-Claro, Valentine, no todos nacen siendo buenos en lo que les gusta. Todo es cuestión de practicar.-Animó, sentándose a mi lado en el banco.-¿Ves a esa castaña de ahí?-Apuntó a una de las chicas. Aún practicaban, y ella acababa de terminar de dar un giro en el aire perfecto. Asentí-Bueno, a diferencia de muchos de nosotros, inició con los entrenamientos hace dos años. No tienes idea de lo mucho que se ha esforzado por lograr ser una buena Flyer. No es fácil. Mucho menos cuando jamás lo has hecho, pero ¿Quién dice que es tarde para hacer lo que más deseas?

-¿Tú deseas ser porrista? -Quise saber. Porque, si Samadhi era la líder, era porque ella sabía estar en cada una de las posiciones.

Y, a diferencia de como muchos lo pintaban, no era simplemente ser una animadora bonita. El equipo de porristas del instituto tenía sus propios concursos en donde iban a participar contra otras escuelas. Para ser parte de ellos, no solo debías ser una cara bonita. Tenías que saber bailar, hacer acrobacias y ser flexible. Al menos eso era lo que había descifrada después de que Samadhi me dijera que si me daba miedo que me lanzarán en el aire, yo podía ser parte de la base, que eran las encargadas de cargar a las chicas voladoras. Me explicó absolutamente todo, probablemente con la esperanza de que yo me uniera, sin embargo, seguía renuente.

Claro que me gustaba observar y admirar las increíbles cosas que hacían, sin embargo, no era algo que quería hacer. Solo, me gustaba admirar el trabajo y todo el esfuerzo.

Samadhi me sonrió.

-Estoy metida en esto desde que tengo seis años-Contó.-Mi madre siempre soñó con ser animadora y parece que aún no lo supera.-Rodó los ojos.

-¿Eso es un no?

Negó con la cabeza y se puso de pie.

-¿En dónde está Lowell? -Cambió el tema-Últimamente te he visto muy sola sin él.

-Él... No lo sé-Murmuré-¿De dónde lo conoces? -Quise saber, porque era evidente que muchos lo conocían, pero nadie se atrevía a hablar con él. Sin embargo, a Samadhi parecía no importarle su mala actitud.

-Con su primo solíamos entrenar box. Lo conozco incluso desde antes que entráramos al instituto.

-¿Entrenas box? -Eso ya lo sabía, sin embargo no quería que supiera que la había acosado.-Es algo bastante distinto a la animación.

Asintió.

-Para mamá fue difícil que su hija quisiera ser solo eso cuando creció con un ex militar que lo único que hace es ver el box en sus tiempos libres.

AlusiónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora