Cap.54-El guardabosques

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La casa de campaña estaba tan cálida que incluso era difícil creer que estábamos en este lugar tan frío. Salí, viendo como Conrad parecía un experto en encender la fogata.

Estábamos cerca de la orilla de un acantilado, ya estaba oscuro y siendo sincera, me sorprendía no tener miedo de estar en medio de un bosque oscuro completamente sola con Conrad.

Lo que me causaba conflicto era que mis padres no lo supieran.

Nunca les había mentido. Al menos no a tal grado. Sin embargo... Sabía que de no ser así, no iban a permitir que viniera sola con él.

No lo conocían y a veces daba miedo que pensaran como Aurora.

¿Él era mucho mayor para mi?

Yo no lo veía así. Congeniábamos bastante y siempre era respetuoso conmigo.

Sonrió al verme cerca.

-Haz estado muy pensativa.

Asentí.

-Quiero decirle a mis padres que Jasper y yo ya no estamos juntos.

-¿Y eso te pone nerviosa?

Me senté a su lado, esperando a que terminara de encender lo que nos mantendría en calor esta noche.

-Un poco. Mis padres son muy comprensibles, pero no sé como van a reaccionar cuando se enteren de eso. Aun peor, cuando se enteren que se los he estado ocultando.

-No creo que se molesten por ello. Tú lo haz dicho, son muy comprensibles. Además, no es culpa tuya que tu ex sea un imbécil.

Suspiré, porque tenía razón... No me refería a lo último. Más bien me refería al hecho de que solo estaba prolongando el decírselos. Aunque... Si se los decía ya no tendría excusa para hacer este tipo de cosas con Conrad.

Lo vi festejar cuando por fin logró que la llama de la hoguera se mantuviera. Volteó a mirarme, viéndose como un preciosos niño pequeño que acababa de hacer una hazaña.

-Traje malvaviscos y galletas.-Levantó una bolsa llena de estas.

Suspiré sintiendo el calor de la hoguera quitar todo el frío.

-Para solo haber acampado una vez y a una edad muy pequeña, lo haces bastante bien.-Sonreí.

-Si bueno, tenía que asegurarle al guardabosques que podía aprenderme todo el sendero para convencerlo de que nos dejara solos.

-¿Aprendiste todo esto entonces?

-Algo tenía que hacer estos días que no quisiste verme.-Se encogió de hombros.

Parpadee, mirándolo con devoción. Porque ahora podía ver que el hecho de que fuera así de atractivo, solo era un plus.

No lo vi toda la semana pasada. Ahora que había regresado al departamento de Lowell se complicaba un poquito más. Más por el hecho de que últimamente Lowell se la pasaba yendo y viniendo del departamento al hotel.

-Sabes que no lo hacía a propósito-Me defendí.

Sonrió, haciendo que me pegara a él. Me dejó subir a su regazo, envolviéndome en un cálido abrazo. Hundió su cabeza en el hueco de mi cuello, dejando que mis manos se entrelazaran en las hebras de su cabello.

—Te extrañé mucho estos días—Murmuro.—Creo que estoy mal acostumbrándome a querer tenerte conmigo todo el tiempo.

—¿Esta mal eso?

—Eso depende... ¿Qué tanto me extrañaste tú? —Saco su cabeza de ese escondite, mirándome.

—Te extrañé mucho—Admití. Más por el hecho de que el estar en mi periodo solo me hacía sentir más hormonal.

AlusiónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora