El claxon no paraba de sonar y sabía que si no me apresuraba, llegando a casa recibiría un regaño ya que por mi culpa los vecinos vendrían a quejarse con mamá.
No quería otro regaño. No después del que recibí ayer por haber gastado tanto dinero en ropa y zapatos. Gracias a eso había perdido la oportunidad que papá me había dado de pagarme una escuela de manejo.
Salí de casa y Lowell estaba estacionado en la acera. Bajó la ventanilla de su Audi cuando me acerqué.
-Un segundo más y tendrías que tomar el autobús.
-Lo siento-me acomodé el corsé-No sabía como se ponía esta cosa-Señalé.
Y tampoco quería pedirle ayuda a mamá y arriesgarme a que me mandara de regreso a mi habitación a quitármelo.
-Pareces una chica faltante de atención.-Fue lo primero que dijo en cuanto subí.
-Entonces tú pareces lo mismo.
-En mi defensa, siempre he vestido así.-Arrancó.
-¿A caso es por que el negro hace que resalten tus ojos, princeso?-Pestañeé. Me había puesto algo de rímel y labial rojo. Tal como me lo había pedido Lowell ayer.
La comisura derecha de su labio se elevó levemente. Parecía una especie de sonrisa, pero sus ojos ligeramente caídos no me permitían saber si lo era o no.
Comprendía porqué Lowell Malakai se encontraba en esa lista. Era atractivo. Claro, no el atractivo que a mi me llamara la atención, pero lo era. Era alto y su cabellera era rubia y con despeinados rizos que el día de hoy traía cubiertos por un gorro. El caído de sus ojos le daban el toque de ser una persona desinteresada y sus orbes azules resaltaban bastante con su piel clara y ligeramente sonrosada. Su boca era de labios carnosos y rosados y el piercing que los adornaba era probablemente algo que le daba el toque final a su estilo de chico malo que seguramente lo mantenía en el puesto número dos.
-¿Has terminado de observarme?
Su pregunta me trajo a la realidad. Ni siquiera me di cuenta que me había quedado estudiándolo de una manera tan obvia.
-Yo... Solo estaba... Detallándote. Quería saber porqué estás en el segundo lugar.
-Vaya... Eso debería ofenderme, supongo.
-¡No!
-Solo bromeo. No me importa realmente.
Rodé los ojos.
-¿Todo el tiempo tienes esa actitud?
-Por lo regular se activa cuando sé que tengo que convivir con personas estúpidas, y el mundo está llena de ellas.
-No te creas superior.
-No lo soy. Incluso cuando estoy solo está esa actitud ya que tengo que convivir conmigo mismo.-Me volteó a ver unos segundos antes de regresar su vista a la carretera.-Pero, ahora que estás tú, somos dos personas estúpidas en el mismo lugar, eso me pone incluso más irritante.
-¡Yo no soy estúpida!
-¿Podrías relajarte?-Pidió cuando llegamos a la escuela-Me pones de nervios.
Aún estábamos en el estacionamiento dentro de su auto. Me había dado un ataque de pánico. Con solo ver a toda esa gente entrar sentía que saliendo del coche me iba a desmayar.
-Lo siento... Es que...
-Es que ¿Qué? Estás dándote mucha importancia. A nadie va a importarle si cambiaste tu vestuario.
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Alusión
Teen FictionDespués de romper con Jasper, Valentine se da cuenta de lo sola que está. Por esa razón, tras conocer a Lowell y convencerlo de ayudarle a ser la número uno en la lista de chicas más bonitas del instituto, se envuelve en la extraña y misteriosa vida...
