Conrad
Después de dejar a Valentine en su casa, conduje directo a la academia. Sabía que esta situación iba a traer este tipo de problemas, sin embargo, jamás pensé que afectarían de esa manera a Valentine.
Solo por esa razón, sin que me importara absolutamente nada, entré, yendo directo a donde sabía ella estaría entrenando.
Aún ni entraba y por el tono de voz que utilizaba Braxton con ella, sabía que lo había hecho cabrear. No me sorprendía, Braxton tenía muy poca paciencia y ella era insoportable si se lo proponía.
Al verme llegar, dejó de prestarle atención al coach, el cual tuvo que respirar para no soltar mil y un mal palabras.
—Hola, Conrad—Saludó, intentando usar ese tono de voz seductor que tras escucharla hacerle berrinches a su padre, descubrí que era falso.
—Braxton, sal de aquí—Ordené.
No lo dudó, se sacó los guantes y maldiciendo a Dios, salió del cuarto. Ella se me acercó, yo coloqué mis manos entre ambos. Empezaba a cansarme de tener que poner límites con ella cada vez que la veía. Me cagaban las personas que no entendían que no era no.
—¿Hice algo malo?
—¿Hiciste algo malo? No lo sé, pregúntatelo tú misma. No creo que haya sido una coincidencia que tus amigas estuviesen afuera de los vestidores cuando de ahí salió Valentine.
—Valentine—Repitió.—Ese es su nombre...
—Keila...-Advertí, impasible.
—¿Qué? No es culpa mía que Sandra y Mariah sean así de intensas. Aunque... Sigo sin comprenderte, Conrad.
—No es necesario que lo hagas, Keila. No estoy pidiéndotelo.
—¿De qué puto privilegio goza ella, ah? ¿Es que a caso te paga más? Porque puedo decirle a mi padre...
—No voy a entrenarte. Entiende.
—¡Pues entonces no pienso continuar entrenando aquí! —Explotó como por quinta ocasión desde que la conocí.
Suspiré en mi interior, intentando tolerar sus desplantes estúpidos e inmaduros.
—No creo que quieras que todo el mundo se entere del mal servicio de este lugar.
Rei de forma nasal con sarcasmo sin poder evitarlo.
—Tus amenazas no me dan miedo, Keila.
—Deberían. Más sabiendo quien es mi padre.
Caminé en su dirección con el cansancio en mis hombros. Venía muy feliz después de dejar a mi novia en su casa y tener que tratar con esta loca solo arruinaba mi humor.
La vi sonreír cuando me incliné un poco, para quedar a su altura.
—No me gustan las amenazas. Y yo a diferencia de ti, no necesito esconderme detrás de mi padre para que me tengan miedo.
Esa sonrisa se borró.
—¡Braxton!—Grité, entró en seguida.—Hazle la devolución de su dinero a la señorita Conamat, y por favor cancela el contrato que tiene con nosotros.
Podía jurar que Braxton sonreía con victoria ante aquello pues ya no tendría que lidiar con la mujer frente a mi.
—Conrad... —Inició amenazante.
—También háblale a Jeray y dile que le ponga una orden de restricción.
—¿Pero qué...?
—La quiero lo más lejos posible de mi academia.—Fue lo último que dije antes de darme vuelta y caminar a la puerta.
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Alusión
Novela JuvenilDespués de romper con Jasper, Valentine se da cuenta de lo sola que está. Por esa razón, tras conocer a Lowell y convencerlo de ayudarle a ser la número uno en la lista de chicas más bonitas del instituto, se envuelve en la extraña y misteriosa vida...
