Beatriz: ¿por qué nadie sabía de tu existencia?
Paloma: sólo cuéntanos si te sientes cómoda
Sara: mi padre nunca me dio un lugar en su familia, siempre estuvo ausente, se fue de este mundo y nunca le pude decir todo lo que sentía
Beatriz: ¿y qué te habría gustado decirle?
Sara suspira
Severiano: (la mira) ¿qué te habría gustado decirme?
Sara: (se acerca) nunca pude abrazarte como quería, no pude decirte que te amaba
Severiano: por favor, perdóname por todo el daño que te hice
Sara: ¿de qué me sirve perdonarte ahora? Me pusiste a pelear con tus hijos y lo peor es que siento algo que no pensé sentir por una persona que al prinicipio me odiaba
Severiano: olvídate de eso o vas a sufrir mucho más
Sara: ¿más de lo que ya sufrí? ¿qué hago, papá? ¿cómo me deshago de esto?
Severiano: entiérralo, Sara (suspira) o... lucha con todas tus fuerzas por ella, porque una vez que salen las raíces ya nada lo detiene (desaparece)
Sara: (lágrimas) papá, no te vayas (llorando)
Beatriz y Paloma se acercan para abrazarla
...
Déborah: ¡suéltame!
Juan: ¡Simón! yo me voy a encarga de esto
Simón: ¿por qué la defiendes? (enojado) ¿no ves que ella fue la que le dio la botella a Mateo?
Déborah: estoy harta de tus arranques, Simón, voy a denunciarte a la policia por violencia
T/n: usted no va a hacer nada, señora
Simón: que lo haga, T/n, ya me tiene cansado, no voy a permitir que una víbora como usted atento contra la vida de mi hermano
Juan: cálmate, piensa con la cabeza. Déborah, espera afuera
Déborah: ¿yo, afuera? Pero si es él el que no se puede controlar y comportarse civilizadamente
Juan: si yo descubro que usted le puso la botella a Mateo, se va de está casa
Déborah: está casa también es de mi hija ¿yo que culpa tengo que Mateo haya heredado lo borracho de sus padres?
Simón: ¡Juan que se vaya de la casa!
T/n: ¡ya, cállate, Simón! No empeores las cosas
Juan: señora, no abuse de mi tolerancia
Déborah: me pides que no abuse, pero es muy cómodo para ustedes echarle la culpa a los demás
Simón: ¡no se haga la víctima!
Déborah: si quieren conocer a la verdadera Déborah Portillo, pues aquí la tienen y si quieren pleito, ya verán de a como nos toca
Juan: ya la estoy conociendo, Déborah ¡espere afuera!
Déborah sin tener otra alternativa se retira
...
Deborah: (llamada) Dante ¿puedes creer lo que me hicieron? Hasta cerraron la casa con llave para que yo no pueda entrar
Dante: voy para allá, tú les dices que me llamaste para dejar claro que como madre de Sara, la hija legítima de Severiano, puedes vivir en esa casa ¿de acuerdo?
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LA HERENCIA, UN LEGADO DE AMOR
RomanceEsta historia será parecida a la novela, pero tendrá unos cambios. La historia muestra la vida de Don Severiano y a seis de sus hijos adoptivos quienes enfrentan la inesperada muerte de su padre, así como la llegada de una media hermana que ha sido...
