CAPITULO 39 (LA VERDAD SALE A LA LUZ)

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Beatriz: ¿por qué nadie sabía de tu existencia? 

Paloma: sólo cuéntanos si te sientes cómoda

Sara: mi padre nunca me dio un lugar en su familia, siempre estuvo ausente, se fue de este mundo y nunca le pude decir todo lo que sentía 

Beatriz: ¿y qué te habría gustado decirle? 

Sara suspira

Severiano: (la mira) ¿qué te habría gustado decirme? 

Sara: (se acerca) nunca pude abrazarte como quería, no pude decirte que te amaba 

Severiano: por favor, perdóname por todo el daño que te hice 

Sara: ¿de qué me sirve perdonarte ahora? Me pusiste a pelear con tus hijos y lo peor es que siento algo que no pensé sentir por una persona que al prinicipio me odiaba 

Severiano: olvídate de eso o vas a sufrir mucho más 

Sara: ¿más de lo que ya sufrí? ¿qué hago, papá? ¿cómo me deshago de esto? 

Severiano: entiérralo, Sara (suspira) o... lucha con todas tus fuerzas por ella, porque una vez que salen las raíces ya nada lo detiene (desaparece) 

Sara: (lágrimas) papá, no te vayas (llorando) 

Beatriz y Paloma se acercan para abrazarla

...

Déborah: ¡suéltame! 

Juan: ¡Simón! yo me voy a encarga de esto 

Simón: ¿por qué la defiendes? (enojado) ¿no ves que ella fue la que le dio la botella a Mateo? 

Déborah: estoy harta de tus arranques, Simón, voy a denunciarte a la policia por violencia 

T/n: usted no va a hacer nada, señora

Simón: que lo haga, T/n, ya me tiene cansado, no voy a permitir que una víbora como usted atento contra la vida de mi hermano

Juan: cálmate, piensa con la cabeza. Déborah, espera afuera

Déborah: ¿yo, afuera? Pero si es él el que no se puede controlar y comportarse civilizadamente 

Juan: si yo descubro que usted le puso la botella a Mateo, se va de está casa 

Déborah: está casa también es de mi hija ¿yo que culpa tengo que Mateo haya heredado lo borracho de sus padres? 

Simón: ¡Juan que se vaya de la casa! 

T/n: ¡ya, cállate, Simón! No empeores las cosas 

Juan: señora, no abuse de mi tolerancia

Déborah: me pides que no abuse, pero es muy cómodo para ustedes echarle la culpa a los demás 

Simón: ¡no se haga la víctima! 

Déborah: si quieren conocer a la verdadera Déborah Portillo, pues aquí la tienen y si quieren pleito, ya verán de a como nos toca 

Juan: ya la estoy conociendo, Déborah ¡espere afuera! 

Déborah sin tener otra alternativa se retira 

...

Deborah: (llamada) Dante ¿puedes creer lo que me hicieron? Hasta cerraron la casa con llave para que yo no pueda entrar 

Dante: voy para allá, tú les dices que me llamaste para dejar claro que como madre de Sara, la hija legítima de Severiano, puedes vivir en esa casa ¿de acuerdo? 

LA  HERENCIA, UN LEGADO DE AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora