CAPITULO 140 (TUMOR CEREBRAL)

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Lucas: Julieta, la verdad no te veo nada bien, yo creo que lo mejor es que te vayas a tu casaa descansar

Juan: Lucas tiene razón, ese dolor que te dio no son normales 

Julieta: he tenido muchas emociones últimamente, con todo lo que pasó con mis papás y ahora saber lo de Déborah y Sara 

Simón: eso me tiene en la cabeza que me va a estallar 

Mateo: ¿estás bien? 

Julieta asiente

Mateo: no se preocupen, yo la llevo a la casa. ¿Puedes caminar? 

Julieta: sí 

Juan: ¿dónde está T/n?

Lucas: lo más seguro es que esté con Sara en el departamento

Mateo: oigan, antes de irnos quiero anunciarles algo. Julieta y yo nos vamos a casar 

Juan: sé cuánto amas a Julieta y mi sobrino merece a sus papás juntos 

Julieta: muchas gracias, Juan. Después de todo lo que hice y aun así aceptas mi compromiso con Mateo, eres un gran hombre, igual que mi futuro esposo 

Lucas: todos los del Monte somos así, bueno, excepto Pedro. Nuestros padres nos enseñaron que lo más importante es la unión familiar y no el rencor 

Simón: pues no me queda más que felicitarlos y a pesar de que no estoy de acuerdo con muchas cosas, si Juan está apoyando esto, yo también 

Julieta: gracias, Simón 

Lucas: creo que por fin vamos a tener una convivencia tranquila ahora que Sara regrese

Simón: a ver, vamos a calmarnos, paso a paso, poco a poco 

Mateo: ya, Simón, Sara es una buena mujer, además, no creo que T/n quiero separarse de ella ni un segundo cuando su bebé nazca, va a estar brincando de emoción (sonríe) 

Simón: pues qué te digo 

...

Tadeo: dime la verdad ¿te estabas peleando con mi abuelito? 

Pedro: no, hijo, no, no, solo estoy llegando a acuerdos con él 

Modesto con dificultad se levanta del suelo, respirando agitadamente 

Pedro: ¿verdad que sí, Modesto? 

Tadeo: ¿por qué hiciste enojar a mi papá? (enojado) 

Modesto: no, nada, Tadeo, ni estaba peleando con él ni lo hice enojar 

Pedro: es que tu abuelito me contó un secreto que tiene que mantener callado, porque es muy peligroso, Tadeo. Imagínate que si lo dice puede amanecer colgado de un árbol (ríe) 

Tadeo: ¿un árbol como el de los aguacates? 

Pedro: así mismo, así de grande 

Ríen 

Pedro: ay, viejo, viejo, no quiero pelear contigo, más te vale callasa, hazlo por Juan, Mateo, Lucas, T/n, Simón, Saray por tu propio hijo Cornelio. ¿Verdad que vas a guardar el secreto? 

Modesto lo miraba asustado 

Tadeo: abuelito, guarda el secreto y vas a ver que no te pasará nada 

Modesto: si, mijo 

Pedro: despídete de tu abuelito 

Tadeo: bye, abuelito 

LA  HERENCIA, UN LEGADO DE AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora