Mateo: (llegando a la cocina) qué rico huele, Modestito
Modesto: gracias, hijo (cocinando)
Mateo: Modestón, necesito hablar contigo
Modesto: (lo mira) sí, ¿qué paso? dime
Mateo: es que estuve dándole vueltas y vueltas a este asunto de Sara y no entiendo cómo mi padre lo pudo ocultar por tanto tiempo, 30 años sin que nadie lo supiera
Modesto se puso tenso
Mateo: está muy raro, ¿no?
Modesto: bueno, pues sus razones debió de haber tenido mi patrón
Mateo: ¿y tu no sabías de Sara y su mamá?
Modesto: yo no, nada (nervioso)
Mateo: si lo supieras, ni mis hermanos ni yo te lo perdonaríamos. Échale ganas al mole, ya hace hambre
Modesto: si, mijo
Mateo se va dejando a Modesto nervioso
...
Déborah estaba llegando al pueblo
Próspero: (bajando de su auto) bueno, mi querido murcielaguito, aquí me esperas
Déborah: (lo miraba)
Próspero: voy vengo (entrando a la tienda de su esposa)
Déborah: (se acerca) hola
Próspero: hola (continua caminando)
Déborah: disculpe, es que ando perdidísima, estoy de visita
Próspero: ¿es usted turista?
Déborah: no precisamente, soy la mamá de la hija de Severiano del Monte, ¿lo conoce?
Próspero: sí, claro que sí. Su hijo, Juan del Monte es el prometido de mi hija
Deborah: ay, que pequeño es el mundo (sonríe)
Próspero: fíjese que yo no sabía que don Severiano tenía otra hija, pero bueno, eso no importa para nada
Déborah: (sonríe mirándolo) me llamo Deborah Portillo, ¿y tú, guapo?
Próspero: eh... Prospi, digo, Próspero Millán, un placer (nervioso)
Déborah: (mirando la tienda) ¿tiene algo que ver con este negocio?
Próspero: sí, sí, soy el dueño
Déborah: (ríe) tengo una suerte para los hombres interesantes, ya me esta gustando mucho este pueblo
Próspero: un día de estos, si quiere, le puedo dar un tour, estoy seguro que le va a encantar
Deborah: me parece muy bien (sonríe)
...
Modesto: qué delicia
Sara: (llegando) Modesto, ¿no has visto a mi mamá?
Modesto: me dijo el chofer que la iba a llevar a la iglesia
Sara suspira
Modesto: (la mira) ¿te sientes bien?
Sara: no, me siento muy rara de estar aquí, yo sé que era de esperarse su reacción, pero solamente Lucas me recibió bien, es increíble que el más chico es el más maduro
Modesto: Sara, tus hermanos no son malos, sólo hay que tenerles paciencia, es normal que estén encanijados, todos les cayó de sorpresa
Sara asiente estando de acuerdo con el hombre
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LA HERENCIA, UN LEGADO DE AMOR
RomanceEsta historia será parecida a la novela, pero tendrá unos cambios. La historia muestra la vida de Don Severiano y a seis de sus hijos adoptivos quienes enfrentan la inesperada muerte de su padre, así como la llegada de una media hermana que ha sido...
