CAPITULO 45 (LA DENUNCIA DE DÉBORAH)

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Simón: (la mira) ¿cómo se atrevio a hacer esto? 

Déborah: para que se den cuenta que no pueden andar violentando mujeres 

Juan: señora, mi hermano nunca la tocó, yo estuve ahí

T/n: yo también, es más Juan y yo evitamos que Simón le hiciera algo 

Sara: mamá, ¿por qué no me dijiste que ibas a meter una denuncia? 

Déborah: no tenía por qué hacerlo, Saris, tú siempre defiendes a las mujeres, no tiene porque extrañarte y no voy a retirar la demanda, fui agredida y tengo las pruebas, no quieran expiar sus culpas, son muy valientes para agredir, así tiene que ser para enfrentar las cosas 

Simón estaba enojado

Déborah: ustedes fueron testigos de lo que me hizo su hermano

Juan: no lo voy a justificar, hubo una discusión muy fuerte, pero yo mismo le exigí que se disculpara con usted y lo hizo, no entiendo por qué llegar a estos extremos, señora 

Simón: todavía de que usted le puso la botella a mi hermano ¿tiene el descaro de demadarme? 

Sara: disculpame, pero no hay pruebas que mi mamá lo haya hecho 

Simón: entonces ¿quién fue, Sara? La única que lo pudo haber hecho es ella ¿o fuiste tú? 

T/n: (se levanta) cálmate, Simón, no dejare que le hables así 

Policia: a ver, a ver, a ver, sus problemas familias los arreglan entre ustedes, porque el señor Simón tiene que declarar y si se niega a hacerlo, nos veremos obligados a detenerlo 

Juan: no, no es necesario, mi hermano es inocente y lo vamos a probar. Simón, no te preocupes, yo voy contigo, voy a llamar a Dante para que nos alcance 

Simón, Juan y los oficiales se van de la hacienda

...

Beatriz: eres un canalla, Pedro, tú no me puedes quitar a mi hijo 

Pedro: (ríe) no es canalla el padre que quiere que su hijo viva como un rey, Tadeo tiene que estar viviendo en su reino, no en esto 

Beatriz: conmigo no le va a faltar nada, yo no tendré para darle riqueza, pero le voy a dar mi amor 

Pedro: por Dios ¿amor? De eso no se vive y lo sabes ¿Qué quieres? Que crezca, te desprecie y se avergüence de ti ¿eso es lo quieres? 

Beatriz: voy a educar a mi hijo para que no piense que el dinero lo es todo en esta vida 

Pedro: (riendo) mira, escúchame, con un padre como yo ¿es enserio? ¿de verdad piensas que yo lo voy a exponer a vivir en una pobreza como esta? 

Beatriz: ¿qué les pasa a ti y a Cornelio? ¿creen qué mi hijo es un juguete, que lo pueden llevar y traer como si no importaran sus sentmientos? 

Pedro: hay una diferencia muy grande entre Cornelio y yo, Tadeo es mi hijo 

Beatriz: ya no te quiero escuchar ¡a mi hijo no me lo vas a quitar, soy su madre y voy a pelear por él! Primero muerta a dejar que me lo quites (enojada) 

Pedro: ok

...

Sara: fuiste tú quien le llevó la botella a Mateo, te conozco 

Déborah: no se la lleve, Saris, no tengo la culpa de que sea un alcohólico, no me vas a hacer sentir mal, sabes muy bien lo loco que está Simón y acuérdate que quien golpea a una, golpea a todas 

LA  HERENCIA, UN LEGADO DE AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora