7.Día después del exterminio

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Cuando todo el hotel se estaba reconstruyendo, Alastor fue a lo que quedaba de su torre e intentó curar su herida.

- Casi muero... - Dijo mientras aún tosía sangre - ¡mierda! - Exclamó cuando se limpió la sangre. Aprovechó para hacer un rápido hechizo y frenar el sangrado. Cuando se dio cuenta de la reconstrucción del hotel, salió de la torre y esperó a que terminasen de reconstruir para aparecerse de la nada.

- ¡He vuelto! - Sonrió, siendo abrazado por la mayoría de integrantes del hotel, exceptuando a Husk, quien tenía la certeza de que había recuperado su alma, y a Emily, quien la presencia del demonio le había dado miedo.

Cuando el día llegó a su fin, todo el mundo fue a su nueva habitación, incluyendo a Lucifer.  En medio de la noche escuchó un horrible dolor venir desde la otra torre del hotel, la que pertenecía a Alastor. Lucifer abrió las alas y cogió una bata que no se puso. Voló rápidamente y entró sin permiso en la habitación del demonio.

Alastor llevaba quejándose toda la noche, porque no era capaz de cerrar la herida, pero justo entonces soltó un quejido altísimo, entonces, vio entrar a Lucifer en su habitación.

- ¡Su Majestad! - Se sobresaltó el demonio antes de soltar otro quejido.

- ¡Déjate de formalidades! Pareces dolorido - se acercó el ángel - Adam te ha hecho daño, ¿eh? - Dijo mientras tocaba la herida y Alastor soltaba un quejido.

- ¡Su- Lucifer, me haces daño! - Gruño mientras aumentaba su estática.

- ¡Perdón! Joder, sí que eres débil. Bien, ¿me dejas subirme a tu cama? - Alastor miró al rey, después desvió su mirada y se enrojeció - ¡para curarte idiota! 

Alastor afirmó y dejó que Lucifer subiese, este se apoyó y empezó a tratar la herida que él tenía en medio del pecho, dejándolos en una posición bastante comprometedora, justo en ese momento Alastor se dio cuenta de la espalda descubierta del rey, y empezó a mirar hacia otro lado. Después de unos diez minutos, Lucifer terminó de tratar la herida.

- ¡Bien! Ya está, joder, sí que me ha costado - terminó Lucifer mientras se intentaba levantar de la cama y salir de esa posición comprometedora, peor no podía moverse - ¿Al? - Cuando vio hacia arriba se percató de que el demonio estaba dormido - bueno, esta posición no está mal, podría dormir así.

Cuando Alastor se levantó a la hora de siempre, sintió un cuerpo cálido encima de él, cuando abrió los ojos y se encontró con el rey, se asustó y pegó un pequeño brinco, Lucifer se revolvió un poco y Alastor se tapó la boca para no hacer ruido. Con cuidado salió de la cama y miró por la puerta hacia fuera, al no ver a nadie en el pasillo, cargó a Lucifer y empezó a llevarlo hasta su cuarto.

- ¿Alastor? - Se preguntó Angel, mientras que veía como el demonio radiofónico cargaba al rey del infierno - ¿Estás cargando a Lucifer? ¡Habéis salido de tu cuarto! - Exclamó emocionado, Alastor puso cara de desagrado (toda la que su sonrisa le permitía) y haciendo aparecer un tentáculo alejó a Angel de su vista.

Cuando consiguió que Lucifer llegase a su cama se volvió a dar cuenta de la espalda al aire del rey: "No se le ve mal..." Pensó el pecador, segundos después, sacudió su cabeza y empezó a observar el resto de la habitación.

- Veo que su Majestad tiene un gusto por los patos - sonrió Alastor mientras investigaba cada pato que se encontraba - están bastante ordenados, mira esto -  dijo cuando se acercó a una estantería - "Colección de patitos trabajadores" - leyó - veamos, este es cocinero, este es ¿político? Vaya Luci, cuanto odio les tienes - siguió mientras cogía el pato y miraba al rey mientras dormía. Volvió a dejar el pato y se acercó hasta el rey. Se paró en seco cuando vio una nueva sección de patos  - "Patitos Hazbin Hotel" ¡Qué dulce por su parte, majestad! - Vio los patos, estaban Angel, Husk, Niffty e incluso Sir Pentius, pero no se encontró ni a él ni a Vaggie - Lucifer, ¿dónde está mi versión pato? Ahora me tienes interesado. - Siguió buscando por toda la habitación hasta que vio en la mesilla de noche del rey, allí estaba, junto a Charlie, Vaggie, Lucifer mismo y ¿Lilith? - Maldita, hasta aquí me persigues zorra - gruñó mientras cogía el pato y lo tiraba contra la pared.

Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora