4. La venganza del infierno

43 6 0
                                        

-- ¿Lo has llamado? -- Preguntó Vaggie, había esperado durante minutos que parecieron horas a que Charlie saliera de la habitación, aquel día debían contarle su plan a Lucifer, sin falta. 

Charlie asiente, y Vaggie la abraza, porque sabía lo tensa que le ponía aquello de hacer una venganza contra el cielo, que tenía a parte de su familia y se suponía que era un lugar divino. 

Horas más tarde, Lucifer llegó confundido al hotel junto a Alastor, Charlie le había llamado, diciendole que "quería decirle algo urgente". 

-- ¿No será eso, cierto? -- Volvió a preguntar el rey. 

-- Luci, si Charlie o Vaggie estuvieran embarazadas, parecería mucho más emocionada, pero hasta yo noté su tono preocupado. 

Lucifer asintió, Alastor llevaba diciendole lo mismo todo el viaje y sabía que tenía razón, y esta razón se remarcó cuando el aura fantasmal del hotel dio un escalofrío al rey. Aquel lugar estaba vacío, parecía un hotel fantasma. 

-- Por Padre... -- Pensó Lucifer, diciendo lo siguiente en voz alta -- ¿Qué ha pasado aquí?

-- No hay pecadores, eso está claro. 

Charlie les abrió la puerta, parecía estar nerviosa y cuando dejó pasar a Lucifer y Alastor, estos dos pudieron ver que solamente estaba el grupo Hazbin, no había ningún pecador. 

-- ¿Qué ha pasado aquí? -- Preguntó Alastor, pasando un dedo por un mueble, para comprobar que no había polvo --. ¿Y los pecadores? 

Charlie se sentó al lado de Vaggie y dejó que Emily presentara los papeles que había encima de la mesa. 

-- Sabemos que no te va a hacer mucha ilusión -- Habló Angel, directamente a Lucifer. 

-- ¿El qué? Dejad de hablar en clave -- Lucifer estaba empezando a ponerse nervioso, y Alastor tuvo que poner una mano en su hombro para calmarlo. 

-- Queremos... -- Emily tragó saliva, ¿por qué se estaban complicando tanto? --. La organización de cielo es un completo desastre, y tenemos que priorizar al infierno y... 

Alastor cogió uno de los papeles que había encima de la mesa y lo repasó. 

-- Quereis hacer una guerra contra el cielo -- La voz de Alastor era seria. 

-- ¿Qué? -- Lucifer sin duda se había puesto nervioso --. No podemos... Nos falta poder, nos faltan muchas cosas, ¿y los redimidos? -- Lucifer miró a su hija --. No has redimido a tanta gente para nada... 

Lucifer se sentó en el sillón, agobiado. 

-- Papá, entiendo que no quieras hacer esto, pero el cielo... No es el lugar que pensábamos, y no es el lugar que debería. El mandato allí arriba no está bien. 

-- Eso ya lo sabemos, pero no podemos cambiarlo, Charlie. Y tenemos que pensar en los de abajo -- Intentó calmar su propia cabeza el rey. 

-- Lu, si han podido infringir la ley una vez, lo harán de nuevo. Nos volverán a atacar y esta vez no dejarán anillo sin matar -- Dijo seriamente Emily. 

Antes de que Emily pudiera seguir, Lucifer paró el tiempo y se tapó la cara con las manos. 

-- ¿Qué te lo impide? -- Preguntó Alastor, arrodillándose y poníendose entre las piernas de Lucifer, sonrojando a este segundo. 

-- Que la primera vez... No salió bien. Yo también intenté buscar una solución a lo mal estructurado que estaba el cielo, y acabé aquí debajo... 

Alastor se levantó y acariciando la cabeza de Lucifer. 

-- Pues díselo, que tengan en cuenta el verdadero peligro que conllevaría, Luci. ¿Pero tú de verdad quieres hacerlo? 

-- No es cuestión de lo que quiera o no, si no lo que de verdad se merece el universo... 

Alastor esperó a que Lucifer terminara aquella frase, pero en verdad Lucifer estaba pensándolo, ¿había algo peor que Dios en el poder? ¿Había algo mejor? Sus hermanos no podían hacerlo, era demasiado peso para una persona sola y que no esté preparada, Joel es un completo desequilibrado mental por los informes de los carcelarios y él tiene que estar en el infierno con su familia. 

-- Y el universo... Merece algo mejor que Dios, mejor que este Dios. 

Lucifer se levantó y desconjeló el tiempo, cosa que pareció pillar de sorpresa a todos, puesto que simplemente vieron a Lucifer moverse en un pestañeo. 

-- ¿Sois conscientes de que el castigo si perdemos será fatal? -- Preguntó serio Lucifer. 

-- Papá, ¡tienes los poderes de Dios! ¡Y un cuerno perderemos! -- Charlie se levanta, empoderada --. Somos más fuertes y más peligrosos que la primera vez. Tenemos ayuda de pecados, imps y probablemente pecadores. ¡Podemos! 

Lucifer suspiró, mirando a su hija y recordándole a él mismo animando a los pecados para iniciar la revuelta contra su padre, escondíendose para que no les descubrieran y usando códigos. 

-- Está bien, pero tenemos que hablar con los pecados y hacer un acta oficial. No es una cosa que se prepare de un día para otro. Tal vez tardemos años en conseguirlo todo, tener a todas las delegaciones, preparar a los ejércitos. 

Alastor apoyó su mano en el hombro de Lucifer de nuevo.

-- Tenemos a mucha gente, lo lograremos, haremos de este universo uno más justo. 

-- O lo degradaremos al vacío... -- Pensó Lucifer para si. 

-- Eso no pasará, no te preocupes... -- Calmó Alastor. 

Lucifer no quiso ni pensarlo, pero sabía algo claro, que Alastor no podía hacer promesas que no podía cumplir, y que Joel no podía enterarse de aquello. 



Mientras, en alguna parte más profunda que el séptimo anillo, Astaroth lo escuchó, o algo parecido a escuchar que solamente él podía hacer, sabía lo que se acababa de hablar en el Hazbin hotel, y sonrío de forma macabra. Él no tenía que hacer nada, Lucifer ya se encargaba de todo. Así que fue directo a hablar con Joel, pero se detuvo al poder verlo hablar con la imp desde un espejo. 

-- ¿No me vas a contar nada del exterior? -- Preguntó en tono burlesco el arcángel. 

-- ¿Por qué te diría algo? Eres desagradable, ignorante, arrogante... -- Empezó a enumerar Vi. 

-- ¡Y vuelves con eso! -- Se queja Joel --. Con lo poco que te costaría... 

-- Ya te tratan demasiado bien aquí, deberías estar en alguna cárcel del círulo de la ira. 

Joel se cruzó de brazos, por una vez que se estaba diviertiendo tenía que ir ella y recordarle que, en realidad, su hermano había sido compasivo o que los imps del juicio no tenían ni idea de los lujos que tenía aquella cárcel. 

Antes de que pudiera volver a hablar, notó ese escalofrío que siempre tenía cuando Astaroth quería hablar con él. 

-- ¿Te vas ya a tomar por el culo? -- Preguntó con una falsa sonrisa, que Astaroth viniera no era una buena noticia, probablemente. 

Vi le mató, como siempre, con la mirada y se fue, jugando con las llaves y silvando. 

-- Deja de hablar con ella -- Ordenó directamente Astaroth --. Te encariñarás. 

-- Es una imp, y me odia. No me encariñaré -- Sentenció Joel, notablemente ofendido. 

Astaroth suspiró, sabía que así empezó Lilith con Lucifer, y aún duraron juntos. 

-- Te tengo una gran noticia. Ya sé como me ayudarás. 

-- ¿A si? Deberá ser un mejor plan que todos los que llevas, porque si no estamos- 

Pero antes de que Joel terminara la frase, Astaroth se fue, dejando al arcángel con la palabra en la boca.         


Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora