37. Me cuidaste bien

96 8 0
                                        

Días más tarde. Lucifer estaba listo para llevar a Emily con Sera. Iba a ser un viaje difícil. Lucifer temía que los descubrieran en el cielo, sobretodo el nuevo Serafín Supremo. 

-- Bien. ¿Dónde está Sera hace frío? -- Preguntó Alastor mientras buscaba una bufanda en el armario de Emily. 

-- Es el cielo, Alastor -- Se quejó Emily --. Y solo estaré una tarde. 

Alastor miró a Lucifer, quien estaba leyendo uno de los libros de su padre. 

-- Al. Me alegra que te preocupes por Emily. Pero confía, puede arreglarselas sola. En este caso, al menos. 

Alastor negó y sacó la bufanda, tenidiendosela a Emily. 

-- Prevenir mejor que curar. 

Emily se puso la bufanda y Lucifer se acercó, tendiendole un amuleto. 

-- Para que el cielo no sepa que estas allí. Y cuando presiones este botón. Podrás volver al infierno. 

Emily agarró el amuleto y se lo puso en el pantalón. 

-- Ten cuidado, ¿vale? -- Insistió Alastor. 

Emily miró seria a Alastor, cogió su cintutrón con su espada celestial y se acomodó las botas. 

Lucifer abrió el portal y Emily pasó, despidiendose. 


Emily apareció en una zona tranquila del cielo, apartada en la que ni siquiera se podía ver el castillo. Emily se acercó a la puerta de la casa y tocó el timbre. 

Sera abrió la puerta. Llevaba un atuendo menos ceremonial y parecía más cansada.

-- ¿Emily? -- La cara de Sera era de completa preocupación --. ¿Cómo puede ser? El médico me dijo que las pastillas no tenían efectos secundarios. 

-- ¿Qué? ¡Sera estoy aquí de verdad! -- Relajó Emily, tomando la mano de Sera. 

Al notar el tacto, Sera abrazó a Emily. 

-- ¡Emily! ¡Por Dios estás bien! 

Sera dejó pasar a Emily. Sirvió un té y se sentaron en el salón de la casa. 

-- ¿Qué era aquello de las pastillas? -- Emiy estaba verdaderamente preocupada. 

-- Una receta... Después del juicio tenía pequeños ataques de ansiedad constantes. Pero digamos que el cielo no hace las mejores pastillas. Y tengo alucinaciones de vez en cuando. ¿Por qué has venido? 

-- Quería hablar contigo. Decirte que no fuiste mala cuidandome. Y aunque antes estaba muy enfadada. Comprendo que sí que lo hacías para protegerte. 

Sera sonrió y se secó una lágrima. 

-- Quien diría que el infierno te haría tanto bien. 

Emily sonrió y se levantó del sofá, acercándose a una foto que había del día en el que Emily se transormó en serafín. 

-- Estabas muy entrenada cuando bajamos al infienro. Me daba miedo verte portar un arma... 

Emily se fijó que en la foto había alguien muy parecido a Vaggie. 

-- ¿Quién es..? 

-- ¿Esa chica? Vagattha. Era extermindora. Un día, desapareció. No le daría mucha importancia. 

-- En cuanto a lo del arma... ¿Nunca te preguntaste quién mató a Adam? 

-- Supuse que fue Lucifer o... -- Sera abrió los ojos --. ¿¡Tú!?

Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora