33. Restaurante

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Después de semanas consiguiendo suministros, Alastor estaba listo para abrir su restaurante. Aquella mañana, salió temprano de la cama que compartía con Lucifer, y después de vestirse, salió a la cocina, en la que empezó a preparar un desayuno para los habitantes del castillo. 

-- ¿Al? -- Se despertó al rato Lucifer --. He escuchado ruidos de cacerolas y cacharros. Sé que hoy es tu inauguración, pero no hace falta que nos hagas el desayuno. 

Alastor sonrió mientras tentáculos negros se ponían a cocinar y se acercaba a Lucifer. 

-- He pensado que os lo mereceis. Tú más que Emily, pero ambos os lo mereceis. Quiero mi título de mejor pareja del infierno. 

-- Quitarle el puesto a Fizz y Ozzie será complicado. Y ni siquiera estamos en el top, diría que Stolas y Blizt⌀ van siguientes y Husker y Ángel después. 

-- Vale vale -- Frenó Alastor --. Pero seguro que al menos soy el mejor cocinero del infierno. 

-- Te estoy pegando el orgullo -- Bromeó Lucifer --. Voy a cambiarme.

Lucifer salió de la habitación y segundos mas tarde volvió ya vestido. 

Llevaba un traje negro de chaqueta con saco, parecido a los que lleva Alastor. su gorro caracteristico, pero en amarillo, y con la serpiente. 

-- ¿Ese saco no es mío? -- Preguntó Alastor

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-- ¿Ese saco no es mío? -- Preguntó Alastor. 

-- Lo que está en mi armario también me pertenece -- Sacó la lengua el rey. 

Alastor, por curiosidad, acercó su mano a la serpiente que siempre llevaba en el sombrero. 

-- ¿Está viva? -- La serpiente se enrolló en la mano de Alastor --. Joder si no está viva. 

-- Cuidado con Orm -- Devolvió el rey la serpiente a su sombrero --. Puede ser muy apegada. Lleva conmigo décadas. Me sorprenda que supiera volver cuando morí. 

Emily entró en la habitación en aquel momento. 

-- Buenos días -- Bostezó. 

-- ¿Te hemos despertado, Emily? -- Preguntó preocupado Alastor. 

-- Para nada, llevaba media hora volando por la habitación y me ha entrado el hambre. Lu, ¿puedo hablar contigo de una cosa? En privado, si puede ser. 

Lucifer asintió y dejó a Alastor preparar el desayuno en paz. 

-- Quiero hablar con Sera... -- Suelta de golpe Emily --. Sé que no tiene ninguna lógica, pero siento que la he juzgado muy mal, y sigue siendo la persona que me crió. No os quiero quitar méritos pero -- Emily dijo todo esto de corrido, sin pararse a respirar --. Por favor... 

Lucifer sonrió empático. 

-- Lo entiendo perfectamente. Yo también estuve con Sera, era como tú. Debía preservar la felicidad del cielo. Padre quería mantenerme controlado y confiaba en Sera. Así que pasé la mayor parte de mi infancia con ella. Entiendo que no quisiera que calleras. Pero nos pasa a los que pensamos diferente, y no hay problema, está bien. Podemos subir en unos días. No pasa nada. 

Emily abrazó a Lucifer y ambos volvieron a la cocina, que ya tenía los platos servidos. 

-- Veo que alguien está muy emocionado. 

-- ¿Cómo no estarlo? Es un restaurante, Alastor siempre ha tenido ese sueño -- Respondió Lucifer. 

-- ¿Cómo sabes eso? -- Preguntó Emily. 

-- El crucero -- Respondieron ambos a la vez. 

Después de desayunar y de que Emily se vistiera, los tres salieron en dirección al restaurante, donde ya había camaras preparadas para grabarlo todo. 

-- Gracias de nuevo, Vox -- Saludó Alastor nada más llegar donde la televisión --. Veo que la operación salió bien. 

-- Valió lo suyo, creeme -- Suspiró Vox --. Pero tengo la pantalla como nueva, es varios modelos mejor que la anterior -- Vox se detuvo unos segudos para vigilar a su equipo --. Esto te ha quedado precioso. 

Ángel se acercó corriendo desde la distancia, vestido muy de los años 20. 

-- ¡Lu! -- Saludó --. ¡Al! ¡Aquí hay un montón de gente! ¡Todas las televiosiones lo estan retransmitiendo! ¡Hay hasta imps! 

-- Si... Tan solo espero que esto salga bien -- Se incomodó Alastor. 

-- ¡Pues claro que saldrá bien! -- Animó Lucifer --. Confío en tí. Todos lo hacemos. 

Alastor sonrió y se acercó a las puertas del restaurante. Lucifer invocó unas tijeras negras y doradas, que se posaron en la mano de Alastor. 

-- Muchas gracias por venir el día de hoy -- Tomó aire Alastor, mirando a Charlie y Vaggie, que acababan de llegar --. Hoy es un gran día para mi y todos mis cercanos. No creo que esperen descuentos, ¡este es el infierno, y un cuerno! Pero, teneís un descuento del diez por ciento por ser el primer día. Teneís una sala de baile, una zona de cocteles y mesas para comer. ¡Disfrutad! 

Alastor cortó la cinta y dejó pasar a todo el mundo, que empezaron a coger mesa o pedir bebidas en la barra. 

-- Menos mal que estoy en el hotel, trabajar aqui sería un infierno, nunca mejor dicho -- Bromeó Husk. 

Todo el grupo entró después de las cámaras, que comenzaron a grabarlo todo. 

-- Creo que este restaurante va a ser fructifero -- Señaló Vaggie --. ¿Cómo has conseguido tantos empleados en tan poco tiempo? 

-- Son gente a la que me pertenecen sus almas -- Explicó Alastor --. Les dije que se las devolvería si trabajaban para mi. 

-- Era demasiado perfecto para ser cierto -- Suspiró Charlie. 

Alastor sonrió. Tomando a Lucifer por la cadera. 

-- Bueno, ¿quién quiere comer? -- Alastor señaló a una mesa completa y decorada, con un montón de  comida. Todo el grupo fue directa a ella. 

-- Te noto más familiar -- Bromeó Lucifer. 

Alastor arqueó una ceja. 

-- Los has tenido a todos en cuenta, le has preparado el desayuno a Emily. Y de hecho, ha dicho que la hemos criado. Básicamente. 

-- Yo no podría ser un buen padre, Luci... -- Se lamentó Alastor.

-- ¿Por qué lo dices? 

-- Porque mi familia era un poco... 

-- ¡Alastor! -- Se escuchó una voz femenina proveniente de la entrada. 

Ambos se giraron y vieron a la madre de Alastor junto a un hombre de apariencia demacrada. 

-- Que orgullo verte, hijo -- Saludó el hombre. 

-- No puedo decir lo mismo, padre.     

Radioapple ~Salvarse a uno mismo de la destrucción~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora